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Lo que el Cuento se llevó...


POR JUAN CARLOS SANCHEZ

Capítulo 5

Al día siguiente los teléfonos empezaron a sonar.
" Ring ring ring ".
-- Raúl : levántate Lupe tenemos muchas cosas que hacer.
-- Lupe : ¡Oh dios mío! Creía que era una pesadilla, pero no sé, ni siquiera he podido dormir.
-- Raúl : te veo en una hora, necesitas recoger a Isabel; Raquel ya viene para acá en un taxi.
-- Lupe : o.k te veo en una oreja.

Y de nuevo se encontraron en el apartamento de Raúl para hacerse cargo de las demás evidencias, pero al llegar al apartamento esto pasó.

-- Raúl : no tenemos demasiado tiempo, tenemos que limpiar la sangre y deshacernos de la ropa de este.
-- Isabel : o. k. manos ala obra, yo voy a traer todo lo necesario en la cocina para limpiar la sangre.
-- Lupe: yo me encargo de quemar su ropa.
-- Raquel : ¿y cómo piensas quemarla aquí adentro?.
-- Lupe : no seas tonta Raquel, la voy a quemar a la azotea, al fin este edificio no está lleno de lavaderos, este es un edificio fresa.
-- Raquel : está bien, yo le voy ayudar a Isabel.
-- Raúl : nos tenemos que apurar ya que el corralón lo abren dentro de muy poco tiempo y deberíamos ser los primeros en llegar.

Y en eso la confusión empezó otra vez, primero Lupe grito como loco y dijo : oh dios mío aquí está todavía su cartera y a que no adivinan... el desgraciado de este muertito no es nada menos que un policía.
Y todos se quedaron sin aliento y sin hablar en lo absoluto, pensando en las posibilidades que esto les podría traer, ya que a lo mejor estaban metidos en un asunto mucho más grande de lo que ellos se imaginaran.
Y en eso, para hacer la confusión más grande alguien empezó a tocar la puerta. Esto, como ustedes se imaginaran, les puso los pelos más de punta; y se quedaron aún más sin aliento y sobre todo sin habla, y Lupe tuvo que usar su inhalador para su asma una vez más, y esto pasó :

-- Raquel : ¿pero que?, ¿estás esperando a otra de tus visitas?.
-- Raúl : no, estás loca . . . con el problemita que tenemos.
-- Lupe : pero no se queden así como locos, vayan a abrir la puerta.
-- Raquel : no, estás loco, yo me voy a esconder.
-- Isabel : está bien, no tengamos preocupación y veamos por el ojo de la puerta quien es en realidad.
-- Lupe : no creo que sea la policía, fuera demasiado rápido
-- Raúl : escondan todo por si las moscas.
-- Isabel : pero es una ancianita ¡ . .. ¿que onda?, ¿la dejo entrar o que?.
-- Raúl : chingados ¡ ... es la pinche vieja de la vecina.
-- Raquel : no la dejes entrar.
-- Raúl : no hay bronca si le abres a la vieja, que de seguro ya nos oyó y sabe que hay alguien en el apartamento y no se va ir a ningún lado hasta que le abramos la puerta, y con riesgo piense que es hasta un ladrón y le hable a la policía.
-- Lupe : pues ya ¡ ... que ábrele a la ruca.

Y así sucedían las cosas mientras que el reloj seguía caminando.
-- Isabel : hola, ¿cómo está señora?.
-- Vecina : hola mis niños, sólo venía a ver si todo está bien.
-- Raúl : claro que si, ¿porqué lo pregunta?.
-- Vecina : bueno, anoche no me dejaron dormir con el ruidero que se traían.
-- Raquel :dispénsenos señora, no quisimos haberle molestado.
-- Vecina : ¿pero que diablos estaban haciendo?, yo miré por la ventana y pareciera que estuvieran moviendo muebles muy grandes.
-- Raúl : oh, si ¡ se me olvidó decirle que me estoy mudando.
-- Vecina : ya sabía que te estás mudando, pero yo creía que esto fuera dentro de dos meses.
-- Lupe : si señora, pero él decidió darme unas de sus cosillas, ya que al lugar que va ya tiene todo .
-- Vecina : oh si ¡ ... bueno mis niños, disculpen mis molestias.
-- Raúl : no se preocupe.
-- Vecina : bueno, pues con permiso, y pórtense bien mis niños.

Y cerrando la puerta el silencio ocupó la habitación una vez más.
-- Isabel : yo creo que esta viejita sabe demasiado.
-- Raquel : ¿qué estupideces estás diciendo?.
-- Lupe : yo creo que no sabe nada, así son todos los viejos.
-- Raúl : ya dejen a la señora en paz.
-- Isabel : yo creo que también tenemos que eliminarla.

Y el silencio ocupó la habitación una vez más.

-- Raquel : ¿estás fuera de tus sentidos o que?, estás loca, ya tenemos suficientes problemas para que ahora también matar a una viejita.
-- Raúl : no seas loca, yo tuve que matar al policía en defensa propia.
-- Isabel : si, pero el encubrimiento que estamos haciendo es un delito mucho más penado.
-- Lupe : estás loca Isabel ... ya deja las cosas tranquilas.

Y empezaron finalmente a limpiar, a quemar la ropa y a deshacerse de cualquier evidencia o cosa que pudiera comprometerlos.
Pasaron unas horas y todo estaba saliendo como lo habían planeado, excepto que tenían que deshacerse de la placa del policía, así como de sus llaves y sobre todo de su pistola. Y decidieron ponerlas en una bolsa y deshacerse de estas junto con el cadáver.
Finalmente abordaron el gran marquis de Raúl con dirección al corralón. Como siempre iban tarde, ya que esto en el DF. es como una costumbre.
Ya en camino la discusión empezó otra vez, ya que estos temían que para ese entonces a lo mejor los peritos de la policía ya hubieran descubierto el cadáver del policía y todo se derrumbaría, para esto necesitaban un segundo plan ... por si las moscas.

-- Raúl : pero ¿qué vamos a hacer si nos llegan a arrestar, al llegar al corralón?
-- Lupe : no sé .... pues ... podemos decir que hablamos a locatel porque el carro estaba extraviado.
-- Raquel : pero si serás .... locatel es para personas extraviadas.
-- Isabel : si, pero los nacos que trabajan en el corralón a lo mejor con trabajos terminaron su primaria y no saben la diferencia.
-- Raúl : pero si es cierto .. ¡ ¿Porqué no lo reportamos robado?.
-- Raquel : porque se llevaría mucho más tiempo en que la propia policía encontrara el carro que está en el corralón, y para ese entonces la policía por más naca, el muertito empezaría a apestar y ellos descubrirían el cadáver en la cajuela del carro de Isabel.
-- Raúl : y no sólo que consecuencia que lo reportáramos robado, también tendríamos que reportar mi carpeta robada y todo se complicaría aún más.
-- Lupe : tienes razón, lo mejor es ver que pasa, a lo mejor hasta con una mordida aflojan.
-- Raquel : pues ya ...que lo que dios quiera.
-- Isabel : ya dejen de estar pensando en estupideces, de todas maneras recuerden que el muertito está en mi carro.

Y llegando al corralón el silencio empezó de nuevo.
Lupe tuvo que usar su inhalador para su asma de nuevo, ya que al llegar sala de espera del corralón la televisión estaba prendida dando en ese preciso momento las noticias .....y no se imaginan que precisamente estaban hablando del policía.
Las noticias decían así :
" La noche del viernes desapareció el comandante Eugenio Santanar, comandante del cuarto juzgado de la policía judicial, su familia dice no saber de su paradero, que la última conversación entre ellos fue en el mismo viernes en la tarde."
" Se dice que manejaba un auto nissan 300zx rojo, deportivo, se desconoce el paradero de Eugenio Santanar, ya que este tiene que presentarse a declarar ante el juez federal el dia lunes "
" Los malos rumores dicen que a lo mejor Santanar abandonó el país para no comprometer a su familia con vínculos del narcotráfico ".
" Pero su familia niega esos rumores y dicen que a lo mejor el cartel lo pudo haber hecho a un lado."

Y en eso el perito llamó al número que Isabel tenía, al decir el número déjenme explicarles que en el DF. todo es a base de colas, pero ahora los establecimientos donde no pueden colocar a la gente en fila les dan un numerito, para que estos se sienten y se callen, al decir "se callen" es cierto porque él o ella que esté trabajando en el mostrador dice el número de manera de no acabarse la voz y una sola vez .... si no lo oíste, como dicen aqui en chilangopolis : "ya ni pedo", razón por lo que la ficha se ha institucionalizado.

-- Perito : señora permítame sus papeles por favor.
-- Isabel : aquí los tiene jovenazo (le tiene que echar piropos a fuerzas, de otra manera fuera tratada diferente, especialmente por el simple hecho de ser mujer)
-- Perito : me temo que le falta la última verificación.

Como algunos de nosotros no sabemos que es verificación déjenme contarles:
la verificación es un negocio redondo, por supuesto que es del gobierno; la verificación se lleva a cabo en millones de automóviles, según para verificar que estos no contaminen el medio ambiente.

Por parte está bien, pero bien copiado a los Estados Unidos, de donde se la aprendió el gobierno mexicano, pero como siempre lo aprendieron a su manera: la verificación se lleva a cabo en ciudades grandes de la unión americana por los mismos motivos de evitar contaminar el medio ambiente, se hace una vez al año y lo más importante ... es gratis.

Pero claro, en México no sólo que no es gratis pues hay que pagar una tarifa ridícula, hay que pagar mordida, hacer cola y sobre todo como vieron que era un negocio redondo ... ¿porqué no hacerlo dos veces al año?, ya que como sabrán las personas que dirigen al país de México son muy buenas en economía, si quieren saber que es economista no sé, pero la derivación de la última sentencia " ista " quiere decir en náhuatl : para tu propio santo ; y ya no les digo que es "mordida" porque tendría que escribir un libro entero acerca del tema.

Regresando al corralón ...
-- Perito : señorita, le estoy hablando.
-- Isabel : si, joven.
-- Perito : señorita, pareciera que hubiera pasado una mala noche.
-- Isabel : ¿cómo cree jovenazo? ... mala noche no.
-- Perito : ja ja ja ja, que buen humor tiene señorita. Olvídese de la verificación, pero quiero que sepa que sólo le doy chance esta vez porque usted está bien guapota.
-- Isabel : gracias jovenazo, usted también no canta mal las rancheras.
-- Perito : pase con este papel a ver a mi colega por la entrada de atrás, allí le van a indicar en donde está su carro.
-- Isabel : de nuevo gracias jovenazo.
-- Perito : una última cosa señorita.
-- Isabel : ¿qué joven?.
-- Perito : ¿no me da su teléfono? ... A ver que día nos ponemos de acuerdo.
-- Isabel : (ella teniendo que mentir para quitarse el perito de encima) ¿que cree joven?... me lo acaban de desconectar.
-- Perito: no me diga ....
-- Isabel : si, claro, se lo juro por dios.
-- Perito : ya eso parece como disco rayado, pero de todas maneras cuando pase atrás por su carro con mi pareja ahí le da pa' los chescos.
-- Isabel : claro, no faltaba más.

Tomó los papeles y se dirigieron a la puerta trasera para buscar el automóvil.
Pero llegando allá se llevaron una sorpresa, al ver que había dos peritos viendo abajo de su automóvil, en ese momento el silencio se apoderó de ellos de nuevo, Lupe volvió a usar su inhalador para su asma.

-- Raúl : ¿algún problema jóvenes?.
-- Perito 2 : si, joven.
-- Raquel : vamonos de aquí, antes que todo truene.
-- Lupe : cállate babosa, te van a oír estos nacos.
-- Isabel : dígame cual es el problema jovenazo.
-- Perito 2 : se le está saliendo un liquido rojo a su carro.
-- Isabel : no me diga, joven.
-- Perito 2 : pareciera que fuera aceite de transmisión, pero no estoy muy seguro.

Cuando el perito dijo esto, fue un alivio para nuestros cuatro personajes, dedujeron muy rápidamente que lo que tenía de policía lo tenía de mecánico, y lo que tenía de mecánico lo tenía de pendejo.

-- Raúl : no se preocupe jovenazo, aquí tiene cincuenta pesos para sus refrescos.
-- Perito 2 : gracias carnal, pero con cincuenta ahorita le digo a mi compadre Ramón y le arreglamos el problema de transmisión ahoritita mismo.
-- Isabel : oh ¡ no se preocupe jovenazo.
-- Lupe : ya sabíamos que tenía un problema de transmisión, pero nada serio, ya sabes mi buen ....
-- Raquel : si joven, tenemos mucha prisa, mi abuelita está en el hospital y pareciera que se va a petatear.
-- Perito 2 : así si ... aquí están las llaves jovenazos, pero conste que les quisimos hacer un paro.

Al recibir las llaves de Isabel, se subieron al carro como de rayo y hasta quemando llanta, dejando el lugar atrás lo más rápido posible.

-- Perito2 : chales carnal ... pareciera que se habrían comido algo en su forma de irse.
-- Perito 3 : como serás zorra hijo, ya vez que estás bien baboso, ya te dije que te va a tomar toda la vida en hacerte detective de homicidios, ¿no ves que son jovenazos y se sienten tiras también?.
-- Perito 2 : si hijo ... eso les pasa por ver mucho la televisión, ya sabes que son fresillas pero la neta nunca había visto un aceite de transmisión tan opaco.
-- Perito 3 : chale ... mira, los pájaros ya se están refinando el aceite de transmisión.
-- Perito 2 : no cabe duda que aquí si no es pirata es recicle.
-- Perito3 : hablando de refinar ... lánzate por unas gordas para desayunar carnal, no te vayas a gastar todos los cincuenta pesos.
-- Perito 2 : pues ... ¿qué crees que las pinches gordas cuestan a peso?.

Y estos empezaron a reír, sin motivo alguno ... como siempre.

Capítulo 6

Una vez más los cuatro en el carro de Isabel, pensando ahora su segundo paso para deshacerse del muertito.
Llegando al apartamento prendieron la televisión, ya que como ustedes sabrán las noticias las repiten a cada rato para sacarles el mayor provecho, lo quieren hacer tipo entrevista y, como ustedes sabrán, lo único que consiguen es chotearlas tipo chisme.

-- Raúl : tenemos que actuar rápido, no contamos con mucho tiempo, el muertito va a empezar a apestar dentro de muy poco tiempo.
-- Raquel : si, pero no podemos deshacernos del cadáver a plena luz del día.
-- Lupe : claro que no, fuera demasiado cursi.
-- Isabel : pero tenemos cosas más importantes que hacer.
-- Raquel : ¿cómo que?.
-- Isabel : tenemos que deshacernos del automóvil del policía, porque sino se habrán dado cuenta tenemos las llaves y sigue estacionado en el sótano del edificio.
-- Lupe : claro, que estúpidos ... si lo acabamos de ver por televisión en el corralón, creo que es un nissan rojo deportivo.
-- Raúl : si, es un 300zx.
-- Isabel : después del carro tendremos que esperar hasta la madrugada para deshacernos del muertito, y acabando eso tendremos que deshacernos de la vieja de al lado.
-- Lupe : y dale con la pinche vieja de al lado, no sabe ella nada.
-- Raquel : ¿te estás volviendo loca o que?.
-- Raúl : ¿que te pasa isabel?, ya tenemos suficientes problemas con el tira que maté. -- Isabel : yo insisto que la vieja de al lado sabe algo.
-- Raquel : yo creo que lo que paso te afectó la tatema.
-- Lupe : si, yo creo que le está patinando su choya. Tenemos que empezar a ponernos las pilas.
-- Raquel : ya sé, Lupe y yo nos vamos a deshacer del carro.
-- Lupe : si, pero ¿a dónde lo llevamos?.
-- Raúl : ¿porqué no lo llevan a la central de abastos?.
-- Isabel : ¿cómo serán nacos que van a ir a dejar un carrazo en medio de todos los guajoloteros ?.
-- Lupe : tiene ella razón, se vería muy obvio, sin mencionar la bola de mirones que no hacen nada ... tendríamos miles de testigos en dos minutos.
-- Raúl : bueno, vamos a dejarlo en el centro comercial.
-- Raquel: ¿en cuál?.
-- Raúl : podría ser en el centro comercial plaza universidad.
-- Isabel : eso es mucho más estúpido, ya que allá en el centro comercial alguien de la escuela o de la colonia nos puede reconocer.
-- Lupe : ya sé, Raquel y yo nos llevamos el nissan y Raúl e Isabel nos siguen en el marquis.
-- Raúl : ¿y dónde vamos a tirar el carro?.
-- Lupe : en el lugar más fácil para deshacerse de un carro del planeta tierra.
-- Raquel : oh ¡ ¿si?, ¿y cuál es este lugar?.
Lupe : en la colonia Buenos Aires.
-- Isabel : ¿me estás haciendo burla por el hecho de ser Argentina?.
-- Lupe : no, déjame explicarte ... esta es una colonia que tiene mucha fama en la desmantelación, robo, intercambio, etc., etc., en otras palabras, si dejamos el carro en la colonia Buenos Aires no duraría ni diez minutos cuando éste ya esté desmantelado, o en este caso, como es un carrazo, probablemente se roben todo el carro completo.
-- Raúl : es una muy buena idea.
-- Isabel : pero tenemos un problemita.
-- Raquel : ¿ahora qué Isabel?.
-- Isabel : ¿dónde vamos a dejar el muertito?.
-- Lupe : en la cajuela de tu carro, al fin que está estacionado en el sótano del edificio.
-- Raquel : pero ¿éste no va a empezar a apestar?.
-- Lupe :ya sé.
-- Isabel : ¿qué Lupe?, ¿cómo le vamos a hacer con el olorcito?.
-- Lupe : vamos a poner unos desodorantes ambientales en la cajuela, eso nos haría un paro hasta la madrugada.

En eso empezaron el plan, Raúl e Isabel se subieron al gran marquis, mientras Lupe y Raquel se subían al carro del ex-policía, dirigiéndose todos a la famosa Buenos Aires.

Hablándose por los teléfonos celulares, sin perder comunicación llegaron ala colonia Buenos Aires, quedando de acuerdo que Raúl e Isabel los esperarían en la esquina opuesta, mientras tanto dejaban el carro Lupe y Raquel le echaron la chapa y caminaron hacia la otra esquina, al llegar al carro de Raúl efectivamente ya se habían robado el 300zx, como si fuera pan caliente.

Eso los puso más contentos, ya que se deshicieron de una preocupación más.
Llegando al apartamento de Raúl, decidieron no volverse a ver durante el día, hasta la madrugada del siguiente, para hacerse cargo del paquete grande. Lupe le dio un aventón a Isabel, y Raquel le habló a un taxi, Lupe y Raúl se ofrecieron a llevarla pero Raúl aún se quejaba de su brazo y, como ustedes sabrán, el carro de Lupe era compacto, y a ella no le gustaban ese tipo de carros (según ella) pero de todas maneras al llegar el taxi ... era nada menos que un vocho.

Ya en la madrugada empezaron a sonar los teléfonos ... de nuevo; para volverse a encontrar en el apartamento de Raúl.
-- Lupe : ¿qué ondas? ... creo que voy a volverme velador.
-- Raquel : vamos a hacer esto rápido, ya me estoy enfermando del sistema nervioso con este problemita.
-- Raúl : gracias por venir colegas.
-- Isabel : ¿colegas o cómplices?.
-- Raquel : ya vas a empezar a echarte para 'tras.
-- Isabel : no me estoy echando para atrás, pero no tiene que ser Raúl tan hipócrita.
-- Lupe : está bien, tenemos ahora que pensar en dónde diablos vamos a deshacernos del muertito.
-- Raúl : estuve pensando todo el día y no tengo idea de cómo hacer esto.
-- Raquel : no me digan que aún no tenemos un plan.
-- Isabel : no me digan que van a dejar al muertito otro día más en mi carro.
-- Lupe : aunque quisiéramos esto fuera imposible, para ese entonces a lo mejor el muertito ya se estaría pudriendo en vida.
-- Isabel : lo sabía ... me van a desgraciar mi carro.
-- Lupe : dejemos de discutir y pongámonos a pensar en el problemita.
-- Raúl : ya sé ... ¿porqué no lo dejamos enfrente del palacio de gobierno allá en Nezahualcoyotl? .
-- Raquel : no, eso ya esté bien pero que bien choteado.
-- Isabel : ¿porqué no lo tiramos, como en las películas, en el lago de Texcoco?.
-- Lupe : ahh ... si serás, ya ni existe el lago de Texcoco, con eso que la gente andaba en chinga buscando el tesoro de Cuauhtemoc, y no sólo eso, los paracaidistas ya invadieron todos los terrenos, hasta arriba del lago.
-- Raúl : no es mala idea de tirarlo al agua, pero aquí en el Distrito Federal no contamos con ríos o lagos, pero si contamos con aguas negras.
-- Raquel : ¿qué?, ¿cómo que con aguas negras?.
-- Raúl : si, existe el canal de aguas negras, que se supone que lo tienen que entubar, pero ya sabes ... como trabaja aquí el gobierno.
-- Isabel : no es mala idea.
-- Lupe : creo que es el lugar perfecto, ya que nadie se atrevería a buscar un cadáver.
-- Raquel : si, no creo que haya buzo tan macho para aventarse en el canal.
-- Raúl : si, eso es lo que vamos a hacer.
-- Raquel : si, también hay que deshacerse de la fusca y de su charola.
-- Lupe : además hay que atarlo bien ala alfombra, y conseguir algo pesado para que el muertito no salga a luz.
-- Raúl : yo tengo un juego de pesas que nada más los tengo de adorno, pues desde que me las regalaron creo que sólo los he usado una vez.
-- Lupe : está bien, ayúdame Raúl a poner las pesas, la fusca con todo y charola en el ranfla de Isabel.
-- Isabel : yo creo que después de deshacernos del paquete tronamos a la ruquita.
-- Raquel : y dale con la pinche vieja ... ya te dije que no sabe ni madres.
-- Raúl : tendidos como bandidos Lupe, y al rato nos vemos en la noche, esperen por el fonazo, no me vayan a quedar mal camaradas.

Llevaron el resto de las evidencias al automóvil de Isabel, quedando de acuerdo en verse una vez más en la noche…

por el famoso quick chilango Juan Carlos Sánchez

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ EN MARZO DE 2003


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