ANÁLISIS DE LA NOTICIA

CHILE CON QUESO

Por el escritor: Francisco Flores Legarda


 

"EL SEGUNDO ESFUERZO"

 

Divulgado está: el once de mayo de 2012, como punto de inflexión de las campañas electorales en curso. Si las campañas se veían sosas, planas, eso ya cambió. Los candidatos están en campo abierto y no será suficiente el uso de spot y el uso de campañas sucias. Ahora es necesario contrastar propuestas y poner a jugar a sus apoyos empresariales sin la máscara ciudadana. Los intereses deben ponerse sobre la mesa para que veamos con claridad qué es lo que se está jugando.

1) Qué con Televisa, pero también con TV Azteca, Telmex y el enredo de las telecomunicaciones.
2) Qué con el sistema bancario y financiero, sirve o no al crecimiento con desarrollo. Prestan o no prestan, con qué intereses.
3) Qué con la educación laica, pública y gratuita, como herramienta igualadora y formación de ciudadanía.
4) Qué con el mundo del trabajo, no es sólo la reforma laboral, es el salario remunerador, los derechos conquistados, los desplazamientos excesivos entre la casa y el trabajo, encarar el desempleo, la vida privada anestesiada frente el televisor y con descomposición familiar.
5) Qué con el mundo rural, fuente de recursos naturales renovables, como proveedor de la oferta alimentaria y reservorio de la biodiversidad.
6) Qué con los recursos naturales no renovables, las energías alternativas y la depredación de la industria minera. El soporte de la industrialización o nos especializamos en una economía terciaria.
7) Qué con la justicia, su procuración y el debido proceso.
8) Qué con la salud, de manera destacada la atención a la tercera edad y a las adicciones.
9) Qué con la seguridad nacional, también la pública, frente a la balcanización del territorio y la indebida intromisión norteamericana.
10) Qué con la transparencia y la rendición de cuentas, más allá de la protección de los amigos y la vendetta contra los adversarios.
Son los qué, la prueba de la democracia electoral y del uso de las libertades. Democracia efectiva por ejercicio pleno de derechos.
Ya experimentamos el voto útil y el quebrantó sufrido por el Estado Laico y el crecimiento fuera de control que se ha visto del crimen organizado
Ya experimentamos las campañas de odio, que polariza a la sociedad y dividida no puede contribuir a combatir al crimen organizado con su lamentable estela de asesinatos, desaparecidos y desplazados.
Son las últimas cinco semanas de campaña, difícil es remontar la ventaja que tiene Enrique Peña Nieto y si no cambian las tendencias será el próximo presidente de México ¿Qué va hacer con la pesada carga que tendrá sobre sus espaldas? Por sí solas, las fuerzas del mercado, tendientes a la concentración de la riqueza, no pueden hacerse cargo de la convivencia social rota por la profundización de las desigualdades que dichas fuerzas han promovido. Se requerirá de un pragmatismo informado para sacar adelante a este país.
------- * --------

Ser joven lo es todo….?
Ser joven no significa que los demás no son nada.
Ser joven no significa tener la piel tersa, los demás están arrugados.
Ser joven no significa de por sí tener la razón, los demás están equivocados.
Ser joven no significa estar limpio, mientras los demás puros mugrosos.
Ser joven no significa ser dador de vida, mientras los demás son asesinos.
Ser joven no significa saber todo, porque todos los demás son pendejos.
Ser joven no significa el mejor conductor de un auto, y decir quítate viejo pendejo.
Ser joven no significa la pureza de un ángel, mientras los demás son corruptos.
Ser joven nos significa ser el mejor amigo, el que tenga 60 años o más son seguros enemigos.
Ser joven no significa ser libre para hacer lo que me dé la gana, no estorben vejestorios.
Y quienes los aplauden por ser jóvenes por las premisas anteriores: Cuídate joven de los aduladores, porque es la mejor forma de montarte como montar aun caballo que le dan azúcar para subirse arriba de él.
Ser joven es el verdadero aventurero que sabe hacerse responsable de sus actos libres, es el que arrebata la libertad respetando a los terceros.
Salud y larga vida.

25 de mayo de 2012

 

"CLAVE Y LLAVE "

 

Una izquierda atrapada en el oportunismo, incapaz de la crítica se guarece en la descalificación escandalosa. En estos tiempos en los que tiene mejores condiciones para exponer propuesta, la izquierda política es menos vigorosa intelectualmente porque desprecia su bagaje, salvo aquel que la remita al sufrimiento, cual mártires cristeros. Le da vergüenza convocar a Karl Marx por no ser políticamente correcto. No extraña entonces que a un exjilguero del PRI lo convierta en su adalid. Leer el presente mexicano en clave de El Dieciocho Brumario o La Guerra Civil en Francia. El que se guste. La utilidad está garantizada. Detrás de la lucha entre partidos y candidatos hay otras fuerzas que se mueven, que apuestan y se emplazan para colocarse en la comodidad de la próxima administración. En primer lugar, desgraciadamente, los Estados Unidos, su gobierno, al que se le ha permitido meterse en la intimidad de Los Pinos (la residencia presidencial) Allende el Río Bravo quieren la continuidad, la permanencia del Partido Acción Nacional. Donde está el desbarajuste fenomenal es en la burguesía. Fragmentada en sus intereses y sin el acolchonamiento muelle que le proporcionaba el régimen de la revolución mexicana. Está vuelta loca. El neoliberalismo la ha maltratado, no a toda, hay que decirlo. El capital financiero, de dominancia extranjera, está con el PAN y le aplaude a rabiar a su candidata Josefina Vázquez Mota. El Grupo Monterrey, el que enarboló y fundó la ideología antipopulista en contra del expresidente Luis Echeverría está con El Peje. El PAN le falló. Donde está el lío candente es en las telecomunicaciones. Muy polarizados, Televisa, TV Azteca, con Peña Nieto. Carlos Slim le guiña a López Obrador a través de Carmen Aristegui y José Cárdenas. En las telecomunicaciones se le hizo bolas el engrudo a Felipe Calderón. Es difícil dar un panorama más acabado del capital, de los empresarios, frente a la elección del primero, lo cierto es que no se ve una línea que los cohesione. El bajo perfil del universo obrero y campesino no me da elementos para apreciar la consideración de sus planteamientos en el debate nacional, a excepción de los previamente encuadrados en los sectores del PRI.

Así como la estadística de las marchas no se traduce en votos, tampoco la fe garantiza votos. Dicho esto, la iglesia católica tiene clara su predilección por el PAN. La orientación de las Fuerzas Armadas ante las elecciones, más allá de sus obligaciones de proteger el orden del día de las elecciones, no está clara. Se tiene una Marina derechizada y proyanqui. Los arraigos judiciales de los últimos días en contra de militares de alto rango, proporcionados por el gobierno federal –contra sus subordinados leales- es una medida para detener y neutralizar un posicionamiento del voto militar en contra del actual gobierno. Así están las cosas para un marxista trasnochado. Muriéndose de risa por no llorar el desastre nacional.

Salud y larga vida.

Mayo del 2012

 

"LA DESAPARICION DEL JEFE DIEGO "

 

Diez días han pasado y la desaparición de Diego Fernández de Cevallos pone al descubierto la falsa valentía y resolución, que se postuló como verdadera, para justificar la “guerra” en contra de la delincuencia organizada. Durante más de tres años a los mexicanos se nos ha venido insistiendo en que no hay de otra que enfrentar con la fuerza al narcotráfico y que no importa el costo sangriento. Lo que vale es imponer la fuerza del Estado y que la droga no llegue a nuestros hijos, pues no existen concesiones para quienes violan la ley. El argumento está hecho pedazos. Ante el misterio del caso Fernández de Cevallos, quienes lo capturaron se autodenominan desaparece dores misteriosos, y sueltan una foto donde el desaparecido se ve con vida, se burlan de la autoridad y humillan al susodicho quien aseguraba que sólo dios lo podía humillar.

Sorpresas te da la vida. El estratega y campeón de la lucha en contra del crimen organizado ha recibido un golpe paralizante. Perdió la voz y no puede actuar en este misterioso caso. Los captores le han pedido al Estado que no hable y éste se calla. Le han pedido que no actúe y éste obedece¿ En qué mundo estamos?

En un mundo raro ¿Cuál otro ha de ser? Qué coincidencia que lo sucedido a Fernández de Cevallos no interrumpió la gira que iniciaba Felipe Calderón para recibir el reconocimiento de estadista por parte de un ente español. Días después, el miércoles, en Washington, es ovacionado por los congresistas norteamericanos que interrumpieron veintisiete veces con aplausos el discurso de Calderón, sin que por ello haya alcanzado respuesta favorable alguna respecto a las peticiones hechas, en específico, la derogación de la ley antiinmigrante que legisló el congreso de Arizona a petición de su gobernadora. Tampoco le hicieron caso en su demanda de limitar el mercado de armas que los norteamericanos ven como una libertad sagrada. Cero resultados y un gran apapacho para el presidente Calderón, incluyendo el rostro gozoso de Beatriz Paredes y el apoyo del senador Carlos Navarrete.

Lo que queda es el tremendo ridículo de un gobernante que desbordado por sus propias palabras hoy enmudece y no procede frente a la desaparición de prominente personaje de la élite blanquiazul. Cosa que, por lo demás, no es nueva. Cuántos mexicanos no han carecido de la falta de la voz y la acción del Estado, por ejemplo, los levantados del EPR en Oaxaca o los niños rostizados de la guardería ABC de Hermosillo. Pero con “El Jefe” Diego se ha llegado al extremo. Se han tenido que guardar sus despliegues de fuerza y tragarse la lengua, pues los captores han pedido a los familiares y abogados del ex Senador, que nadie se meta para no entorpecer la negociación y mantener con vida al queretano “ilustre”. De lo que no estamos enterados es de qué trata el término negociación, qué piden por el “El Jefe” Diego.

No le demos vueltas, si algo tuvo de ilusión para algunos el gobierno de Calderón, el día de hoy todo es simulación. Viviremos bajo la consideración de que gobierna un Presidente mientras regresa el PRI.

lunes 24 de mayo de 2010

 

"EL ASCENSO DE LOS INCOMPETENTES "

 

Es tal la demostración de incompetencia de la clase gobernante, que ésta no encuentra justificaciones creíbles para el entender de la mayoría de los gobernados. El discurso oficial es una sucesión de incoherencias que revelan una falta de conducción efectiva de los asuntos públicos y una debilidad por lograr efectos efímeros, antes que la consecución de resultados. A tal grado es esto que el gobierno libra una guerra, una más, en contra de las percepciones. Frustrado, Felipe Calderón confiesa a la agencia de noticias Reuters que no ha podido modificar las percepciones adversas sobre su gestión. Bueno, es que nadie se ha apiadado de este señor y ha tenido la amabilidad de decirle que ingresó al periférico en sentido contrario.

Ya da miedo enterarse de la información que recoge la voz del Presidente y sus colaboradores. Ya aturde la propaganda que rubrica su mensaje con la muletilla gobierno federal. No se detienen a exponer la verdad y decir que los problemas que tiene el país se deben a una feroz disputa por la riqueza entre sus élites, incluyendo a los capos, que también forman una élite. Lo demás es darle la vuelta. Y vuelven a la cargada de las reformas estructurales porque la presión de los barones del dinero es para extraer más riqueza de este país. La democracia, la libertad, el progreso, son utilizados para justificar el robo institucionalizado. Reformas estructurales para que menos tengan más y los que son más menos tengan.

Ahora se retoma, para creerse, la reforma energética ¿Pues no ya se hizo una durante este sexenio? De qué se trata. No se logró la reforma que quería el gobierno y la que resultó se ha mantenido en el limbo. Ahora se vuelve con el tema: Aspe, Gil Díaz y Ortiz Martínez, convocados por Enrique Peña Nieto, exigen de nuevo modificar las reglas que se resumen en una palabra, desestatización. Si eso quieren, propongan desaparecer el articulado de la Constitución que le da fuerza legal al estatismo. No vengan con reformas a la legislación para enredar en lugar de instituir.

No saben cómo reinsertar la reforma energética y hasta resucitan en un foro el tema de la núcleo electricidad, por no llamarla energía nuclear. Propuesta como sacada de la chistera, pues se pasa por alto el hecho de que México ya tuvo un proyecto de generación de electricidad con base en combustible nuclear y del que sólo se concretó la planta de Laguna Verde en Veracruz. Por qué no se continuó es una cuestión que aduce impugnaciones ambientalistas y a la presencia de un sindicato radical que mató la gallina de los huevos de oro. En el fondo es la presión de los Estados Unidos la que ha impuesto los límites al uso del material nuclear en los países que mantiene bajo su órbita, como México.

No se hagan bolas, la condición del México actual es el pleitazo que mantenemos en este país desde que nos bajamos del caballo de la Revolución. Es la rebatinga que no tiene llenadera. O que alguien nos explique cómo en un país que se presume de liberalización económica se hacen licitaciones para favorecer a un grupo ya poderoso como el que representa Televisa y sus aliados. A poco son los buenos para usufructuar la fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad.

15 de mayo, dia del maestro

 

" REFLEXIONES DEL DIA DEL TRABAJO "

 

Los trabajadores merecen mejor trato

Ha pasado el primero de mayo y el gobierno desaprovechó una oportunidad para acercarse con los trabajadores y debatir su reforma laboral. Felipe Calderón prefirió volar hacia Alemania para convencer a otros de su condición mesiánica. Salvó al mundo de un mayor impacto de la epidemia de influenza A H1N1 y salvó a México del Apocalipsis. Quién en sus cabales se va a creer supuesto portento salvador.

Menos delirio y más sensatez. El desprecio por la fiesta de los trabajadores es de suyo una actitud intolerante. Pero que no se tratara de un asunto empresarial y ya estaría dispuesto el gobernante a mostrar sus dotes para la genuflexión. En su desprecio, Calderón fue correspondido por la marcha de los independientes y por la concentración de las centrales priístas. En las dos convocatorias rechazaron su reforma y repudiaron a su secretario de trabajo.

Son ganas de no hacer con gusto las cosas, no tener el mínimo de empatía. Definitivamente, lo de Calderón no es gobernar. No se le da o no tiene realmente quien le ayude.

No es que se desconozca la venalidad en la que incurren los líderes sindicales o lo asfixiante que puede ser el sindicalismo que no acepta procedimientos democráticos ni la rendición de cuentas. Pero los trabajadores están ahí, cumpliendo con su encargo de generar la riqueza nacional y si aquí no les da trabajo hacen lo mismo en el país que los emplee.

El presidente Calderón debió asumir un diálogo franco con los representantes de los trabajadores para defender su reforma y escuchar los argumentos en contra. Hay muchas cuentas pendientes que abordarse. Los trabajadores, salvo excepciones de gremios amafiados con el gobierno, han visto disminuir sus conquistas. El régimen de pensiones, por ejemplo, se modificó no para mejorar a los trabajadores sino por la incapacidad fiscal del Estado.

Hay otros asuntos muy específicos y no menos lacerantes. Entre otros el de la mina de Pasta de Conchos en Coahuila, donde murieron en un accidente más de cincuenta mineros y es la hora de que no se ha hecho justicia. Lo de Cananea y Luz y Fuerza, que con insensibilidad total se despoja a los trabajadores de su fuente de trabajo. Los deudos de la guardería ABC no tienen atención completa y sin remilgos a sus exigencias de justicia.

Una agenda tan sensible es ignorada, se prefiere salir de viaje sin urgencia o pretexto que valga. Acaso no se estará entrenando Calderón para su futura condición de exiliado. En el Centenario de la Revolución Mexicana bien se puede conmemorar con un Ipiranga para Felipe de Jesús.

5 de mayo, batalla de puebla

 

"ESTADO DILUIDO EN SUS CAPACIDADES
PARA EJERCER COMO TAL"

 

Es cosa nada más de preguntarse ¿Qué tipo de Estado hemos perfilado en México en los últimos veintiocho años? Un Estado más ligero en su intervención material, ausente de su papel mediador de los conflictos, que reduce sus compromisos en las pensiones de los asalariados, que desconoce el carácter de ley de los contratos colectivos de trabajo, un Estado dispuesto a perder el monopolio de los recursos naturales, que les da menos restricciones formales a los pobladores del campo para finalmente migrar o incorporarse a las bandas criminales, a facilitar los flujos comerciales como si estos realmente se desplegaran en un juego limpio (sin fraudes o sin información privilegiada provista por la corrupción) que por su propia lógica generan prosperidad para la mayoría de la población –no para todos. Lo que tenemos ante nuestros ojos es un Estado diluido en sus capacidades.

Se dice que un Estado de estas características está en mejor disposición de integrarse al proceso de globalización, lo cierto es que económicamente la estructura de nuestro intercambio comercial y de recepción de inversiones sigue siendo capturada por nuestra relación con un país: los Estados Unidos, el cual se ha servido del Estado diluido mexicano para imponer más condiciones favorables a su expansión. Por el contrario, México poco o nada puede imponer a su socio y vecino. Que cuando quiere impone embargos comerciales, no se hace responsable de deterioros ambientales que son de su factura y permanente mantiene bajo amenaza a los trabajadores que migran ilegalmente, pero que contribuyen a la generación de la riqueza en aquella nación sin que se haga mayor publicidad de su aportación.

Eso impone los Estados Unidos generando la falsa conciencia de que les debemos la existencia pues ellos invariablemente hacen las cosas bien y nosotros perseveramos en el fracaso.

El Estado diluido ha sido el medio idóneo para el desarrollo del crimen organizado, pues retirado el Estado y siendo incapaz el mercado de sustituir sus aportaciones, se ha allanado el camino para que los delincuentes organizados penetren estructuras gubernamentales, empresas, a la iglesia y a la sociedad. Está condición ha sido ocasión para la intervención perversa de los Estados Unidos pues abastece con armas y un apetitoso mercado a las bandas criminales. Ayudan a formar el problema y proponen la solución, más militarización. Solución que obedientemente ha seguido el gobierno. Por eso el embajador Carlos Pascual aplaude los actos de cacería del gobierno mexicano al margen del procedimiento judicial.

La guerra contra el narcotráfico ha sido una puesta en escena para fortalecer la intervención de los Estados Unidos y hacer prevalecer el Estado diluido mexicano. Por eso no se quiere dejar nada al azar, esto es, nada que retroceda lo ya ganado para los intereses norteamericanos por el empeño de personajes o fuerzas políticas que osen cuestionar el estado de cosas. Pues lo que no quieren los Estados Unidos es un gobierno popular sustentado en las urnas y respaldado por una sociedad movilizada en la defensa de sus recursos y por una mejor distribución de la riqueza, ese sostén de la democracia que se les niega a los mexicanos.

No es suficiente la danza de las reformas, se requiere articular la construcción del Estado pues el actual está desvencijado (La construcción del Estado es un tema que ocupa a los actuales gobernantes bolivianos Teoría y Práctica. Extractos de la exposición de Álvaro García Linera. No es cuestión de emularlos, pero si da envidia que aquí nuestra burocracia política no tenga una noción de Estado que trascienda el liberalismo económico)

27 de abril de 2010

 

"DE ALLA VIENE..."

 

En la llamada guerra contra del narcotráfico ha quedado atrapado el Ejército Mexicano, la Marina y la Fuerza Aérea. Desde el principio se supo, se advirtió el derramamiento de sangre. Se hizo énfasis de que no se trataba de una guerra relámpago y que, por lo tanto, trascendería temporalmente los términos del actual sexenio. También se sabía que no existía el marco jurídico para cubrir la acción del Ejército, se atenía el Ejecutivo a las facultades meta constitucionales de la Presidencia, tan socorridas en circunstancias en las que se pasa por encima de la ley con el pretexto de defenderla.

Terrible paradoja que tiene a los militares en el ojo del huracán, pues saben que los caídos a manos de los militares y que son muertos en la doble calidad de civiles y no delincuentes (inocentes) son fuente inocultable de desprestigio para las fuerzas armadas.

No se privilegió la forma y se prefirió el atajo de los hechos consumados. A contracorriente se quiere apresurar una legislación que cubra la operación de los militares sin cuestionarse que esa cobertura legal mañana se puede establecer como una dictadura institucionalizada.

Esa ha sido la estrategia de Felipe Calderón que todos piden modificar, salvo la conspicua excepción de los Estados Unidos. Es de preguntarse si esta “guerra” fue concebida e implementada desde las capacidades estratégicas del Presidente y sus colaboradores íntimos. Es de dudarse, pues quien cosecha a lo largo de su gestión proyectos truncos escasa mente estratégica se le puede atribuir.

Aquí asiste una génesis de la estrategia que no encaja en el perfil del gabinete de gobierno, parece como si el gabinete de seguridad se dedicara a acatar instrucciones provenientes de otro Estado, de ahí que se pudiera entender el malestar de un sector de los militares mejor estructurados en cuanto a disciplina estratégica se refiere. Si esto es así, de nada sirve que se legisle sobre seguridad y se le den todas las coberturas al Ejército, pues de origen en esta “guerra” el gobierno está siendo conducido por quienes tienen la patente de la estrategia.

El país está inmerso dentro de un proceso de cesión de la toma de decisiones a la voluntad de Washington, proceso que de manera clara inicio con Ernesto Zedillo bajo la batuta de Bill Clinton y que con Felipe Calderón está por concluirse, ya sea por su aceptación definitiva o por el rechazo que provenga de la sociedad y de las fuerzas políticas que se opongan a la desaparición del imaginario llamado soberanía. Esto último se ve más difícil pues la estrategia ha servido para minar el otrora orgullo de los mexicanos. En estos tiempos ese orgullo queda al resguardo del balompié nacional, para maldita la cosa.

Los Estados Unidos si saben lo que no quieren, a López Obrador y al PRI. En este juego el presidente Calderón es lo de menos. Felipe está en lo suyo,

22 de abril de 2009

 

"LA COERCION"

 

La coerción es el recurso del Estado para reprimir, inhibir o restringir una actividad o grupo, puede ser legítima o no, según el caso de quienes no cumplen la ley o por la naturaleza del régimen que la recurra. La coerción como ausencia de consenso puede estar en el origen de un gobierno autoritario o de dudoso concurso democrático.

La coerción ha sido el camino elegido por Felipe Calderón para enfrentar al crimen organizado. Una decisión que en sí misma es apropiada e incuestionable. Desde diciembre de 2006, cuando se declaró la guerra al narcotráfico, a estas fechas no se tiene la evaluación oficial convincente que abone a mantener la estrategia adoptada. El gobierno dice que no la cambiará, si acaso se harán adecuaciones tácticas, la guerra sigue. La guerra se extiende, no es un asunto que ataña geográficamente a las fronteras o la montaña, pues el crimen organizado alcanza capitales de los estados y otras ciudades más. Las ciudades como centro de lavado de dinero sucio y de consumo de estupefacientes, esto último de manera incrementada. La sociedad y la economía están tocadas por el crimen organizado que aporta recursos frescos en actividades formales al tiempo que crea capacidad de consumo. Por eso es tan difícil desarticularlo.

De manera desgraciada, los jóvenes se han convertido en población objetivo del crimen organizado, a ellos alcanza la violencia de manera destacada, son la base de reclutamiento y son ellos el mercado favorito para las adicciones. Sin empleo, ni escuelas suficientes, ni familia que verdaderamente pueda extenderle su manto protector, la juventud es contingente social más afectado por la guerra.

(Para que la coerción del Estado tenga resultados no se puede apostar todo al aparato de seguridad, tiene que aplicarse a fondo en la política social, que no será así si se desvía para promover campañas políticas o se le supone fábrica de emprendedores, lo que no está demostrado)

A estas alturas, no se puede evitar ya la hipótesis de que el inicio de la liberalización económica trajo consigo un proceso gemelo, la restructuración del crimen organizado. Cuando se reorientó la economía hace ya varios lustros (sin que por ello significara la dominancia de una economía cerrada homologable a la existente hasta 1989 detrás de la llamada cortina de hierro, la URSS y sus satélites) con el fin de hacer de la liberalización del mercado el factor detonante de la prosperidad, se dio una apertura con los dados cargados, ajena a la competitividad y a manera de reparto con cierta discrecionalidad que se permitía en los términos de ley. Una apertura que no tocó a las prácticas monopólicas, ni evaluó con precisión el potencial que se abría para la economía informal, en particular la piratería, y que terminó por propagar a las actividades delictivas como un mecanismo primitivo para la acumulación de riqueza. En ese sentido, pese a las expectativas, falló el mercado. Con razón se le reclama al gobierno, también al ejército, pero nada se dice del funcionamiento de los mercados hacia la concentración de la riqueza y el incremento de la desigualdad social, lo que de hecho ha procreado el despliegue inusitado del crimen organizado.

Todo lo que han hecho los últimos gobiernos, de manera incontinente los de Vicente Fox y Felipe Calderón, ha sido modificar la institucionalidad económica para fortalecer el funcionamiento de los mercados sin que por ello se produzca un juego de fuerzas que realmente forme empresas socialmente responsables. El alcance de la ley contra la piratería y el proyecto de reforma antimonopolios no llegarán ni a la esquina si no se modifica la estructura que vicia, de inicio, el funcionamiento de los mercados: la corrupción.

Pero volviendo al tema de la coerción, es bueno que la autoridad la aplique con precisión y justificación clara, de otra manera estará minando la libertad de los ciudadanos y dando forma a las bases de la dictadura. Utilizar la guerra contra las bandas de criminales como modo subrepticio de la militarización del país y el crimen institucionalizado. La coerción no es sólo entendible como violencia física. Tenemos el caso del registro de las líneas telefónicas de los celulares. Dicha medida se propuso como una acción en contra de la inseguridad, sin aclarar cómo podría contribuir a tal efecto para sentirnos seguros. Ni se asegura que con tal padrón se contengan las extorsiones, ni siquiera si se hará buen uso del mismo. Se actúa como si todas las líneas tuvieran un origen ilegal, adquiridas en el mercado negro, cuando todos sabemos cuántos son los proveedores y ellos saben a quiénes se lo venden.

No tiene el país un gobierno excedido de legitimidad como para darle confiabilidad a la medida. La estrategia bélica del gobierno, más la política económica imperante, contribuyen a exacerbar los signos de la descomposición nacional. Si ése es el objetivo, habrá que reconocer que la están haciendo.

13 de abril de 2010

 

"YA NO HABLEN MAL DEL PRESIDENTE"

 

No sé si en Los Pinos tengan un apunte pormenorizado de la opinión publicada sobre la gestión de Felipe Calderón, pero que no sale bien librado que ni qué. Si al principio se albergaba el beneficio de la duda para la administración calderonista, a la fecha, ya con el correr de febrero de 2010 se afirma una tendencia nada positiva, la duda se va transformando en la certeza de que el sexenio se echó a perder. El daño sobre el país tiene que iniciar su recuento si se quiere dar un giro que impulse a México hacia adelante, esa es la convocatoria por hacer del actual gobierno, nada de desviar la mirada del acuciante presente a través de la serie Discutamos México. Qué puede ofrecer ese diálogo en el Olimpo a los padres dolientes de la guardería ABC de Hermosillo, en qué se puede atender a los deudos de Pasta de Conchos en Coahuila, qué conforta a los que padecen la inseguridad, qué le contribuye al desempleado, qué puede resarcir a quienes pierden su patrimonio por los desastres naturales y así se puede enlistar todos los problemas concretos de los mexicanos.

El viernes pasado se cumplió un aniversario más de la Constitución de 1917 y el Presidente se empequeñeció ante la efeméride a la que juró cumplir. En los hechos la Constitución le incomoda a Felipe Calderón y padece la estructura jurídica que de ella emana, estructura a la cual aprecia como una fuente de vacíos jurídicos porque no se amolda a la ideología de él y amigos que lo acompañan. Al grupo gobernante le obligan más las prescripciones semanales que hace el semanario católico Desde la fe y las desfondadas recetas del Consenso de Washington, que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Como algunos presidentes en el pasado, a Calderón lo marea un sentido delirante de la trascendencia histórica, con tal vehemencia es esto que está dispuesto a no darle la atención que merece al tiempo presente. Ahora afirma que la desgraciada situación de Ciudad Juárez exige atender la reconstrucción del tejido social. Qué entiende por tejido social, acaso incluye una explicación que dé cuenta de cómo se deterioró ese tejido, es Juárez una muestra del tejido social dañado a lo largo y ancho del país. Son cuestiones que tendría que abordar el Presidente y no limitarse a culpar a pasadas administraciones.

Estas consideraciones no calan, pues a fin de cuentas la crítica es asimilada como hablar mal de México. Ya lo ha dicho Calderón, ya lo repite su esposa recién. La señora Zavala enjuicia al estilo de Martha Sahagún: “Nuestra identidad no es el narcotráfico ni los asesinatos ni los pleitos”. Pues esa es la identificación que se ha producido por la gestión del marido de esta señora, por eso medio mundo ve a México así. Y después de rezongar la dama instruye al pueblo: “tenemos que aprender a hablar bien de México y no a mirarlo con desprecio” Se equivoca la señora Margarita, confunde al país con la persona y los actos fallidos de su cónyuge, que para mala suerte de México es Presidente (Haiga sido como haiga sido)

Por faccioso y por incumplir su juramento, por eso es que se habla mal y se deprecia a Felipe Calderón. Otra actitud y una gestión exitosa forjarían una opinión distinta.

marzo 2010

 

"CELEBRACION DEL DIA DEL EJERCITO"

 

Realmente podemos considerar temas relevantes el asunto de las alianzas electorales desde el punto de vista del interés ciudadano. Es acaso de interés los chismes de palacio que se desataron desde la renuncia de Fernando Gómez Mont al PAN la semana pasada. ¿Vale considerar la esquizofrenia de nuestros políticos? Quien esté libre de patologías que tire el primer diván. Se trata de basura informativa sin ignorar que se puedan explotar vetas relevantes, como la exhibición de panistas y priístas a la hora de cocinar el paquete fiscal 2010 con toda su pestilencia ¡Así se arreglan las cargas impositivas!

Hay información de mayor relevancia que no corre con mayor suerte, como los reportajes de El Universal sobre el destino final de los subsidios al campo. Muy afanosa nuestra clase política por generar más cargas fiscales, sin conceder una mejor aplicación de los recursos obtenidos. El desdén total de un secretario de agricultura que se siente merecedor de los subsidios al campo, como si su concentración diaria no debiera estar en las tareas del despacho que tiene encargado. En este momento no se sabe ya si el secretario Francisco Mayorga está entregado a la encomienda presidencial o a atender los deberes de próspero agricultor. Desde la óptica patrimonialista que adopta no tiene sentido la distinción. Lo público convertido en disfrute privado.

Lo acontecido en nueve años de gobiernos a panistas a cargo del Ejecutivo federal no representa una mejora presumible respecto a sus antecesores. Por el contrario, han caído en el desprestigio de sus prendas políticas por la misma razón: abuso de poder, impunidad. Así como los gobiernos del PRI terminaron por acabar sus prendas revolucionarias y de justicia social, en el PAN su inclinación democrática y ciudadana no pasó la prueba del ejercicio del poder, a lo Falsaria, eran fingidas. A toda la clase política no le interesa que los resultados engrandezcan a la sociedad mexicana en su conjunto. Lo que les interesa es dedicarse de tiempo completo a los concursos electorales. Particularmente para Felipe Calderón y su partido, las elecciones lo son todo.

Ante tal desarreglo lo que viene se anuncia con tambores de guerra. Ya tenemos desatada la violencia del narcotráfico catalizada por la acción del gobierno. Ya veremos que nos deparan las elecciones locales en Oaxaca, Sinaloa, Veracruz y Zacatecas. Que nadie se sorprenda si hay más muertos. Ya veremos que nos depara la ofensiva gubernamental en contra de los sindicatos, otro frente de guerra y de muerte. Ya veremos lo que tiene que sufrir la ciudad de México ante el asedio gubernamental ¿Más muertos? Instalada la violencia, la paz social se ha resquebrajado.

¡Así se celebró el día del Ejército! Con 94 mil 540 efectivos dedicados a labores que corresponde a civiles (La Jornada) ordenadas por su incivil jefe, sin la cobertura legal que los ampare.

22 de febrero de 2010

 

"EN EL HOYO DESPUES
DE LA MATANZA EN JUAREZ"

 

El mes de enero no le sienta bien a Felipe Calderón. Tampoco le sienta bien la investidura presidencial, le enoja, le irrita, como a Gustavo Díaz Ordaz. La crítica es una conjura en su contra que interpreta como un ataque a las instituciones. Los equivocados son los adversarios, faltaba más. Incapaz de acceder a la cúspide de la humildad. Siempre en la cima inaccesible del orgullo. Felipe Calderón está en el hoyo por propia voluntad, por decisión de los Estados Unidos gracias a los oficios del embajador Pascual o por el cerco que le ha tendido la ultraderecha. La masacre de Ciudad Juárez así lo ha exhibido, carente de reflejos, evasivo de toda responsabilidad.

El mes de enero que recién concluyó ha sido el más violento de toda su gestión. La declarada guerra contra el crimen organizado ha dado pie a que los delincuentes impongan la agenda de violencia que vive el país. Se justificó dicha declaración para defender a la sociedad, a las familias, a los menores del poder corruptor del narcotráfico. A partir del 31 de enero pasado el enfoque se modificó: es la sociedad la que está criminalizada. Mataron a dieciséis jóvenes en Ciudad Juárez como resultado de un pleito entre pandillas, eso dice el gobierno. Cómo llamar pleito entre pandillas a una fiesta pacífica que es interrumpida por un convoy de varios vehículos, que sin ser interceptado por el despliegue de seguridad montado en esa localidad, llegó al lugar y sin encontrar resistencia alguna los sicarios liquidaron a los hoy occisos.

En qué está pensando el gobierno, en pelotear la responsabilidad. Nadie le va a creer a la administración de Calderón. El defecto es de inicio: darle el estatuto de guerra a la persecución de criminales. Desde ahí se le reconoció como fuerza beligerante al crimen organizado, como si fueran Estado en ciernes. Tampoco se está en contra de que el gobierno someta a los delincuentes, lo que no se vale es que lo haga de manera extrajudicial. No hay esquema que acomode con precisión el curso de la acción de las autoridades, a menos de que se dé por sentado el propósito oculto el generar zozobra entre la población. La información la sustituye con anuncios publicitarios de sus “logros”.

Calderón no anticipó un día de campo, por el contrario, aseguró que esta “guerra” no terminaría en este sexenio y costaría sangre. En esa generalidad se ha embarcado mientras los retos se le amontonan sin saber qué tanto lo excitan y emocionan, hasta dónde puede sobrellevar el paulatino deterioro de la sociedad y sus instituciones que no inició él. El coctel ya está preparado: inseguridad, militarización, desapego de los derechos humanos, desigualdad social, pobreza, anulación de la república laica. Ingredientes puestos para un agitado año electoral. Y si la quieren más complicada, intromisión de las autoridades en el curso de campañas y procesos electorales.

Algo tiene que hacer Calderón para demostrar que no ha quedado rebasado, acotado por las instrucciones que proceden de Norteamérica o de El Yunque. Si de inicio no contó con la suficiente legitimidad electoral, por ejercicio ha pulverizado su escaso capital político. La demanda de su renuncia no es ocurrencia de actores políticos, ni entretenimiento de las redes sociales. Es ya demanda sensible de familias adoloridas.

9 de febrero de 2010
Salud y larga vida.

 

"PAN Y PRD,JUNTOS,SOLO DIFUNTOS"

 

Es contra natura, es un engendro, es perverso. Estas son expresiones que se podrían atribuir al arzobispo de México Norberto Rivera o a la publicación Desde la Fe, en asociación directa a su obstinada posición contraria a los matrimonios entre personas del mismo sexo. No es el caso. Se trata de expresiones de la cúpula priísta en contra de las alianzas electorales entre el PAN y el PRD que se pretenden armar este año en distintas entidades del país. De ahí en adelante es cuestión de seguir poniendo piedras en el camino para darle mas aliento a la polarización del país, al parecer el deporte predilecto de la clase política. El asunto es que las alianzas electorales son un mecanismo reconocido en el Cofipe y por tanto jurídicamente válidas. La cuestión es para qué se hacen este tipo de alianzas, si se quedan en el plano electorero y no trascienden en la gestión gubernamental, se trata de puro oportunismo para conseguir posiciones de poder. Tal como ha ocurrido y tiene su caso emblemático en la electoral que catapultó a Vicente Fox hacia la Presidencia de la república. Para qué la alianza es un punto que aborda Mauricio Merino (Una alianza aberrante) en su colaboración para El Universal. Una alianza para revertir el avance del PRI resulta de mira corta, como la ya mencionada que se conformó con sacar al PRI de Los Pinos.

Para mi, la posible alianza entre el PAN y el PRD sería una alianza carnavalesca si entendemos al carnaval como el mundo al revés. Eso es lo que plantea dicha alianza entre los que son escuderos del capital y los que se proclaman defensores de los pobres. Alianzas así nublan el espectro partidista y terminan establecer gobiernos fallidos si no cuentan con un programa común para la conducción del Estado que es lo que esencialmente eligen los ciudadanos –al menos en teoría.

En este tipo de discusiones maniqueas, sin opción de sublimarse dialécticamente, termina por perderse la cordura. Es el caso del abogado de barandilla encargado de la secretaría de gobernación, más dispuesto para la bravata que para la conciliación. Al señor Gómez Mont se le ocurre decir que las alianzas son un fraude ¿Lo dijo en serio? Si tuviera una argumentación consistente en su dicho se atrevería a concluir que las alianzas panistas de los dos últimos procesos para elegir Presidente fueron un fraude. Claro que no y pronto matizó. Lo penoso para el PAN es que inauguraron esa manera de hablar por hablar, con la consecuencia de que sus palabras se marchitan apenas salen de su boca acarreándoles descrédito. Y no es que sus adversarios sean prolijos para exponer sus planteamientos, hay excepciones, pero la herencia del habla cantinflesca era un ejercicio de mayor juego político en el manejo del poder.

Hay un encono en la superficie, a cielo abierto, que nos está llevando a la confrontación que no podrá ser contenida por el sistema electoral. Un encono del que no escapa ni la principal cabeza del Estado Mexicano, Felipe Calderón. Ahora sale, en una alocución que tuvo con legisladores panistas en la ciudad de Puebla, que los partidos políticos, esas instituciones reconocidas por el Estado, no son más que una permanente estafa a la sociedad. De veras está el Presidente para hacer ese tipo de generalizaciones. Si es consecuente entonces tendrá que reconocer que su partido también es estafador, que él y algunos de sus familiares también son estafadores.

No desbordemos al país con el lenguaje de la descalificación, ni desfiguremos identidades de partido. Al PAN le cuesta mucho trabajo asimilarse a la historia del Estado mexicano porque desde sus propias filas existe una corriente nada minoritaria que en el fondo se formó ideológicamente en contra de la Guerra de Independencia, de la Reforma juarista y del movimiento revolucionario de 1910. Aceptan como parte de un orden divino la sumisión al extranjero, a la Iglesia y la sumisión de la población a la oligarquía. Y saben que: no quieren dejar el poder civilizadamente. Es el meollo de la disputa y en el PRD no se han dado cuenta, al menos algunas de sus figuras.

28 de enero de 2010
Salud y larga vida

 

"E.U. Y HIATI"

 

La decidida actuación de Estados Unidos en el devastado Haití desató una reacción desmedida de desconfianza, como si la tropa yanqui, dirigida por un pérfido Barack Obama, fuera a aprovechar esa inconmensurable tragedia para apoderarse de tan paupérrimo país. Francia, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y gente de la izquierda caviar europea pusieron el grito en el cielo. Algunos tuvieron prontamente que recoger velas.

En Internet cobra fuerza que Estados Unidos provocó el terremoto del 12 de enero. Según medios estatales venezolanos bajo control de Hugo Chávez, que citaron información militar rusa, el sismo en Haití y otros, como los ocurridos en Honduras, Venezuela y China, son producto de una terrorífica tecnología que prueban los militares estadounidenses, conocida por sus siglas HAARP [High Frequency Advanced Auroral Research Project], capaz de hacer temblar la tierra y crear violentas anomalías climatológicas. Siempre según esos medios del aparato de propaganda chavista, Estados Unidos tiene en mente acabar a golpe de terremoto con la dictadura iraní de Mahmud Alamadineyad. En esa lógica, el fuerte temblor, de 6,1 grados, que ocurrió en Haití el jueves 20 puede ser un intento de los militares estadounidenses de matar a sus propios camaradas. Ya hay en Haití 12.500 efectivos y se esperan otros 4.000.

La presencia maciza de Estados Unidos fue solicitada por el presidente haitiano, René Préval, en medio de la tragedia apocalíptica que sufre su desvalido país. Pero se ha llegado a decir que el débil gobernante antillano fue obligado a delegar el control de su país en el Pentágono. Estados Unidos hizo oídos sordos a las críticas. Transportó soldados, hizo el desembarco, estableció bases y ha comenzado a poner orden en el caos para dar viabilidad a tan gigantesca operación humanitaria. ¿Cuánto tiempo se quedará? Esta es otra cuestión. Para quien quiera una respuesta piense que un contingente de cascos azules de la ONU, del tamaño de las fuerzas desplegadas hasta ahora por Estados Unidos, en seis años y sin terremotos consiguió avanzar muy poco en un país dejado de la mano de Dios.

El presidente Frances, Nicolas Sarkozy, tuvo que enmendarse la plana a sí mismo y a su Secretario de Estado de Cooperación, Alain Joyandet, por sus críticas destempladas a la gestión estadounidense del aeropuerto de la capital haitiana. Parece que los franceses han digerido mal el papel preponderante de Estados Unidos en auxilio de aquella antigua colonia Francesa donde las tropas de Napoleón sufrieron una temprana derrota a manos de esclavos negros, que llevó a la primera emancipación de un país en la actual América Latina.

España, cabeza de la UE durante este primer semestre, tuvo que dar razón a Estados Unidos para evitar malos entendidos. “Consideramos que la intervención de EE UU es crucial y muy positiva”, dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. La Unión Europea ha demostrado que su maquinaria funciona lenta y pesadamente. Ha quedado superada de largo por iniciativas solidarias de país miembros. Lady Ashton, la alta representante de la UE, dejó pasmado a la concurrencia en su primera rueda de prensa tras el terremoto.

Brasil, aspirante a potencia mundial y con cierto prestigio como líder de la Misión de Estabilización de la ONU para Haití (Minustah) –con 9.000 cascos azules que serán reforzados con otros 3.500— también ha sido desplazado muy a su pesar. A la hora de la verdad Brasil ha dejado patente su falta de liderazgo. La ONU no puede escudar su ineficiencia en la conmoción por el drama de su gente en Haití, con su sede hundida, cerca de 50 muertos y 500 desaparecidos.

Estados Unidos, como señalan muchos medios de comunicación, es la única potencia global capaz de ponerse en marcha. Aparte de Estados Unidos no hay ningún otro país dispuesto a correr el riesgo de implicar a sus militares, señaló específicamente el diario madrileño ABC. En la Folha de São Paulo se podía leer una descalificación a Brasil como “rottweiler sin dientes” y a su ministro de Defensa, Nelson Jobim, por practicar contra Estados Unidos una retórica que es “pura masturbación diplomática”.

Antiamericanismo primario como el de Hugo Chávez secundado por sus resonantes Daniel Ortega, de Nicaragua, y Evo Morales, de Bolivia, que acusaron al terrible imperiode aprovechar tan colosal desgracia natural para invadir y ocupar militarmente Haití.

Como la ONU ha fracasado en Haití, ¿qué país está en condiciones de repartir ayuda, recuperar infraestructuras y abrir rutas esenciales para el abastecimiento, restablecer comunicaciones y garantizar la seguridad? ¿Qué otra nación puede contribuir evitar la amenaza para la paz y la seguridad internacionales en la región que, según en propio Préval, constituye Haiti? Ni siquiera la Minustah de la ONU puede, según ha reconocido el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. ¿Quizás Venezuela, Nicaragua y Bolivia, que son demostradamente incapaces de dar respuestas a sus múltiples problemas internos humanos, de seguridad y de infraestructuras? ¿Irá Chávez con sus abultada petrochequera a habilitar el puerto marítimo de Puerto Príncipe, destruido en un 80%, para desembarcar el combustible que ha prometido?

Estados Unidos se le reprochó entorpecer la entrega de alimentos y medicinas. No es correcto. La ayuda se acumulaba por toneladas porque nadie había sabido establecer un sistema de distribución. Demasiado voluntarismo, centenas de oenegés, muchos pugnando por salir en las noticias… Desorden en medio del caos. Tan importante es que haya ayuda como que llegue a las víctimas. A los haitianos sedientos, hambrientos, en pánico y a punto de matarse entre ellos tanto les da si los alimentos, el agua, las medicinas, las tiendas de campaña, la ropa y todo lo mucho que necesitan son de procedencia yanqui, europea o china. En Haití las tropas y los equipos son tan necesarios como los alimentos. Hay que asegurar el orden, evitar los saqueos y que la desesperación lleve a la gente a matarse; hay que limpiar calles y carreteras, remover millones de toneladas de escombros, sacar cadáveres, instalar hospitales, potabilizar agua, recuperar infraestructuras, restablecer comunicaciones, evitar una explosión humana, una desbanda hacia el mar en busca de la tierra prometida en Estados Unidos o por tierra hacia República Dominicana. El mundo tiene que ver cómo da a los haitianos motivos de vida.

26 de enero de 2010
Salud y larga vida.

 

"DISCUTAMOS MEXICO,
CON FELIPE CALDERON"

 

El lunes 18 de enero, como si no se tuvieran cosas más importantes que hacer, Felipe Calderón anunció el programa de televisión Discutamos México. Acaso una nueva tentativa que desde el gobierno se quiere impulsar en medios electrónicos. Se acuerdan de Fox en vivo, un programa sin pena ni gloria, que se apagó conforme las exigencias le hicieron entender al presidente en turno que nada aportaba su programita radiofónico. Aunque el antecedente que sobrevive es la sempiterna Hora Nacional, que encadena a las radiodifusoras de todo el país desde los tiempos del PRI.

Antes de salir al aire Discutamos México se puede anticipar su inutilidad, no tanto por contenidos o por las personalidades que participen, sino porque se tratará de formar una verdad oficial aunque se niegue de inicio. Sigue existiendo la verdad oficial, lo que no existe es la disposición social a aceptarla. La gente no cree a las autoridades, sean estas federales, estatales o municipales. La gente no pide verdades oficiales, sólo quiere vivir con dignidad. A falta de ello adopta las verdades existenciales de la religión, se sumerge en la industria del entretenimiento, toma el camino de las adicciones o se deprime. Si tiene suerte, el mexicano desarrolla su propia empresa o encuentra un trabajo, o se dedica a robar, el delito más extendido entre la población según la SSPF, pero no quiere saber de verdades oficiales.

Discutamos México como si no existiera el Congreso, las aulas de educación superior, diarios, revistas, libros, internet, que juntos mantienen la discusión sobre México. Una discusión en la que no participan todos, en la que discutirán los de siempre o casi. Por el formato y las ínfulas de “un foro resonante para que el pueblo mexicano conozca, reconozca y confronte diversas ideas sobre nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro” no se encontrarán en la fórmula propuesta el Discutamos México que ocurre sin promoción oficial en el barrio, ejido, comunidad, ranchería, centro de trabajo, transporte público, el lavadero o la cantina.

La propuesta en sí misma evidencia falta de legitimidad de quien lo propone, convencido de que gobernar es levantar una puesta en escena efímera, maniobra de distracción para desviar la atención del sufrimiento real de millones de mexicanos, para ocultar que en julio pasado el voto adverso a su partido lo desplomó y desde entonces el interregno que nadie osa nombrar está ahí.

Discutamos México, sí. Pero bajo condiciones parejas en alimentación, educación y salud. Élites todas, escuchen a México, salgan a la calle, al campo, conozcan al México real que no se reflejan en cifras o indicadores, tampoco con programas televisivos que a pocos atraerán.

25 de enero de 2010
Salud y larga vida.

 

"EL OCASO DEL ESTADO MEXICANO"

 

Dos informaciones que nos pueden indicar cuando un Estado ha dejado de ejercer su supremacía sobre el territorio que le define un lugar en el mapa y sobre la población a la que le ofrece seguridades garantizándole derechos, de manera soberana, sin someterse o subordinarse a otro Estado de manera indefinida. Una información se refiere al desprecio de la iglesia católica por las leyes del país, la otra información nos remite al papel decisivo que se arroga tener los Estados Unidos en el combate al narcotráfico en México.

Hasta hace bastantes años, en la configuración política del país se tenía claro que el régimen de la revolución mexicana, el Estado social de bienestar que construyó, cedió su lugar a un Estado pretendidamente de mercado. El Estado, también llamado populista, fue abdicando responsabilidades en cuanto a la protección de los sectores o grupos de la sociedad de acuerdo a sus características demandas. Bajo su protección estaban todos, incluidos los empresarios. Empresarios que renegaron de ese Estado e hicieron lo posible por desmantelarlo. El argumento fue que el Estado fracasó en su propósito de beneficiar a la sociedad en su conjunto, los rezagos se iban acumulando y además el régimen era corrupto. Los empresarios ofrecieron generar esa prosperidad siempre y cuando se desmantelara el estado de cosas vigentes. Sus demandas se cumplieron una a una, conclusión de reparto agrario y amilanamiento de los sindicatos en su capacidad para fortalecer las prestaciones de los trabajadores. No quedando satisfechos, los empresarios decidieron impulsar al partido con el que tuvieran mayor afinidad y control. Por algo la alternancia se realizó a favor del Partido Acción Nacional.

Con más de veinte años en los que los grupos más poderosos de los empresarios se han impuesto en la agenda nacional, los resultados no han mejorado respecto al bienestar de la sociedad y, además, la corrupción sigue incontenible. El gobierno de empresarios para empresarios ha quemado con ello los argumentos con los cuales sistemáticamente desprestigió al régimen del PRI. En su proceder no han distinguido la línea que separa entre el cambio de régimen y la anulación de la voluntad soberana del Estado.

El actual titular del Ejecutivo federal, en su obcecación por sentarse y mantenerse en la silla presidencial ha descuidado al Estado del que somos parte. Si la Iglesia se declara en contra de cierta legislación, a través del arzobispo Norberto Rivera, sentenciando que la ley divina está por encima de las leyes que se ha dado la nación mexicana (Desdeñan iglesias leyes humanas; sólo obedecemos a Dios, afirman) No se podría esperar menos de un jefe de Estado mexicano atajar la intromisión política de la Iglesia. Pero no lo hace. Felipe Calderón se calla, deja de actuar y consiente el desacato del orden constitucional. Por qué actúa de esa manera, pues porque en el fondo está de acuerdo con la Iglesia y no con el Estado del cual es el principal representante. Si ése es el camino correcto, que espera Calderón para encargarle a la Iglesia la responsabilidad de enjuiciar, de educar y administrar los servicios de salud dentro de esta provincia Vaticana que llamamos México.

En el combate al narcotráfico las insuficiencias institucionales han dejado ver hasta dónde el crimen organizado ha infiltrado autoridades y policías, así como su papel activador de economías locales como para permitirle formar una base social. Se ha expuesto al Ejército Mexicano y hoy queda bajo la sospecha de violar derechos humanos. Se consigue del Congreso la aprobación de legislación y presupuesto que mejoren la capacidad de combate a la delincuencia para finalmente recurrir a los servicios de Estados Unidos y así lograr golpes espectaculares. La captura de Teodoro García Simental (Capturan a El Teo en el municipio de La Paz ) a quien se le atribuyen cientos de ejecuciones, ha resultado un operativo impecable conducido con la inteligencia proporcionada por la agencia norteamericana antinarcóticos (DEA) poniendo a la intemperie las capacidades del aparato público desplegado contra el crimen organizado. Si ése es el camino correcto, que espera Calderón para declarar la conclusión del ciclo estatal de la nación mexicana.

Y como lo correcto es hablar bien de México, pongámonos de pie y aplaudamos la clausura del Estado Mexicano.

18 de enero de 2010
Salud y larga vida.

 

" AHORA SI, EN SERIO:
EXAMINEMOS EL TRIPLE DESAFIO"

 

Estado, sociedad y gobierno, están ante tres desafíos que no se pueden visualizar por separado, pues sus vinculaciones hacen que la suerte de unos desafíos vaya con la suerte de los otros. La reforma política, la recuperación económica y el combate al crimen organizado son el quesillo oaxaqueño en el que ha derivado la gestión del Partido Acción Nacional al frente del Ejecutivo federal. Lo que ayer se mostró como salida es hoy auténtico callejón.

A la actual administración no le será suficiente la publicidad o culpar a los adversarios. No tiene propuestas sólidas, apuesta al proverbial aguante del pueblo mexicano para que al final no pase nada. Nada bueno.

Sobre la reforma política la crítica coincide en que la propuesta de Los Pinos no ofrece garantías de que se fortalezca el papel de la ciudadanía. Por su parte, los defensores de la propuesta no la tienen fácil, su posición no se allana el camino para ir más allá del planteamiento oficial, no van a la raíz y se quedan cortos en el ejercicio de amanuenses. Ya el Senado se apresta a realizar otro seminario ¡Otro! Por seminarios no hay límite. Una reforma de fondo, ciudadana en serio, tendría que establecer explícitamente la rendición de cuentas de los partidos y amarrarle las manos a los poderes fácticos, mínimo.

De la recuperación económica se tienen estimaciones diversas que no concurren en el mismo tiempo. Una es la de las cifras macroeconómicas, otra la referida a la recuperación de las empresas y una tercera, que alcanza a todos, se refiere a la economía familiar. De la última se espera que llegue en el 2012. Para la mayoría de las familias mexicanas el sacrificio está garantizado. Para que la recuperación no se detenga y se expanda el bienestar se requiere la recuperación económica de Estados Unidos. Al mismo tiempo, es determinante que los empresarios asuman el rol que les ha asignado idílicamente la globalización –arriesgando sin acudir recurrentemente el paternalismo oficial como es el caso de la deuda del IPAB- que inviertan sin depender de los compromisos con la política, como no. No es casualidad que al grupo Bimbo le haya ido muy bien en esta década perdida cuando notorio ha sido su apoyo al Partido Acción Nacional. El tercer vector de la recuperación es la inversión pública y el ejercicio del gasto que por falta de oficio y transparencia no ha incidido como era de esperarse en la salud de la economía nacional.

El tercer desafío lo constituye el crimen organizado, en buena medida porque desde el mismo gobierno se le ha encumbrado como la principal prioridad al adjetivarlo como guerra al narcotráfico. El gobierno está empantanado y se gratifica con desacreditar a los que sugieren cambiar la estrategia. Un exguerrillero salvadoreño, del cual no se sabe si tiene antecedentes de antropólogo o de arqueólogo o cuando menos historiador de las religiones, ha propuesto un listado de mitos para desautorizar a los que no coinciden con el gobierno. De eso no vale abundar más. Lo que es escalofriante es que el Estado haya apostado tanto en la cacería de uno de los hermanos Beltrán Leyva, alías El Barbas. El operativo de diciembre pasado en el que liquidaron al delincuente referido, prefirió desarrollarse en la brutalidad institucional de aquel decimonónico mátenlos en caliente. Pero el asunto no huele bien desde el momento en el que para ejecutar el operativo una parte del aparato gubernamental que participa en la estrategia fue aislado de la acción. Sólo la Marina de México y la DEA de Estados Unidos unieron esfuerzos para cazar a El Barbas. El Ejército, la PGR, la SSP y el gobierno local fueron marginados. La consecuencia es que hoy en la prensa se pone a esa porción de las instituciones del Estado como presuntos implicados en asociación delictuosa ¿Y luego? Qué no había recursos logísticos, técnicos, de capacidades para asegurar vivo al delincuente ¿Tan infiltradas están las instituciones? Todavía peor, se quiso hacer una demostración de fuerza no sólo para debilitar al crimen organizado, sino para enviar un mensaje del Leviatán que disfruta de la población atemorizada.

Ante estos desafíos no se puede admitir el fracaso, sería como crear las condiciones del tan profetizado estallido social. En esa hipótesis cabe el escenario de un estallido social soportado con los recursos del narcotráfico. Chihuahua, Sinaloa o La Familia en Michoacán están en esa aptitud. ¿Qué piensa al respecto Felipe Calderón y sus amigos?

13 de enero de 2010

 

" QUERIDOS REYES MAGOS:
TRAIGANME LO QUE SEA SU VOLUNTAD"

 

INICIO DEL 2010.

Llegamos al 2010. Un poco retrasados, en la epifanía de Noche de Reyes. Con la pena de que hay casi nada que agregar a lo ya expuesto durante estos últimos tres años. Escasos de esperanza cierta, que no sea más ya una colección de ilusiones y confrontaciones de un oficialismo que extravió la llave del cambio y nos dejó atrapados en el pasado bajo el deseo de un futuro mejor para todos, diferido hasta nuevo aviso. Lo más seguro es que ése oficialismo nunca tuvo tal llave del cambio, se trató de una distracción para refrendar los poderes fácticos (Iglesia y Ejército de manera elocuente) y el dominio oligárquico de quienes concentran la riqueza generada en este país. El pasado del pasado. Eso representan quienes ostentan la verdad oficial.

De la reforma política propuesta por el Ejecutivo, ya comentada aquí, no sólo se trata de fortalecer el Poder presidencial respecto al Poder Legislativo. Dicha reforma carga una ominosa omisión, no dice cómo realmente va a fortalecer la decisión de la ciudadanía. La reelección, el referendo, las candidaturas independientes de los partidos políticos, sobre todo, tienen un beneficiario directo: los poderes fácticos. No hay nada en la propuesta presidencial que nos indique, mucho menos asegure, que dicha reforma será capaz de someter la intervención de los poderes fácticos a la decisión ciudadana. Sin definiciones de ese calibre la reforma está destinada al fracaso, por más que a la propuesta se le adorne propósitos ciudadanos y anti partido. Una verdadera reforma estará acompañada de acciones tendientes a formar ciudadanía que sea no sólo exigente, también poderosa. El voto sin poder es un voto que no manda, solamente se adhiere a la injusticia imperante.

Del crecimiento económico estamos a la buena marcha de la economía estadounidense, pues la competitividad tantas veces convocada como esquivada no puede desarrollarse en un país donde los ganadores están marcados de por vida. La oligarquía es el verdadero freno de la competitividad. Compite Carlos Slim, Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas, Lorenzo Servitje ¡Por favor! Por el contrario, se inhibe la formación de una masa empresarial que cuente con su mercado interno de consumidores que les dé viabilidad. Si se quiere realmente crecimiento económico este no puede estar desentendido del refrendo de derechos sociales. En los últimos años, los gobernantes han considerado a los derechos sociales un lastre de la competitividad y el crecimiento. Su disminución no ha producido el crecimiento esperado.

De la lucha contra el crimen organizado, la guerra contra la producción y distribución de enervantes aparentemente tiene la apariencia de una guerra de exterminio contra el narcotráfico. Se supone que la destrucción del crimen organizado es realizable en México, una hipótesis que de consumarse no ha despejado una interrogante colosal ¿Se tiene idea desde el gobierno quién se va a quedar con tan apetitoso negocio? La respuesta nos la debe Felipe Calderón.

Tras estas líneas, y la carta a los Reyes Magos demos por iniciado un año más para la existencia y que la alegría se abra paso en nuestras vidas a pesar de todas las adversidades.

7 de enero de 2010

 

" CARTA A LOS REYES MAGOS"

 

Queridos Reyes Magos de Oriente:

Soy un hombre maduro y necesito creer en su existencia. Y no porque quede en mí algo de niño, sino por la urgencia para mi país de lo que les pido y por el clamor que en el mismo sentido surge en las calles de México. Estoy seguro que a ustedes esta dirección les consta y son de los que comparten el orgullo de su mexicanidad al igual que lo haces con cualquier otra nación del mundo.

Necesito, queridos Reyes Magos, un auténtico Presidente de Gobierno de México, y su mejor elección la dejo en sus manos. No voy a decirles cómo lo quiero, pero permitirme que les diga, al menos, cómo no lo quiero. Seguro que me comprenderán. De ello estoy tan en lo cierto, que si llega esta carta, aún no iniciado su viaje hacia mi país, estoy seguro que me haréis caso y me complacéis con el regalo.

No quiero a un político aspirante a Presidente de Gobierno que sea capaz de estar sentado cuando pasa la bandera de una nación amiga sin guardarle el debido respeto.

Tampoco lo quiero que intente llegar al Gobierno fruto de una manipulación, y que aprovechándose de un acto de temor y sin ninguna clase de escrúpulo ni prueba alguna que lo justifique, vincule su responsabilidad a quien en ese momento gobierne. No lo quiero sea incapaz de dar -cuando haya un acto de miedo y sea entonces Presidente- órdenes a las fuerzas de Seguridad del Estado para que busquen su autoría entre los grupos de narcotraficantes y sicarios dispuestos al asesinato que actúan en nuestra nación, tengan o no tengan pistas, tal y como debe ser su obligación. No quiero a un Presidente que sea capaz de decir que las victimas son el pasado y la violencia sea el futuro; en una palabra que en todos estos asuntos, actué con dignidad.

Y por supuesto no quiero a un Presidente cuyo único objetivo sea el desunir a los mexicanos. Y que al mismo tiempo esté dispuesto a llevarnos por caminos de crispación desde el primer día de su mandato, como es el caso de quien en la actualidad nos gobierna. No, no lo quiero así.

No quiero un Presidente que no esté muy preparado en las cuestiones básicas de Estado, como por ejemplo en las de economía, y que, para ir de listo y engañándonos a todos, recurra a sus amigos pidiendo cursos acelerados de ocho días, o a libros de autoayuda vendidos en las Universidades Norteamericanas o en la Casa Blanca. Nada tengo contra esta gran superficie, pero ustedes ya me entienden.

No quiero a un Presidente que no sepa reunir torno a él a un equipo competente, y no que lo haga por razones de igualdad en cuanto ambos sexos, no sea que un día se le ocurra que tiene que tener el mismo número de ministros gordos que de ministros flacos, u otras razones de parecida índole que cualquier día se le ocurra.

No quiero a un Presidente que no sepa lo que es México, y que vaya dando ideas ambiguas a quienes la desprecian, precisamente para animarles.

Y tampoco quiero un Presidente que mienta, y que cuando lo haga y tenga sus razones, ponga al menos cara de póker.

Me fastidia especialmente que sea el Presidente de México el que utilice fotos de narcos para intentar ganar unas elecciones cuando ni se sabe de ellos, ni se encuentran.

No quiero un Presidente destructor, sino a uno civilizado que no se dedique a destruir todo lo bueno que los mexicanos habíamos logrado, y no al estilo de esos vándalos que tanto abundan ensuciando estatuas, fachadas y monumentos.

Me parecería fatal que fuera un Presidente goloso, es decir, hambriento en tener muchas cadenas de TV a su servicio, que luego va y les dice a sus informadores que hay que tensionar a la población, que eso es lo que nos conviene; bueno… a él y a sus seguidores, ávidos en enfrentamientos.

Más desvergonzado sería un Presidente que utilice en su beneficio el Poder Judicial, capaz de inventar delitos de financiación ilegal a la oposición política y social, los mismos delitos que ya cometió un partido en México con sus culpables juzgados, sentenciados y condenados. No, no quiero que sea capaz de tanta infamia.

No lo quiere indecente. Me explico, indecente y capaz de decir que le preocupa el desempleo y al mismo tiempo no hace nada por evitarlo y que siga creciendo y creciendo y creciendo, el número de desempleados.

No quiera a un Presidente que nos mienta. Y que cuando todos sabemos lo que es negro, el intente convencernos de que es blanco, al tiempo que vemos que todo es negro.

No lo quiero con un trato desigual para todos, según sea la creencia a la que pertenecemos.

Reyes Magos, podría darles muchas más pistas para que dejen a su paso por México un Presidente de Gobierno como el que necesita mi país en este instante, pero creo que es suficiente con las que a los tres menciono en esta carta.

Y como sé que me han entendido y se habrán dado cuenta de mi gusto, quedaría muy satisfecho si los meritos del Presidente que pido se redujeran a dos:

Un Presidente que sea decente y competente. Y sí además es de buen genio, pero del sincero, mucho mejor: lo entendería entonces como la mejor esperanza al regalo.

Muchas gracias, mis queridos Reyes Magos de Oriente.

P.D.- Si no es mucho pedir quisiera un Gobernador para Chihuahua, con las mismas características.

6 de enero de 2010
Año del bicentenario

 

" ANSIADA DESPEDIDA"

 

El 2009 es un año al cual los actores políticos quieren despedir ya. Y qué será del 2010: las opiniones escasean. Nada como recordar 1994, año terrible en el que la violencia se hizo parte del paisaje. El año que siguió, 1995, no fue mejor, aparición pública de la rebelión indígena de Los Altos de Chiapas y estrepitosa caída de la economía. Por eso la cuestión es por qué tanta ansiedad por apurar 2009 si no hay certidumbres esperanzadoras para el que sigue.

En el año que termina la economía se derrumbó por la falta de previsiones eficaces, las que se tenían -el blindaje- no fueron tales. Aunque se sabía que la producción petrolera ya no era suficiente para las finanzas nacionales no se hizo nada para fortalecer la industria, a lo más que se llegó fue a comprar un seguro para paliar los números negativos que arrastraba la paraestatal PEMEX. No se tenía un plan para fortalecer, por el contrario, se quería continuar el deterioro de la empresa. Eso debilitó al país frente a la crisis.

Otro factor que aportó a la vulnerabilidad de la economía mexicana ha sido la “guerra” contra el narcotráfico declarada por el presidente Calderón. Afectó pues la violencia, espantó capitales y no se tenían las estimaciones de qué tanto en el país la producción y los servicios en general estaban “prosperando” por el efluvio del dinero negro. Qué tanto estaba instalada la narcoeconomía.

Por su parte, el gobierno se escudó en los factores externos, para eludir responsabilidad. Dice que la crisis vino de Estados Unidos, pero no explica por qué México fue el más afectado. Dice que la influenza nos vino de fuera, pero no aclara por qué aquí fue tan devastadora para la economía, para el turismo para ser precisos, como en ningún otro país.

Es en la autocrítica donde Felipe Calderón le ha sacado la vuelta. Su administración sobrevive gracias a la respiración de boca a boca que le ha dado el PRI. Los priístas han demostrado lo que saben hacer: apoyar al presidente en turno.

Ante este panorama, el Presidente decidió operar cambios sin explicar para qué. Elogia a Carstens, hizo las cosas tan bien en Hacienda –se le cayó la economía- y ahora se le manda como gobernador del Banco de México. Lo mismo ocurre con Ernesto Cordero, su esplendido trabajo en SEDESOL –se le multiplicaron los pobres del país- que ahora se le da la encomienda de levantar la economía. Antes de iniciar Cordero, ya le embarraron sus nuevas responsabilidades introduciéndolo como candidato fuerte para disputar la presidencia de la república en el 2012. Y no es que se quiera desearles la mala suerte, no es el caso. Si el pasado reciente no los dota de buenos augurios, la fortuna no está obligada a seguirlos. Si la recuperación económica es consistente en Estados Unidos, la producción y la mano de obra mexicana puede reciclarse al impulso norteamericano. Si los grandes capitalistas están dispuestos a repatriar capitales, seguro que se beneficiará el desempeño económico del país.

Si el Presidente hace uso de sus facultades para reactivar el sector público, también se pueden mejorar los números económicos. Pero esa decisión no corresponde con su ideología, por el contario, está más dispuesto a rematar las últimas empresas del sector con miras a obtener beneficios en el corto plazo, nada más para entregar la estafeta al que lo suceda. Puede, por decreto, finiquitar el IPAB que ha sido insaciable devorador de recursos fiscales. Eso sería una sorpresa y ganas de querer el bien de todos.

Frente a la cruda realidad se alzará la danza de cifras. El coreógrafo está listo, falta la aprobación del auditorio.

15 de diciembre de 2009

 

" PAPA CRISTERO DE CALDERON"

 

Al ver la nota en El Universal no da lugar para el asombro sino para la confirmación. La confirmación de que Felipe Calderón está muy lejos de ser el presidente que México necesita ¿Cómo está eso de aceptar una invitación del PAN local en Michoacán para conmemorar el XX Aniversario Luctuoso del Licenciado Luis Calderón Vega? (El tema del aniversario luctuoso también lo retomó La Jornada y Milenio Diario el mismo lunes 7 de diciembre)

Sí, se sabe que don Luis fue su padre, pero la estatura que se le propone es la de un amigo, un familiar, dable en un encuentro privado. Pero hacer un acto público partidista para honrar al que fuera padre del presidente Calderón como que las circunstancias no están para eso. Como si la administración de Calderón fuera un ejemplo a seguir, merecedora de enaltecer los genes de tan incapaz Presidente. Porque de eso se trata, hacer autoelogio aunque sea indirectamente.

Lo que son las ganas de generarse ambientes y audiencias a modo, cuando el país está que arde, pues las manifestaciones de inconformidad se reproducen: ya no son sólo los padres de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, reclamando justicia por sus hijos muertos; ni los trabajadores del SME despedidos de su empresa; se manifiestan también los deudores de la Banca, los ciudadanos de Ciudad Juárez y de Tijuana por el fracaso de la lucha anticrimen. Por distintas causas se nutre el contingente de la inconformidad. Incluso por otros medios, sin salir a protestar a la calle, la prensa ha sido vehículo para señalar la tardanza de Calderón para proponer al gobernador del Banco de México, al grado que se ha creado una corriente de opinión para respaldar un nuevo periodo para Guillermo Ortiz, el actual gobernador. Hay decisiones que retrasarlas es casi dejar que se pudran, ejemplo, el destape de Luis Donaldo Colosio.

Pero al Presidente parecen interesarle los ambientes rosas con olor a sacristía, muy del estilo de los meones de agua bendita, gozando la autopurificación que se brindan entre fariseos. Y no extrañe que a algún lambiscón se le ocurra solicitar a la jerarquía católica la beatificación del extinto Calderón Vega. Desde tiempos de Vicente Fox y en complicidad con la Iglesia católica se ha abierto, sin debatir, un proceso para incorporar al movimiento cristero como parte del bagaje e identificación de la historia nacional. Pero no se dice que los alcances de ese movimiento eran muy limitados, por no decir que retrógrados. Uno de sus personajes, ese sí famoso –relativamente- Anacleto González Flores, proponía como régimen político y social a emular la Edad Media. Nada que ver con la modernidad, estamos de acuerdo.

Pero ese movimiento complace a algunos panistas, esos revoltosos si son legítimos. Por eso no extraña que Felipe Calderón despreocupadamente dedique cincuenta minutos para recordar a su padre, que no está mal, y suelte algunas barbaridades cuando dice que a su padre en algún momento de sus andanzas cristeras “le sorprendió de frente un contingente de federales”. Esos federales no son lo que hoy conocemos como el Ejército negro de Genaro García Luna. Son el Ejército Mexicano del cual es hoy comandante en jefe Felipe Calderón. Ejército Mexicano que fue agredido por los cristeros como hoy lo es por el crimen organizado por otras razones. Ejército Mexicano que gracias a Calderón hoy es acusado de excesos contra la población civil porque el Presidente lo involucró en la lucha contra el narcotráfico.

Mucha revoltura hay en la cabeza de Calderón. En fin, vivimos tiempos complicados para una joven democracia. Es claro que si queremos que este país mejore ya no es suficiente el voto, es ineludible la movilización social. De otra manera, los que actualmente dicen gobernar seguirán aferrados al poder.

9 de diciembre 2009

 

" NI ESTUDIAN, NI TRABAJAN"

 

Ni-Ni no es un nuevo virus de influenza. Es una especie de acrónimo que nombra a los jóvenes que Ni estudian, Ni trabajan. Así lo ha dicho el Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles. Son siete millones de jóvenes mexicanos los que ni estudian, ni trabajan. Esta condición los hace candidatos para incorporarse al crimen organizado. Eso dice el Rector. La cuestión es el país que los pone en esa condición. http://www.eluniversal.com.mx/primera/34037.html

La información de la nota periodística es magra, mucho hay que investigar al respecto. Aquí sólo se sugiere indagar, plantear preguntas que cuestionan las fronteras de lo dicho por el Rector.

¿Los Ni-Nis tienen una expresión cultural? Son “Emos”, “Punketos”, “Cholos”, teleadictos, cibernautas de tiempo completo, expertos en videojuegos. Están recluidos las veinticuatro horas del día en su casa o la calle es su hogar. Cuántos son pobres, cuántos no tienen problemas de ingreso, cuántos tienen una patología física o mental. Falla el diseño de las dependencias: la Secretaría de Educación Pública en su vertiente media y superior, la Secretaría del Trabajo en la capacitación o se trata de la marginalidad necesaria para el óptimo funcionamiento de los mercados.

Para decirlo crudamente: son la gente que sobra, que no tiene lugar ni en las aulas, ni en el mercado laboral. Un rezago social más, como el de la pobreza o los relacionados con la equidad de género. Una nueva clasificación estadística que masifica, que no admite nombre propio, ni domicilio. Estadística que no nos dice cómo se llaman, ni dónde están, pues eso sería el inicio para concederles respeto.

Los Ni-Nis son jóvenes mexicanos carentes de identidad que los inserte socialmente, ni voz reconocida en la escucha de la audiencia del poder. Son la dilapidación del bono demográfico. La caridad y la filantropía no los alcanza. No sabemos si están al amparo de una política pública o están a merced del crimen organizado o de la policía. Son resultado del desvanecimiento de los derechos sociales en aras de una competitividad que comprime y exprime el factor trabajo. No tienen esperanzas. El aquí y ahora tiene en ellos aspecto delincuencial. No se ve por donde desde su condición surja el clamor por sus derechos sociales, pues no se asumen portadores de esos derechos. Si eso ocurriera serían sujetos activos del estallido social.

Hoy, los Ni-Nis son la hendidura de un país fracturado entre trabajadores que salen a reclamar sus derechos y una élite que se le desgarra el corazón por lo niños que padecen alguna discapacidad.

8 de diciembre de 2009

 

" DESLUCIDO FESTEJO DEL 20 DE NOVIEMBRE"

 

Que el festejo oficial que conmemora un aniversario más de la Revolución Mexicana haya sido tan deslucido no sorprende. Los festejos cívicos que exaltan la participación de las masas han venido en picada desde que durante un desfile, allá por 1985 en un desfile del primero de mayo –si la memoria no se equivoca- lanzaron una bomba molotov a uno de los balcones de Palacio Nacional. No fue un acontecimiento fortuito, la era tecnocrática había despegado y el proceso de desvinculación popular del régimen de la revolución también. Lo que posteriormente hizo Vicente Fox fue la afirmación de una tendencia.

Las fechas cívicas, hay que recordarlo, eran también celebración del presidente en turno.

Lo que se dejó ver en los festejos de la semana pasada fue la consumación del aislamiento de la presidencia de la república respecto a una actuación de comunión con el pueblo. El espacio informativo de una celebración disminuida fue ocupado por una cascada de opiniones acerca del deficiente desempeño del Titular del Ejecutivo federal. Los que ayer apoyaron se suman hoy, sin revolverse, al conjunto de los insatisfechos. No quisieron ver la realidad y ahora los chasquidos, gesticulaciones y muecas de desaprobación las dedican al presidente constitucional en turno.

No hay lugar para la sorpresa, sí para la indignación.

Hay que recordarlo. Felipe Calderón no estaba preparado para gobernar al país y pese a ello llegó a Los Pinos. Todos sabemos que no alcanzó un triunfo contundente e inobjetable. La presidencia se la dio el tribunal electoral. Lo que se vendió al electorado fue una mercancía que al quitársele la envoltura, el empaque, demostró ser mucho muy deficiente respecto a lo ofrecido. Dónde está el México ganador, dónde el presidente del empleo?

Para llegar a la presidencia, Calderón tuvo que facturar con anticipación el poder. Son esos compromisos los que lo han atado: Fox, Elba Esther, los gobernadores, los empresarios de la radio y la televisión, con excepciones que ya han sido castigadas como José Gutiérrez Vivó. Antes de obtenerlo ya lo había repartido. Para complicar su gestión hizo de la amistad, no de las capacidades, el criterio privilegiado para nombrar su gabinete. Para terminarla de amolar se alió con los tecnócratas que no le han servido para maldita la cosa.

Amarrado a la ideología neoliberal, el presidente Calderón no encuentra modo cierto y seguro de tomar el timón del Estado.

En esta anotación de por qué no le ha ido bien al país durante la gestión de Felipe Calderón, habrá que apuntar dos procesos que han contribuido y coincidido a la formación del fracaso. El debilitamiento de la institución presidencial sin el fortalecimiento alternativo de las instituciones del Estado. El abandono de la rectoría del Estado no en beneficio del funcionamiento de los mercados, sino del capital corporativo que gusta de las prácticas monopólicas que expolian a los consumidores y extraen rentas institucionales del erario público.

No hay sorpresa, si acaso el hecho de que los priístas no se acuerden notoriamente de la Revolución, tal vez ya no entienden de donde les viene lo revolucionario y se aferren a una institucionalización hacia la derecha. Criminalizando a las mujeres en el país de los femicidios. Peor, imposible.

25 de noviembre de 2009

 

" EL REPARTO DEL BOTIN
Y LA REBATINGA DE SAN LAZARO"

 

Pocas veces la prensa escrita es tan unánime sobre un tema noticioso. En esta ocasión, la aprobación del presupuesto 2010 hecha en San Lázaro ha formado un coro condenatorio sobre la clase política mexicana. Tan aplastante es la opinión adversa que se pierden los matices ante un hecho vergonzoso, de pena ajena. Y los diarios tienen la razón, el espectáculo fue de reparto de botín.

No es que antes no haya sido así, nada más que antes la disputa por el presupuesto la controlaba el presidente de la república y la actuaban los titulares de las dependencias a su cargo. La Cámara de Diputados tenía una clara mayoría priísta en términos absolutos. La rebatinga era discreta. Pero desde que llegó el gobierno dividido y después con el arribo de la alternancia, la fuerza de los gobernadores se impuso. Que no se diga que esto es producto de la democracia. Eso sí, es resultado de tener élites que parasitan a la democracia y a su principal activo, el ciudadano.

Y no se trata de hacer una discusión técnica sobre la hechura del presupuesto. Lo que molesta es la actuación de rapiña que brindan los legisladores. Ya quisiera la ciudadanía ver en los legisladores el mismo celo y desvelo por la rendición de cuentas. Eso sí nomás no se les da. Una clase política que lleva al país a situarse en los índices de la africanización en cuanto a alimentación, competitividad y transparencia.

Una clase política que no garantiza con el presupuesto aprobado mejora en la educación, crecimiento económico, creación de empleos o reducción de la pobreza. Lo suyo, lo que se dice lo suyo son las campañas, darle manga ancha a los gobernadores, satisfacer al corporativismo. El ciudadano común es lo de menos, allá él y su tristeza, su apatía. Rumiando una sed de justicia que no se apaga (Los mexicanos padecen un cuadro agudo de desánimo - El Universal - Sociedad)

Los legisladores y los gobernantes no ven esa realidad porque ni siquiera se asoman a verla. Su arrogancia es tal que no están dispuestos a ver por el prójimo, sino a verse a sí mismo en el amplio espectro del espejo mediático de 360 grados, con toda la falsedad de lo que es editado. El copete, el bigote y sin abucheos. No están dispuestos a abandonar su zona de confort, diría Gómez Mont. Aumentando los impuestos sin mejorar los servicios que están obligados a prestar. Todos, toditos, ya están pensando en la sucesión del 2012.

Ya se pueden incendiar guarderías, decretar despidos masivos, penalizar a la mujer que toma la dolorosa decisión de abortar, los políticos no se conmueven. Sólo los mueve la disputa por los recursos, les quita el sueño, los pone a trabajar en días de asueto. Sacar cuentas para que al día siguiente se consigne en la prensa decir quien ganó, quien perdió entre ellos. Al fin y al cabo hay un perdedor absoluto: la sociedad.

Que no se diga que esto es democracia, que se topó con la mala suerte de la crisis económica. No han brotado los frutos de un orden democrático: amor, paz y bienestar.

19 de noviembre de 2009

 

"LA ULTIMA MARCHA"

 

El poder de penetración de los medios electrónicos, la radio y televisión, no son garantía de obtener mejor información, poco o nada dicen del evidente distanciamiento o las claras diferencias entre el presidente Felipe Calderón y ciertos empresarios. Por el contrario, todo aparece glamorosamente a todo lo que da el Jet Set, aunque el motivo sea el balompié, obsequiándonos un presidente pan bolero a falta de mejores prendas, que para colmo lo expone al escarnio público de la rechifla y los abucheos.

Punto y a parte, sin perder el hilo, el domingo pasado se inauguró la cumbre de negocios en San Pedro Garza García, en Nuevo León. El encuentro ha sido oportunidad para que prominentes empresarios expresen sus desacuerdos con la conducción que desde Los Pinos se le da a la política de crecimiento económico como negación del mercado interno y de la generación de empleos.

Desde Miguel Alemán Velasco, organizador de la cumbre, hasta Carlos Slim y Roberto González Barrera, coinciden en dar una calificación muy menor a lo realizado por Calderón. No se dicen decepcionados porque eso sería reconocer que creyeron en él. Lo que sí es cierto es que la decepción no es cubierta en los espacios radiofónicos y en los telenoticiarios con la importancia del caso. El lunes pasado fue ocasión para medir el enfriamiento de la relación entre el gobierno y los empresarios, la columna Templo Mayor del Diario Reforma registró lo que marcó el termómetro:

“QUIÉN SABE qué traería en su cabeza, pero el que llegó con cara de pocos amigos en su visita de ayer a Monterrey fue el presidente Felipe Calderón. “ADEMÁS del rostro compungido, durante su larga participación en la Cumbre de Negocios, el mandatario estuvo hasta golpeando el podium, siempre con tono de regaño.“EN RESPUESTA, como que el respetable no conectó con su discurso, estuvo muy distante y no hubo ni una interrupción con aplausos, ni cuando abordó el tema de Luz y Fuerza. “OTRA COSA que llamó la atención fue que los empresarios regios brillaron por su ausencia en el evento, ya que del llamado "Grupo de los 10" sólo se vio a uno de ellos. “LO QUE QUEDÓ ayer muy evidenciado con el evento fue que aquella fuerte relación que tenía Calderón con los empresarios, unos de sus principales aliados que lo llevaron al poder, anda helada paleta.”

Qué esperanzas que la radio y la televisión nos pudieran ofrecer este nivel de detalle. Se sabe que los empresarios del ramo están a partir de un piñón con el presidente Calderón y no pierden oportunidad para mostrarse como fervorosos soldados, es el caso de su posición informativa en relación al conflicto entre el gobierno federal y los electricistas del Valle de México. Todo sea por defender sus privilegios, el de los industriales de la radio y la televisión. No es casual entonces que la relación entre el SME y los medios electrónicos sea ríspida, hay que quedar bien con el patrón que les extiende las concesiones (privilegios). Y si para quedar bien hay que acusar de privilegiados a los electricistas de Luz y Fuerza, entonces que se les linche.

Pero en el fondo del conflicto sindical, el tratamiento de los medios electrónicos puede resultar anecdótico si lo que se juega es la posibilidad que construye el gobierno federal de ofrendar a los empresarios una “reforma estructural”: la reforma laboral. A partir del decreto de liquidación de Luz y Fuerza del Centro se puede sentar el precedente para irse con todo en contra del artículo 123 de la Constitución y la Ley Federal del Trabajo, para crear un marco jurídico restrictivo de los derechos laborales para las generaciones de futuros asalariados, como de hecho ya está ocurriendo.

Por eso la marcha del miércoles 11 de noviembre pone contra reloj a los electricistas del SME. Ya no se tuvo la misma capacidad de convocatoria y si no ha sido por el STUNAM no llegan a congregar a 50 mil almas. Una marcha realmente pacífica que sólo tuvo eventos violentos fuera de la capital, allí donde estaba apostado el ejército negro de la Policía Federal Preventiva, listo para impedir el ingreso de los manifestantes que venían de provincia. Vil provocación.

Como pobre ha sido el cumplimiento de Calderón, la reforma laboral es ya la tabla de salvación del sexenio. Propósito que se cumplirá si el SME no es arropado socialmente por un movimiento mayor. Clave de esta resolución la forman los priístas de moda, que bien pueden regalarle a Calderón, para festejar el Centenario de la Revolución de 1910, la reforma anhelada. La nueva generación de priístas (los Peña Nieto, Osorio Chong, etc.) y quienes les anteceden (Beltrones, Paredes, etc.), se sienten libres de la herencia revolucionaria. Para ellos la revolución se acabó. El signo de los tiempos es hacer negocios invocando al dios del mercado.

13 de noviembre de 2009

 

"DESISTAN DE PROTESTAR CONTRA
EL DECRETAZO DEL 11 DE OCTUBRE"

 

A manera de continuación de la primicia del Estado fingido, no podemos dejar escapar la ocasión que nos da el secretario de trabajo y previsión social para exponer un aspecto práctico asociado a novísimo planteamiento teórico. El Lic. Javier Lozano Alarcón ha incitado a los trabajadores electricistas de Luz y Fuerza del Centro a que desistan de promover procedimientos legales en contra del decretazo del 11 de octubre pasado con el que se “extingue” Luz y Fuerza del Centro. Les pide a los del SME que no defiendan sus derechos y que acepten sin chistar la voluntad presidencial condenatoria de su existencia laboral.

Así de fácil, éste abogado desalienta el recurso de la legalidad cuando se trata de defender un derecho afectado por una autoridad. Si esa lógica cundiera, cualquier instrumento como el juicio de amparo o todo tipo de defensoría de derechos habría que desestimarlos. Qué sería del país de adoptar esa lógica: el retroceso total.

Si la autoridad afecta la propiedad, la familia, el trabajo o el patrimonio de cualquier ciudadano, la recomendación del cara dura de Lozano Alarcón es no interponer recurso legal en contra de la afectación. Suena descabellado, lo es. No se le puede pedir a la gente que no defienda sus derechos. La recomendación tiene sentido para el funcionamiento del Estado fingido que da entender lo que no es cierto, en este caso, que el ciudadano no tiene derecho a la defensa legal.

La praxis del Estado fingido propone ocluir la vía de la legalidad para que cualquier decreto presidencial siga la consigna de publíquese y acátese. Supone que cualquier decisión de la autoridad es incontrovertible e inapelable. Como no hay sustento jurídico sólido para tal supuesto, lo que la ley no dicta se ha querido subsanar con la campaña de linchamiento y la desinformación en contra de los trabajadores.

El secretario del trabajo debería de entender que el derecho laboral, en aras de llegar al equilibrio entre los factores de la producción, les otorga a los involucrados procedimientos claros y ciertos para defenderse. Pero es una realidad que no acepta Alarcón Lozano y por eso mantiene litigios abiertos como el existente entre los mineros y el empresario Germán Larrea.

El secretario en cuestión procede de una escuela que no se ha significado por el derecho laboral como defensa de los trabajadores. Profesionalmente, en el servicio público se ha formado dentro de las huestes de la tecnocracia. Y su especialidad en el ámbito del derecho son las telecomunicaciones que, por cierto, son parte del negocio que se quiere consumar con la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. Por mera curiosidad, por morbo, estaría de escándalo conocer la opinión del Sr. Lozano su opinión sobre el llamado Chiquihuitazo, el agandalle sobre una concesión que hizo TV Azteca en perjuicio de la extinguida opción de televisión CNI Canal 40. A favor de quién estaría, de Moreno Valle o de Salinas Pliego?

El secretario del trabajo ha metido en un problemón a Felipe Calderón, aún así haya sido por instrucción presidencial. Otro ex priísta que compromete al Presidente y no le resuelve la chamba de manera aseada. Hoy descalifica los procedimientos judiciales, mañana tal vez se vea obligado a dejar la STyPS que le resulta tan ajena. El miércoles 11 de noviembre será un día decisivo para la permanencia de Lozano al frente de la secretaría.

10 de noviembre de 2009

 

"EL ESTADO FINGIDO"

 

Los turbulentos días que vive México son el resultado de la incapacidad de las élites y la sociedad para ponerse de acuerdo y modificar el régimen de la revolución mexicana, con el propósito de ofrecer un nuevo orden en el que todos se sientan incluidos. Desde 1983, de manera sistemática, la crema y nata de los empresarios, sustentados en la genuflexión de los gobernantes en turno, se han dedicado a cambiar un orden. Enmiendas a la Constitución, leyes, reglamentos y decretos que no han podido destruir, pero sí obstruir, la complejidad elaborada por el Constituyente de 1917. Se ha llegado a una situación donde la Constitución si no se cumple, se finge. En el meollo del verbo fingir: Dar a entender lo que no es cierto (RAE).

Los derechos de los trabajadores se eluden. El derecho a la educación se pervierte. El derecho a la salud es un artículo de lujo. La rectoría del Estado el precepto constitucional más violado por el Presidente de la República. Y así se podría seguir. La estructura de poderes es de un fingimiento que no tiene límites. El Presidente finge gobernar para todos. Los legisladores fingen ser representantes populares. Los jueces fingen impartir justicia. Si ese es el verbo, qué se puede esperar. Pues fingir que en México realmente opera en el mercado la ley de la oferta y la demanda. Los monopolios, las licitaciones, el fraude impune y la vista gorda de la autoridad, son negación del mercado en beneficio de 400 corporativos.

Se jura respetar la Constitución y en el estado de Chiapas el gobernador, los presidentes municipales y el congreso local ya decidieron ampliar su mandato para ajustar las elecciones locales a las federales. El apego a lo que manda el precepto constitucional obligaba a realizar el ajuste reduciendo el mandato por venir no aumentando el vigente. Tal como ocurrió en el estado de Michoacán. Se vive el Estado fingido.

En el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León, territorio que se autoproclama de avanzada nacional, el presidente municipal Mauricio Fernández, ése que de joven fumaba mota y ya después se decía dispuesto a pactar con el crimen organizado, el sábado pasado juro respetar la Constitución y desde ese mismo día ha dado muestras de violentarla, de estar dispuesto a incurrir en la ilegalidad con tal de combatir la delincuencia. Un escándalo del cual todos están enterados menos Felipe Calderón, la PGR y la Suprema Corte de Justicia, pues estos entes, entelequias sería más correcto, no se han pronunciado al respecto. Cuatro personas ejecutadas son halladas dentro de un vehículo en un barrio de la ciudad de México que pertenece a una delegación gobernada por el PAN. Nada extraño dentro de la violenta normalidad. Lo curioso es que el hallazgo de la policía ministerial capitalina era un hecho conocido y difundido por el edil Fernández horas antes. Es el momento que el tempestuoso sampetrino no es investigado de oficio. Otra muestra de que el Estado fingido es una realidad.

El incendio ha iniciado y no se ven los bomberos. Acaso nos tocará ver a una oligarquía que beba de su propia sangre.

6 de noviembre de 2009

 

"PREPARANDONOS PARA CELEBRAR EL 2010"

 

Qué celebraremos el año que viene. El Bicentenario de una irritación social que tuvo por consigna ¡A coger gachupines! El Centenario de otra irritación social que entre sus consignas de justicia social el zapatismo acuñó ¡Tierra y Libertad!

Doscientos años después se ha formado una nueva irritación social y su consigna está por escribirse. Provisionalmente los “salta comidas” podrían copiar a los piqueteros argentinos ¡Que se vayan todos!

No se ve cómo el actual gobierno pueda manejar el malestar de muchos. Por el contrario, las autoridades se esfuerzan por alentar la irritación. Todo porque las élites se obcecan en mantener un arreglo perverso de mutua conveniencia a costa de la mayoría. Los empresarios corporativos hacen como que pagan impuestos, los gobernantes hacen como que rinden cuentas. Se les hace más fácil aumentar o crear nuevos impuestos en lugar de imprimir eficacia a la recaudación y al aprovechamiento de los ya existentes.

No hay disposición de las élites, peor de parte de la clase política. El presidente Calderón reconoce que los grandes corporativos “rara, rara vez pagan impuestos” y no hace nada. Igual que Porfirio Díaz cuando declaraba hace cien años que México ya estaba preparado para la democracia. El PRI se enorgullece de que le enmendó la plana al paquete fiscal del gobierno. (Francisco Rojas y todos los diputados del PRI deberían tener claro que no se les dio la oportunidad de alcanzar el mayor grupo parlamentario para aumentar impuestos, sino para meterle verdadera presión al gobierno de Calderón y ajustarlo a que cumpla con la Constitución, salvo excepciones, les valió queso el mandato popular) Tales afirmaciones no quitan la esquilmada que darán a contribuyentes y consumidores para el 2010. Con qué cara van a salir a celebrar Felipe Calderón y su gabinete, Beatriz Paredes y los gobernadores del PRI. Seguramente lo harán desde un búnker que los blinde del populacho.

Los mexicanos quieren de sus representantes buenas noticias. No quieren seguir anclados al siglo pasado, como el legalismo para no cumplir las obligaciones fiscales de quienes más se enriquecen, seguir pagando la absurda deuda de Fobaproa/IPAB o manteniendo el contratismo que ayuda a que algunos políticos no sean pobres políticos pobres.

A las élites no les avergüenza que más mexicanos engrosen las filas de pobreza, que se precarice la clase media, que la economía informal y la delincuencia se establezcan como extendido modo de vida. Saben que las cosas no andan bien pero no están dispuestas a disminuir privilegios.

A las cuatrocientas corporaciones empresariales tampoco les da vergüenza acogerse a recibir beneficios fiscales que para efectos prácticos resultan subsidios disfrazados. Todavía les alcanza la cara para que, encabezados por Televisa, organicen su Teletón. Teatro de la filantropía de las telecomunicaciones que sirve para exentar más impuestos. Para qué ser competitivos si el gobierno les auxilia a no enfrentar plenamente la competencia a los 400.

Ya se dijo aquí el mes pasado. El gobierno ha abierto el debate de los privilegios que no sabe conducir, mucho menos podrá concluir a satisfacción (Privilegios a debate) Suceden situaciones en las que la clase dominante por defender sus intereses atenta contra ellos. Muy cerca estamos de una situación semejante.

4 de noviembre de 2009

 

"LOS NARCOS NO NECESITAN
PEDIR SUBSIDIOS"

 

Desde el mediodía de ayer miércoles 28 de octubre el platillo estaba servido. En pleno reventón de San Judas Tadeo. En ese santo día la agencia radiofónica de noticias Formato 21, y después Internet, dieron rienda suelta a las declaraciones del subsecretario de agro negocios de SAGARPA, el Lic. Jeffrey Max Jones. Sus declaraciones bordaron sobre la identidad entre la organización delincuencial y el funcionamiento de los mercados. Muchos se le fueron a la yugular del inesperadamente ilustre funcionario. Una declaración valiente, que por fin, sin enmascaramientos, transparentó la identidad del crimen organizado y el mercado en la codicia. Los narcotraficantes entienden los mercados y no requieren de pedir subsidios, ese fue el elogio de Jones.

Todos estos años los mexicanos han vivido como maridos engañados con la inmaculada gestión de los mercados, pero lo que dijo el funcionario en su argumentación ideológica coincide con lo que nos han venido diciendo desde hace buen rato columnistas financieros como David Páramo y Mari Carmen Cortés, académicos como Leo Zuckerman y Carlos Elizondo Mayer-Serra, exfuncionarios como Ernesto Zedillo y Luis Téllez, funcionarios vigentes como Carstens y Ruiz Mateos. Lo cual se puede resumir en apología del mercado y condena de los subsidios. Es la cantaleta neoliberal que hoy en día todo funcionario de medio pelo la proclama a los cuatro vientos.

Delincuentes, empresarios y gobierno comparten el mismo pensamiento único. Es el neoliberalismo la ideología que ha despojado a los políticos de su prestigio para reclamar el ejercicio del poder. Los políticos son simples marionetas que se mueven al tronar de los dedos de los Azcárraga, Slim, Zambrano (Sobre esto último ver la columna de Gregorio Ortega Molina que nos recuerda el cambio de mando en la conducción política del país con la llegada de los tecnócratas: El poder político está subordinado).

Valiente Jones, tiene cojones, no es de los collones. Paredones para los populistas. Así celebran en su fuero interno los neoliberales a chihuahuense funcionario que ya ha sido diputado y es senador con licencia por parte del PAN.

Ya en serio y por el bien del país, ha llegado el tiempo de crear un nuevo equilibrio, un nuevo consenso con el propósito deliberado de reducir las desigualdades y arribar a una nueva convivencia pues el estado de cosas existentes es insostenible. No se puede vivir en una comunidad nacional donde las decisiones políticas descansan en quienes no tienen responsabilidades públicas.

30 de octubre de 2009

 

"LA CLASE POLITICA ESTA
EN CAMPAÑA PERMANENTE"

 

Desde que la competencia electoral en México alcanzó un grado mayor de credibilidad, la clase política mexicana ha hecho esfuerzos descomunales para hacer de las elecciones su principal actividad. Los políticos batallan primero para ganar la postulación de cualquier partido político. Si alcanzan la postulación batallan para ganar el puesto deseado. Enseguida, logrado el objetivo, se alistan para una nueva postulación. Y así se les va la vida: en campaña permanente. Cómo gobiernan o qué legislan, según sea el caso, resulta secundario, lo que les importa es que la ciudadanía les asegure una chamba bien remunerada y los libre del desempleo. Y como nada es seguro en democracia, esa misma clase política tiene un incentivo poderoso para corromperse: el cargo es temporal y hay que tomar recursos de donde haya y vender su alma al poderoso que les ayudó, se trate de un gobernador o de un magnate, lo importante es que la política reditúe como mecanismo de acumulación.

Este cuadro ha sido puntualmente reproducido durante el proceso de la aprobación de la ley de ingresos en curso. La propuesta de aumentar los impuestos se ha justificado por el boquete de las finanzas públicas de 300 mil millones de pesos, es lo que se dice. Lo que no se dice es que los afanes recaudatorios tienen, entre otros propósitos, financiar la carrera de Enrique Peña Nieto para llegar a la Presidencia o promover las candidaturas a gobernadores de algunos senadores. Es lo que ha dejado al desnudo el actual debate sobre la recaudación del próximo año. La clase política no escucha recomendaciones, como la que sugiere no incrementar los impuestos en tiempos de recesión o generar intervenciones que amplíen la base de contribuyentes. Tampoco le interesa hacer un esfuerzo serio por rendir cuentas o evitar el subejercicio ¿Para qué entonces pide más recursos que se desvían o simplemente no se gastan? Pues para mantenerse en campaña y realizar personales negocios, el amor a la patria o el combate a la pobreza son engañifas.

Lo que los mexicanos tenemos en el Congreso no son representantes populares. Son súbditos de los gobernadores o personeros del Presidente. La representación popular está secuestrada, por eso el paquetazo fiscal fue aprobado por mayoría y reprobado en la opinión pública. La propuesta ley de ingresos ha sido mal recibida y la porción de diputados que estuvieron en contra siendo minoría tienen, hipotéticamente, un gran respaldo de la ciudadanía. Cosa de verse, la toma de la tribuna por parte del PT y los amloístas del PRD no fue sometida de inmediato a la pira mediática. También hubo diputados del PRI que se resistieron a seguir la línea y votaron a “conciencia” del costo de dicha aprobación. Un gobernador, Humberto Moreira, “instruyó a sus diputados” a votar en contra de la propuesta.

Desde que al país lo alcanzó el gobierno dividido todo se ha ido en disputas estériles, en legislar para simular, en pérdida de crecimiento, en ampliación del número de pobres, en el recrudecimiento de la violencia, en el encono entre mexicanos. Escandalizados y atemorizados, la mayoría de los mexicanos son espectadores de la representación conocida como “agudización de las contradicciones” según lo recuerda a este blog Luis Ángel Gómez (obrerólogo en receso) Se trata de una teorización de Mao Ze Dong en su Tésis sobre la contradicción. En el parecer de los discípulos maoístas, la agudización de las contradicciones es el procedimiento para acelerar el cambio (revolucionario) En una de esas hasta Felipe Calderón resulta émulo del camarada Mao, de tal forma que se cumple aquello de: “Los contrarios se transforman el uno en el otro, pues entre ellos existe una determinada identidad”. Al grado de no saber quién es quién, la ciudadanía y los contribuyentes no ven la suya.

Lo que sucede en el Congreso da lugar a extraña conjunción entre organismos empresariales, el PT, AMLO y Manlio Fabio Beltrones en contra del paquetazo. Conjunción que no tiene mucho de donde sostenerse como para abrigar esperanzas de una clase política con verdadera vocación de servicio público. Y en aras de agudizar las contradicciones, las declaraciones de César Nava para endosarle al PRI la paternidad de la ley ingresos puede no resultar una verborrea ingenua o inexperta ¿Alguien puede asegurar que Cesarín se maneja solo?

El asunto no es contra los impuestos, ellos son parte irremplazable de todo Estado. La cuestión es que no se los roben, que se apliquen bien. Hay una genética de corrupción y de impunidad que el PANgobierno no está dispuesto a combatir. Por el contrario, los consideran derechos adquiridos a perpetuidad después de tanto tiempo de fungir como oposición leal. Para eso llegaron al poder. No es casual que Vicente Fox y Felipe Calderón se hayan entendido tan bien con esa insignia del viejo régimen que es la CTM. Son corruptos.

27 de octubre de 2009

 

"QUE MUERAN LOS PRIVILEGIOS"

 

Aunque parezca increíble, un país como México, que ha entablado guerras internas causadas por el enojo de muchos en contra de los privilegios de uno cuantos, se encuentra en el umbral de situaciones que se creían superadas. El decreto liquidacionista de Luz y Fuerza del Centro y su sindicato, que publicó el actual gobierno el 10 de octubre, ha abierto sin proponérselo el tema de los privilegios. Desde diversas perspectivas, se ha expresado en la opinión publicada menciones referidas a los privilegios. No se cita para evitar omisiones.

Históricamente, el combate a los privilegios se encuentra asociado a los pasos hacia la modernidad encaminados cancelar las disposiciones exclusivas y excluyentes del orden monárquico feudal. Un personaje fundamental en este debate universal fue Rousseau. No sólo disertó sobre las desigualdades entre los hombres, también propuso un mecanismo para reducir esas desigualdades: el contrato social. Sin ser radical, el ginebrino se proponía un orden que redujera los dictados estamentales para sustituirlos por normas en que cada individuo se viera y se sintiera más igual a su semejante. A su pensamiento quedaron relacionadas las revoluciones burguesas, la francesa en particular, las guerras de independencia en América. México no fue la excepción. Los puntos de quiebre en la historia nacional están marcados por las disputas que generan los privilegios: de los peninsulares frente a los criollos en la gesta de Independencia, del clero y los militares frente a la clase media ilustrada durante la reforma liberal, de los propietarios de minas y hacendados frente a los peones en la guerra de revolución.

Por eso, cuando Felipe Calderón justifica su decreto para liquidar a LyFC y a su sindicato como una definición en contra de los privilegios de los electricistas, no pocos se han preguntado si en realidad se están atacando privilegios poderosísimos, si el gobierno estará dispuesto a combatir privilegios mayores. Este debate lo abrió el gobierno y no se sabe si tenga capacidad para conducirlo y concluirlo, pues su decreto está anclado en el corto plazo: liquidar al SME. Ayudado por plumíferos y vociferantes, Calderón ha ondeado la bandera en contra de los privilegios, tras ella pretende ocultar el abuso de poder en el que ha incurrido. Lejos de producir equilibrios se está apurando la polarización.

En la actualidad, un privilegio es la concesión de una exclusividad que hace la autoridad hacia un ciudadano, empresa o gremio, que le otorga ventajas respecto a otros ciudadanos, otras empresas o el conjunto de los asalariados. El electricista que gana seis mil pesos es un privilegiado respecto a los que no tienen empleo o a los que no tienen una organización que lo respalde (como es el caso de los empleados que laboran en McDonald’s o Wal-Mart) Su privilegio se minimiza y es nada frente a los privilegios del Presidente de la república, de los Senadores, los Diputados, la jerarquía católica, los grandes empresarios. Al gobierno le molestan los privilegios del contrato colectivo del SME pero no dice nada de los privilegios que prodiga en las concesiones de radio, televisión y telefonía, en el mantenimiento del régimen de consolidación fiscal que beneficia a las grandes empresas, en los contratos que empeñan recursos públicos y favorecen a familiares o amigos del Presidente o miembros de su gabinete. Y qué decir de ese gran privilegio dirigido a la banca comercial, el maldito Fobaproa-IPAB. No hay voluntad del Ejecutivo para combatir a fondo los privilegios.

Se ha iniciado la guerra en contra de los privilegios, que puestos sobre la báscula su destino será dividir a la sociedad sino se actúa a tiempo para restablecer la paz social. Ya se verá de qué cuero salen más correas.

20 de octubre de 2009

 

"MARCHA DE ELECTRICISTAS"

 

Veinticuatro horas después, demasiada información se ha difundido sobre la marcha convocada al calor del conflicto entre el gobierno federal y el Sindicato Mexicano de Electricistas. Una marcha pacífica, que como todas y por regla general, plantea demandas máximas y obtiene resultados mínimos, si es que los alcanza más allá de la catarsis. No es por despreciar, así es la realidad. Se prometió una mesa de diálogo sin quitarle la pata del cuello al sindicato.

Se calculan varias cifras para aproximar el número de participantes y la principal dificultad es que no se llega a una compactación de la masa para una fotografía completa. Lo seguro es que no fueron cincuenta mil y sí más de ciento cincuenta mil los que no pudieron circular durante cuatro horas.

No todos los marchistas iniciaron desde El Ángel, muchos se iban incorporando por las calles aledañas. En el eje Reforma-Juárez se hacía un doble flujo en un mismo sentido, los que caminaban por el arroyo y los que, más rápido, trotaban por la banqueta. No todos los que marcharon llegaron al Zócalo, ni todos los que llegaban esperaban y permanecían a que llegaran los demás. Eso sí, con toda seguridad estuvieron más del 0.09 de mexicanos y no será la última marcha del sindicato. Fueron más de cuatro causas o razones que animaron el apoyo al SME, entre otras el incremento del número de pobres, el desempleo, la recesión económica. Y de manera muy clara, las ganas de mentarle la madre al Presidente. En las cartulinas improvisadas dos eran los epítetos favoritos que le hacían a Calderón: ratero y corrupto. El estribillo más coreado: “sacaremos a Felipe de los güevos”.

De los contingentes el del SME fue el mayor, seguido de la suma de gremios y estudiantes. Muy por abajo y al final el PRD. Los que no tenían contingente fueron muchos. Es de destacar que gracias a la palabrería oficial se pudo detectar una categoría social, la de los “saltacomidas”, esos que tanto sorprenden al secretario de desarrollo social en sus empeños actuariales y que tuvo que llegar al gabinete para darse cuenta de ellos, que son tan antiguos que ya en los Evangelios se cuenta el milagro que operó Jesús para multiplicar los panes y los peces. Los “saltacomidas” estaban por todas partes. Eran un chingo. A esa categoría quieren reducir a los electricistas y sus familias de Luz y Fuerza.

Es de jurar que la multitud allí reunida no era de privilegiados. O si se quiere, los privilegios ahí reunidos son nada ante el privilegio de los comensales que se reunieron, el día anterior, para celebrar la semana de la radio y la televisión que año con año convida la Cámara que los corporativiza y les sirve para defender sus intereses y sus derechos, privilegios .

Y pensar que todo este conflicto se tenía planeado desde octubre de 2006, según nos lo cuenta Alberto Barranco en El Universal. Se arriba a una fase superior de fascismo – en algo tenía que mejorar el país- el fascismo milimétrico. Un fascismo que no deja de ser corriente, pues como firma una cosa hace otra. (Leer a Ciro Murayama en La Crónica de Hoy)

18 de octubre de 2009

 

"POR DECRETO SE HIZO,
POR DECRETO DESAPARECE"

 

Guerra perdida consigna Raymundo Riva Palacio, fabricación de un villano concluye Raúl Trejo Delarbre. El aplastamiento mediático, propagandístico, del Sindicato Mexicano de Electricistas es la noticia. La opinión pública le ha dado la espalda al SME. Mientras, el Partido Revolucionario Institucional ha optado por una actuación paraestatal. Y en el adelanto de las conclusiones, con el decreto de liquidación de Luz y Fuerza del Centro, se afirma que Felipe Calderón ya resolvió la sucesión presidencial del 2012 a su favor. Por fin se le concede al Presidente la estatura de conductor del Estado pues ha sometido a un sindicato corrupto con toda la fuerza del Estado (autoritario): la fuerza de la policía, el dinero (de los contribuyentes) y el quebranto de la ley. Lo que no se ha podido contra el crimen organizado, hoy el gobernante se siente victorioso por derrotar a una institución del Estado Mexicano.

Implacable pero no impecable, el golpe ha producido ensoñaciones que convocan a una marcha final en contra de esta especie de asalariados que osaron de manera institucional tener prestaciones a favor de su calidad de vida. Según Federico Reyes Heroles González Garza: “Los 106 millones de habitantes son una mayoría tan apabullante que los sindicalistas se desvanecen. Trabajadores y jubilados y un porcentaje de sus parientes representan alrededor del 0.09% de la población nacional.” Así se expresa la épica del aniquilamiento demográfico y se le llama arrojo, valentía. Hitler y Pol Pot se quedan chiquitos ante la hazaña de Felipe Calderón. Se les hace tarde para una marcha sobre Roma.

Para llegar a este aniquilamiento se recurre a la simplificación pues la complejidad puede llevar a la justicia, la moral y a la prudencia. El silogismo es fácil y falaz: la empresa está quebrada porque el sindicato corrupto a sí lo quiere. Difúndase por todos los medios cueste lo que cueste para que la “opinión pública” los condene. Una idea del cueste lo que cueste ya se había calculado la década pasada por encargo de Carlos Salinas y la hizo Pedro Aspe Armella: 35 mil millones de pesos (Riva Palacio 09-10-2009) Hoy con $20 mil millones se pretende comprar la conciencia de los agremiados al SME. Conste que no se contabiliza el costo de los medios, empresas y periodistas. En verdad, no se había visto propaganda tan aniquilante desde 1968. Como diría el clásico “toda unanimidad es sospechosa”. Por lo pronto, Calderón ya agradeció a los concesionarios de Radio y Televisión su objetividad en el tratamiento del conflicto.

Todo sea por construir al malo de esta película, para ello se arremete con el argumento de los subsidios y se le hace creer a la gente que todo se lo traga el sindicato. Alberto Barranco ha desmenuzado ese rubro presupuestal de la compañía en proceso de liquidación: “orientado el subsidio hacia la tarifa en lugar del consumo, la mayor parte de éste beneficia a las industrias. Dicho con todos los números, para ellas van 16 mil 862.33 millones de los 25 mil 595.90 recibidos, lo que representa para cada una de las 16 mil 165 empresas un beneficio superior al millón de pesos…En contraste, para los usuarios domésticos el subsidio total es de 6 mil 219.80 millones, lo que dividido entre 5 millones 389 mil 398 de ellos, les plantea un ahorro de mil 154 pesos…Dicho en porcentajes, 58.9% del subsidio va a los industriales; 21.8% a las casas; 13% a los comercios; 6.1% a las empresas de servicios, y 0.2 a usuarios agrícolas.” O sea que el despilfarro es compartido.

Contentos están los aplaudidores de siempre, aunque se trate de otra generación. Se sentirán igual de victoriosos que su amo si las marchas convocadas por los electricistas resultan un fracaso.

- º - Controversia Constitucional

El artículo 15 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales señala que: "En las leyes o decretos relativos que se expidan por el Congreso de la Unioìn o por el Ejecutivo Federal para la creacioìn de un organismo descentralizado se estableceraìn, entre otros elementos: ..." Esto es, existe la posibilidad de que un organismo público descentralizado pueda ser creado por el Congreso o el Presidente.

Más adelante, el propio artículo 15 indica que: "En la extincioìn de los organismos deberaìn observarse las mismas formalidades establecidas para su creacioìn, debiendo la Ley o Decreto respectivo fijar la forma y teìrminos de su extincioìn y liquidacioìn. " Es decir, la regla general consiste en que si el organismo fue creado por el Congreso sólo será el propio Legislativo el que podrá proceder a su extinción o, en su caso, si fue creado por el Presidente, a este último corresponderá su extinción.

En esa lógica, tenemos que según el índice del Diario Oficial de la Federación del 9 de Febrero de 1994, Luz y Fuerza del Centro fue creado por Decreto Presidencial. En el Gobierno de Salinas.

De tal manera, conforme al artículo 16 de la multimencionada ley: "Cuando alguìn organismo descentralizado creado por el Ejecutivo deje de cumplir sus fines u objeto o su funcionamiento no resulte ya conveniente desde el punto de vista de la economiìa nacional o del intereìs puìblico, la Secretariìa de Hacienda y Creìdito Puìblico, atendiendo la opinioìn de la Dependencia Coordinadora del Sector que corresponda, propondraì al Ejecutivo Federal la disolucioìn, liquidacioìn o extincioìn de aqueìl. Asimismo podraì proponer su fusioìn, cuando su actividad combinada redunde en un incremento de eficiencia y productividad."

Luego entonces, desde un punto eminentemente jurídico, su extinción corresponde al Presidente de la República, por lo que por ESE HECHO, ninguna Controversia Constitucional puede surgir en los términos del artículo 105, fracción I, inciso c), de la Constitución Federal."

Por esto se los miembros del Sindicato buscan interponer ante la Corte la citada Controversia, tendrán que buscar si existen violaciones constitucionales a otras normas jurídicas y revisar los antecedentes de las empresas que se fusionaron para crear la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

15 de octubre de 2009

 

"POR DECRETO PRESIDENCIAL"

 

Felipe Calderón ha decidido llevar al límite el conflicto con una porción de sus empleados, los trabajadores sindicalizados del SME. El 10 de octubre el titular del Ejecutivo federal decretó la extinción de la paraestatal Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Dentro de su argumentación descalificatoria de la empresa arguyó la corrupción. Así, en abstracto y sin describir hechos, ni dar nombres. Vale cuestionarse: ¿Es Calderón la persona mejor calificada para acusar de corrupción? Qué hizo para erradicar la corrupción en la empresa, qué hicieron los directivos que el nombró para combatirla. Después de tres años, por omisión o incapacidad, la actual administración federal es parte del problema pues sí conocía la situación de la empresa. Acaso no se dio cuenta que al firmarse el contrato colectivo, como cada dos años, se establecía como legalidad lo que hoy se condena como abuso. Claro, no es lo mismo hablar en red nacional y otra, muy distinta, fincar responsabilidades bajo procedimiento.

Como en los viejos tiempos, los miembros del partido en el poder se lanzan a defender los exabruptos presidenciales. La diputada Josefina Vázquez Mota, coordinadora de la fracción blanquiazul en San Lázaro, afirma que el país no se puede dar el lujo de mantener prebendas y privilegios. De veras no más prebendas y privilegios. Si es así, que renuncie a sus dietas y a su fuero. Otra vez se declara con sesgo insidioso. Alguien le va a creer a la diputada que los trabajadores de LyFC son los únicos recipiendarios de prebendas y privilegios en un país con grandes desigualdades.

La claridad es lo de menos, primero se consuma el golpe policíaco, después se responde como puede y mal las preguntas que surgen. Le preguntan a Agustín Carstens si se va acabar con el régimen de subsidios con la liquidación decretada y se hace bolas. Siendo tan sencillo, que si eso ocurre, los usuarios de esta compañía se darán cuenta en el recibo de cobro y ya veríamos que inconformidad se levantaría con la consecuente elevación del cobro. Eso sí, ya anda afirmando el secretario de hacienda que con la solución decretada se abre espacio para modificar el paquete económico ¡Ya apareció el negado Plan B!

Este episodio, sumado a los nueve años de la derecha en poder, han agotado lo que consideraban su capital: una supuesta superioridad moral y de cultura democrática. Con actos autoritarios y enfangados en la corrupción, el PAN ha labrado su autoderrota moral. Las leyes e instituciones que promovieron para hacer la diferencia respecto al pasado dejan resultados deficitarios. La Secretaría de la Función Pública, enredada en el papeleo no da con los míticos peces gordos. Como si le fuera muy difícil vigilar donde están los grandes presupuestos, los grandes contratos, las concesiones, las licitaciones y los subsidios, cuales son las unidades responsables y quiénes están al frente de ellas y como están sus cuentas bancarias personales. La transparencia e información pública gubernamental, por su parte, se reduce básicamente a un procedimiento de solicitud de información, su atención o negación, adheridos a un elefante blanco que consta de un edificio en Coyoacán y la correspondiente burocracia que lo habita.

Así como la autoderrota del PRI se cifró en claudicar en la lucha por la justicia social, hoy la autoderrota del PAN se consuma al negarse al imperativo de la rendición de cuentas. Y todavía peor, sin alcanzar legitimidad electoral plena, la actual administración le resulta inalcanzable la legitimidad en el ejercicio de gobierno pues el deterioro del país se ha acentuado. Ante esta situación, el conflicto del gobierno con el SME, su escalamiento por parte de la autoridad, no le deja otro camino que la represión a un gobierno que se ha conducido hacia un callejón sin salida. La represión, como último recurso de un gobierno desgastado, a la que se acerca Felipe Calderón para sostenerse en el poder.

Martes 13, octubre de 2009

 

"GOBIERNO VS.SINDICATO DE ELECTRICISTAS"

 

Sigue candente la confrontación entre el gobierno y el Sindicato Mexicano de Electricistas. La provocación está a la orden del día y, fuera de desplantes autoritarios de parte del gobierno, no se ve claro que quiere Calderón y compañía. Acaso vengarse de un dirigente sindical que apoya a López Obrador o acabar con los abusos de los dirigentes sindicales. Si es lo primero es como volverle a dar reflectores a AMLO. Si se trata de una estrategia para someter a los dirigentes sindicales se esperaría un efecto dominó ¿De veras quiere eso Felipe Calderón y su grupo? Pegarle a Elba Esther, Romero Deschamps, Hernández Juárez, Joel Ayala y demás dirigentes vitalicios. Si es esto último, que el gobierno nos informe que va a hacer ante la respuesta del sindicalismo. Algo debe tener preparado y no su manido fuego mediático, costoso e inútil.

A este gobierno, presidido conspicuamente por abogados de la Escuela Libre de Derecho, todo le sale mal precisamente por la ruta que debería tener mejor dominada: la ley.

Para no ir muy lejos, recordemos el caso de Ramsés Villarreal Gómez, estudiante de la UAM al que le cargaron la serie de explosiones del mes de septiembre pasado en Bancos y establecimientos comerciales. Al joven lo bajaron de un trasporte colectivo, lo resguardaron y, posteriormente, lo llevaron ante un juez que no encontró en el expediente que le fue presentado delito que perseguir. Una investigación mal hecha, basada en una fotografía y, es de suponerse, en un expediente de la policía política (CISEN): sin pruebas que acreditaran la culpabilidad del joven. El juez cumplió con su obligación y se liberó a Ramsés. Realmente la PGR actuó como en tiempos que se creían ya superados. Lo grave es el proceder autoritario que a todos los ciudadanos nos deja en la total indefensión. Así se estrenó el flamante procurador de la república Arturo Chávez Chávez.

Las muestras de incompetencia están a la vista y no hay manera de engañar. Será creíble lo que dijo Juan Molinar Horcasitas ante los diputados, que la falta de inversiones en el sector comunicaciones y transportes obedece a las normas vigentes que la obstaculizan. Posición esgrimida por su antecesor y que hoy, el mismo Luis Téllez, sigue repitiendo como lorito: “mejorar el sistema jurídico, pide Téllez (El Financiero) Si ese es el problema de inversión en infraestructura, cómo se explica entonces la obra de Enrique Peña Nieto y Marcelo Ebrard. Ellos no han pretextado el sistema jurídico y siguen haciendo obra. Haber ¿Cómo le hacen? Incurren en ilegalidades, son magos o sí saben hacer las cosas.

Dentro de los obstáculos para atraer inversión a México está la desconfianza que genera el propio gobierno. La sucesión de actos fallidos no es para entusiasmar. En caridad sea de Dios, qué no se dan cuenta que uno de los efectos de una mayor apertura democrática está en el hecho de que no se le puede engañar a la gente tan fácilmente. No estamos en tiempo de López Portillo, que con lujo de fuerza hizo uso del Ejército para someter a la Tendencia Democrática del SUTERM.

Mientras tanto, se está en espera de un acercamiento sincero entre las partes para el cual no está preparado Javier Lozano, pues como árbitro ha sido un burdo golpeador.

9 de octubre de 2009
Salud y larga vida.

 

"MALA NOTA PARA LA COMISION
FEDERAL DE ELECTRICIDAD"

 

En el ámbito laboral, la toma de nota es el acto administrativo mediante el cual la autoridad competente reconoce una representación de los trabajadores de una empresa o rama de producción, liderazgo que ha sido avalado por la mayoría de los miembros de determinado sindicato. Es un trámite de rutina ¿Cuántas tomas de nota realiza la Secretaría del Trabajo y Previsión Social al año? Excepcionalmente la autoridad encarece ese reconocimiento y dentro de la excepción se encuentra el Sindicato Mexicano de Electricistas. Ocurrió el lunes 5 de octubre próximo pasado.

La justificación del secretario del trabajo ha sido autoritaria y precedida de una campaña en contra del sindicato –en los días previos a la negativa se rumoró hasta de un quinazo en contra de la dirigencia del SME. Una campaña que habla de la quiebra técnica de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, de la carga que representa para el erario el cumplimiento de las prestaciones del contrato colectivo de trabajo. No hay recursos suficientes y los que se tienen se derrochan en la ineficiencia. Es la campaña que se endereza a todo ente o empresa pública. Así fue con ferrocarriles nacionales y teléfonos de México, así es con Petróleos Mexicanos y no tanto con la Comisión Federal de Electricidad.

Esta campaña tiene un doble objetivo. Por un lado, tiene el propósito de preparar el camino a la inversión privada dentro de las empresas públicas. Por el otro, esta campaña persigue el desmantelamiento de los derechos adquiridos de los trabajadores que se plasman en su contrato ley. Al gobierno y a los empresarios el derecho laboral les parece costosísimo, pues limita la eficiencia y competitividad ¿De dónde surgió esta locura, se preguntan ellos con falsa ingenuidad, por institucionalizar los derechos laborales? Esa es una cuestión que olvidan o prefieren ignorar.

En el origen de las garantías de los trabajadores están los constantes conflictos que se dieron en el pasado entre los factores de la producción: capital y trabajo. La historia es nutrida. El derecho laboral se ideó como una fórmula para evitar o reconducir el conflicto obrero-patronal, fue resultado de los arreglos posteriores a contiendas revolucionarias o reformistas, como el movimiento de 1910 en México. Movimiento que, por cierto, se hará centenario el próximo año y no se ve cómo el gobierno panista lo pueda celebrar.

Hoy, ese derecho es despreciado y le urge a la oligarquía minimizarlo. De ninguna manera lo aquí expuesto es una defensa de mafias sindicales, ese es otro tema.

El gobierno de Calderón y la cúpula empresarial tienen la solución radical. Nada de reformitas. El gobierno se puede proponer eliminar físicamente a los pobres. Los empresarios, por su parte, eliminar a los trabajadores asalariados. Así ya no tendrán que inventar impuestos para atender a los pobres, ni tendrán que lidiar con el derecho laboral. Muerto el perro, se acabó la rabia. Es una solución idiota y algo parecido se le ocurrió a Adolf Hitler respecto a los judíos.

De la plutocracia rampante todo se puede esperar. Pueden consentir que padezcan las finanzas públicas por el Fobaproa, pueden tolerar por negligencia de los responsables que se incendie una guardería con todo y criaturas. Pero cómo le enfurece la aspiración pequeña burguesa del trabajador por alcanzar una jubilación con el salario íntegro. Esa es la ambición desmedida que algunos gremios han osado alcanzar.

7 de octubre de 2009
Salud y larga vida.

 

"TROPEZARSE CON LA MISMA PIEDRA"

 

Si las reformas que propone el Ejecutivo no se han dado, o si las reformas alcanzadas no han colmado los propósitos del Ejecutivo ¿Para qué volver a hacer anuncios de lo que no ha concluido como propuesta, ni mucho menos ha tenido un proceso visible, público, de formación de consensos? Es el caso de las “reformas” necesarias para detonar la construcción de infraestructura que insinúa Felipe Calderón, que sin ser muy claras ya toman el camino de la insuficiencia. Tropezarse de nuevo con la misma piedra. Como no puede Calderón sacar adelante su paquete económico porque él mismo, su gente, negó un Plan B, ahora resulta que la nueva ocurrencia puede resultar en Plan B.

El asunto que se propone es utilizar el ahorro para el retiro de los trabajadores y ponerlo a disposición de los empresarios a través de la Bolsa Mexicana de Valores. En ese idilio, promover un nuevo esquema de conjunción entre inversión pública y privada teniendo como soporte el ahorro de los asalariados que están dentro de la economía formal. Si se quiere eso por qué no de una vez se presenta el proyecto completo y se abre un debate que tome el parecer de los ahorradores de manera principal. Son las formas calderenionas las que caen en el hígado, esas maneras de ser tan obsecuente con la iniciativa privada que a los mexicanos que no somos empresarios nos hace sentir no personas.

Es de imaginarse la tenebra y al tenebroso Es de imaginarse que ante los apuros para sacar el paquetazo bien librado del Congreso, se dieron a urdir el negado Plan B. Imagino el cerebro de Luis Téllez, el mismo que no pudo sacar el programa de infraestructura cuando fue secretario de comunicaciones y transportes, la misma persona que aseguró que la reforma al 27 constitucional traería carretadas de inversiones al campo y las famosas asociaciones en participación, el mismo personaje que ha trabajado en el sector público y que con información privilegiada ha beneficiado empresarios, broker que pone recursos públicos en manos privadas. La propuesta tiene el sello del itamita que hoy, casualmente, está al frente de la BMV.

Se trata de una propuesta cocinada al vapor de la insensibilidad. A penas el 14 de agosto, de gira por Uruguay, el presidente Calderón opinaba respecto al uso bursátil del ahorro para el retiro y hoy lo recuerda Milenio Diario: “Para poder mantener la salud de las finanzas públicas y no poner en riesgo la estabilidad económica, los fondos que tenemos reservados para pensiones tienen que ser utilizados para pensiones. Es su derecho y sería impensable quitarle el dinero a los trabajadores en retiro para dárselo al gasta del gobierno federal o de las entidades”. En menos de dos meses el Ejecutivo ha modificado su opinión: que sea la iniciativa privada, las constructoras, las que dispongan del dinero ahorrado por lo trabajadores.

A Felipe Calderón se le olvida el pasado reciente, que no cuenta con una mayoría en el Congreso, pero tampoco puede formar una mayoría social, esa que no aparece en las encuestas, que se exprese en movilizaciones a favor de su propuesta. Que sus deseos por hacer más ricos a los ricos pasan por el apoyo de los legisladores priístas que evaluaran el costo y no se ve qué beneficio, como instituto político, puedan obtener, su memoria no es tan precaria, se acuerdan del aumento del IVA y de la roqueseñal. También se le olvida al Presidente que los proyectos que no cuentan con la venia popular, no la mediática, terminan por abanderar a Andrés Manuel López Obrador.

A lo mejor estamos equivocados y las “reformas” están bien hechas y amarradas, tanto que al día siguiente de su promulgación se abarrotará el zócalo a favor de las mismas. Pero no demos lugar a las similitudes, Salinas sólo hay uno. No basta con ser chaparro y pelón, hay que ser muy inteligente.

5 de octubre 2009
Salud y larga vida.

 

"EL CUENTO DE JUANITO
Y NEGACION DE LA REALIDAD"

 

Negar la realidad

Al parecer, el jefe de gobierno del Distrito Federal ha tenido a bien concluir el cuento de “Juanito”. Cuento que contó con muchas manos en su elaboración y por lo cual no se sabía de quien era autoría original, hasta el PAN se puso a arrastrar el lápiz a través de su dirigente local en la Ciudad de México. Por más de un mes los medios hicieron de la bobería noticia. Gracias Marcelo por poner el punto final, ojala que todos tu retos los resolvieras con la agilidad que mostraste en este caso.

No nos hagamos bolas, “Juanito” fue un cuento que inicio el PRD y a ese instituto le correspondió concluirlo. La distracción se acabó y es necesario voltear la vista hacia lo que el gobierno federal no quiere que veamos desde el cinco de julio pasado: la derrota electoral de su partido que es la derrota de Felipe Calderón.

Si en el año dosmilseis, la elección presidencial dejó un Ejecutivo sin una victoria contundente. Elección en la que, recordemos, el PAN obtuvo 15, 000, 284 votos, el PRD 14, 756, 350 y el PRI 9, 000, 301, en la que la diferencia entre el primero y el segundo fue del 0.58%, mientras que la suma de los votos del PRI y PRD fue de más de 23 millones con un claro No a Felipe Calderón. Elecciones presidenciales que finalmente fueron dirimidas en el Tribunal Electoral con un alto riesgo para la continuidad constitucional del traslado del Poder Ejecutivo a un nuevo presidente de la república. Aún así, Calderón y su grupo actuaron como si hubieran tenido un mandato arrollador.

Para el año dos mil nueve, el presidente Calderón quiso hacer de la elección federal para renovar la Cámara de Diputados una especie de plebiscito que confirmara su mando. Con ello se expuso a que el resultado pusiera en entredicho su mandato obtenido por la vía judicial. En efecto, su mandato fue cuestionado. El PRI sacó una ventaja contundente sobre el PAN que superó el 8 por ciento de diferencia. Esa es la realidad que niega Felipe Calderón, no acepta que su apuesta al plebiscito simulado ha terminado por disminuir aún más su mando. Realidad que ni con encuestas, ni con publicidad se puede ocultar. Tres años no sirvieron para fortalecer el mando.

Desde el mismo seis de julio el presidente Calderón debió dar un giro claro en la conducción del país, con un planteamiento acorde a la realidad política surgida de las elecciones, pasando desde ya la barredora sobre su gabinete, como muestra de que entendió, ahora sí, el mensaje de las urnas. Pero no es así, le da largas al asunto y desde el 2 de septiembre reinaugura el discurso del cambio para mantenerse en sus cuatro. Nada más que ahora pone el combate a la pobreza como su principal bandera y garlito de su paquete económico.

La verdad es que el primero que tiene que cambiar de esquema es el mismo Calderón, de su concepción de la acción del Estado. Lo que deja ver es que le resulta totalmente ajena una concepción del Estado como factor del crecimiento económico y promotor del desarrollo. Para él, el Estado se resume en recaudar impuestos y echar andar el aparato policíaco. La economía no le compete al Estado, aunque constitucionalmente se afirme lo contrario. Felipe Calderón está afectado de soberbia y en nada tiene que emular a sus pares, según él. No acepta que un verdadero Jefe de Estado tiene que afrontar decisiones por encima de sus creencias y, con mayor razón, de sus dogmas.

Se acabó el cuento de “Juanito” ¡Volvamos a la realidad!

Salud y larga vida.
30 de septiembre de 2009

 

"¡ A BURRO EL ANIMAL DE PELO¡"

 

¿Quince años atrás qué decía y qué defendía el PAN en aquellos momentos en los que abiertamente rechazaba la propuesta zedillista de más impuestos?

Felipe Calderón Hinojosa, el mismo que ahora procede exactamente en sentido contrario de lo que tanto cuestionó en aquella ocasión, actitud que, por lo demás, se ha convertido en norma.

Va un rápido recuento, no sin antes advertir que las coincidencias entre aquellos tiempos y los actuales no son meras casualidades. Va pues:

“Acción Nacional ha rechazado invariablemente la política económica del gobierno tanto en su modelo como en sus programas, que ya han generado una crisis recurrente que ha afectado al pueblo de México, inhiben la posibilidad de un desarrollo humano y justo, y que por el contrario ha provocado un gran costo social. Hoy existe solamente una realidad, querámosla o no, el ingreso personal de la inmensa mayoría de los mexicanos es muy bajo, el desempleo abunda, la carestía nos castiga, la micro, pequeña y mediana empresa está en quiebra o a punto de cerrar.

Tenemos una mayor carga tributaria, tasas de interés altísimas, un gasto público sin ajustarse y todo esto derivado de una política errática y aún indefinida.

“La situación que hoy se pretende corregir por parte del gobierno se generó a partir de un proyecto económico equivocado, que más que fomentar una economía sana, floreciente y generadora de desarrollo, ha ocasionado una economía lesiva que ha puesto en grave crisis a la planta productiva nacional. El costo de la crisis ya no puede ser trasladado a la sociedad como hasta hoy, debe corresponder al gobierno absorber la mayor parte de ella. En este modelo que nos propone el Ejecutivo no vemos el sacrificio del sector público, únicamente observamos el sacrificio del pueblo y subrayamos que entre más se empobrece el pueblo, en sentido inverso o directamente proporcional, el gobierno también se debilita. La modificación fiscal afecta con mayor rudeza, desproporción e iniquidad a las clases marginadas... es inflacionaria, disminuye el poder adquisitivo del pueblo, provoca un desorden en la regulación de precios… Hoy todos los sectores sociales sienten y viven los efectos de esta crisis hasta llevarnos a una situación de emergencia.

“Cuando un pueblo se siente bien gobernado, es capaz de aceptar los mayores sacrificios y afrontar los más grandes desafíos. Pero cuando la desconfianza, la imposición, la incomprensión de una medida de gobierno no le convence, simplemente el pueblo la rechaza. Es sabido que estos programas con diferentes definiciones técnicas, sólo han beneficiado a unos cuantos privilegiando el interés particular sobre el general y han socializado la deuda y los costos de los errores del gobierno. Así pues, es tiempo de rectificaciones históricas, ya que no es posible seguir construyendo el destino nacional con base en proyectos ideales de nación, sujetos a caprichos sexenales, despreciando el sentir de la nación real. Hoy, todos estamos pagando el precio de estas oligarquías sexenales. La falta de sensibilidad política para la adecuación de estos compromisos puede derivar en consecuencias todavía más dañinas a la nación. Estamos convencidos que la crisis no sólo es económica, sino política. Hoy estamos frente a la realidad de un gobierno que ha sido desobediente, que no supo escuchar y que no quiso actuar.

“El gobierno se lava las manos, y hoy el pueblo de México, como siempre, tiene que pagar la factura… El Ejecutivo federal nos propone que aprobemos modificaciones (fiscales) a pretexto de garantizar la estabilidad (que se aseguraría si no existiera la impunidad de quienes han manifestado actos delictivos en contra de la seguridad y el patrimonio nacional), confianza (que se tendría si los ex mandatarios no poseyeran esas fortunas multimillonarias), crecimiento (que se lograría si los compromisos históricos de que el gobierno reduzca su gasto y su estructura burocrática se llevaran a cabo), seguridad económica (que estaría presente si al pueblo se le informase verdadera y oportunamente y si el compromiso de simplificar el régimen fiscal se hubiera llevado a cabo)… Hoy se recomienda la restructuración de cuatro secretarías de Estado, lo que nos permite concluir que las propuestas se toman en consideración sólo en los casos de emergencia. El sacrificio que se le solicita al pueblo de México es para pagar la mala administración y la mala conducta del gobierno…

¿Cuál es el objeto de seguir apoyando un programa que ha fracasado rotundamente?”.

No hay mas palabras.

Salud y larga vida.
29 sept de 2009

 

"GANAS DE CONTRADECIR"

 

Apenas dábamos por terminado el mes de septiembre, con la extrañeza de que el tercer informe de gobierno de Felipe Calderón había quedado oculto por el mensaje del cambio y el paquete económico que el mismo Presidente había presentado. Los hechos corrigieron esa conclusión de manera estruendosa. La comparecencia del secretario de seguridad pública federal el día de ayer jueves, 24 de septiembre, nos recordaron que había informe que glosar en el Palacio de San Lázaro. Al menos el referido al tema de la seguridad.

Sin dispensar la natural indignación del espectáculo representado por los diputados, es pueril sorprenderse y lamentarse por las estupideces y la ordinariez desplegada. No es una actuación excepcional, Vicente Fox se prodigó en ese tipo de actos y llegó a ocupar la silla presidencial ¿Algún día se hará un reportaje sobre los periodistas que por coincidencia se hicieron millonarios durante la gestión del ranchero presidente? Tampoco da mucho para sorprenderse a quienes aceptaron y no criticaron las campañas sucias, al contrario, las encomiaba como signo de la vitalidad democrática. De aquellos lodos son estos polvos.

La pregunta es ¿Por qué la oposición encaró con dureza a una persona que se limitaría a informar sobre lo realizado en materia de seguridad pública? Primero porque es el tema que subió el actual gobierno como su prioridad en los tres primeros años de gobierno y, consecuentemente, ha estado cotidianamente en el foco público. Ha sido la apuesta de Calderón para legitimarse; Segundo, es una decisión que ha tomado el sendero de su exposición mediática antes de adquirir un consenso entre la clase política y el resto de la sociedad respecto a las medidas adoptadas; Tercero, los resultados no reflejan una disminución de los actos delictivos y sí han producido paranoia en la sociedad. Tener miedo es algo extendido entre la ciudadanía; Cuarto, Genaro García Luna ha sido identificado como el hombre más poderoso del gabinete presidencial. Se han publicado muchas cosas sobre él y no se ha preocupado por poner las cosas en su lugar, adoptando un perfil bajo en el que se hunde bajo el rol de un policía siniestro.

Esto da relevancia al tratar un tema del informe presidencial pero no explica la virulencia de los diputados opositores. Hay otros motivos. Para el PT, contrarrestar la campaña de desprestigio que aqueja a quien ahora es su nuevo líder moral, Andrés Manuel López Obrador. Atacar a García Luna es atacar a Calderón Hinojosa. El PRD está agraviado por el operativo en Michoacán que dejó muy mal parado a uno de sus gobernadores, precisamente a semanas de las elecciones. Los perredistas colaboracionistas no entienden por qué el gobierno federal no se esperó hasta después de las elecciones. Para el PRI, la comparecencia del secretario de seguridad fue la oportunidad para responder a la camapaña sucia del gobierno en su contra en las pasadas elecciones y exhibir el uso faccioso que se ha hecho desde el gobierno del tema de la seguridad. Le pusieron enfrente al personaje que ha tenido que ver en la construcción de la campaña sucia en su contra y que guarda los secretos más sórdidos de Felipe Calderón en contra de sus adversarios.

Que no nos gustan los espectáculos de insultos y estupideces en el Congreso, es verdad. Qué hacer entonces: avanzar en la realización de un nuevo régimen. Si consideramos que hoy el voto vale y se cuenta, avancemos en la realización de un verdadero sistema de rendición de cuentas como piedra de miliar de un nuevo régimen. Empecemos por convenir y establecer un gabinete de transición basado en compromisos nacionales no de protección de impunidades, pues el actual está demasiado debilitado. Con las comparecencias de este mes ante el Congreso, al gabinete ya lo mandaron a la segunda división, incluyendo al recién ingresado, el procurador Arturo Chávez Chávez.

Salud y larga vida.
26 de septiembre de 2009

 

"INFORME PRESIDENCIAL INVISIBLE"

 

Extraño que esté por terminar el mes de septiembre y el informe presidencial haya pasado desapercibido, a no ser por la “spotiza” (neologismo de la picaresca política mexicana) que nos pincela el gobierno en la prensa, radio, la televisión, teléfono e Internet para referir acciones, datos, cifras de lo realizado por la administración de Felipe Calderón. En alguna medida, esta percepción está determinada porque el nuevo formato para informar al Congreso, del estado que guarda la administración pública federal, constitucionalmente no exige ni la presencia, ni el discurso presidencial ante senadores y diputados. Basta con que algún representante del Ejecutivo presente puntualmente el primero de septiembre el documento del informe.

La invisibilidad del informe también fue provocada por la apuración del presidente Calderón por relanzar las reformas estructurales tantas veces propuestas por la tecnocracia. El famoso decálogo ofrecido el 2 de septiembre, envuelto con la prioridad del combate a la pobreza, opacó el informe. Acto seguido, la glosa del informe por parte de los secretarios de Hacienda, Gobernación y Desarrollo no ha sido tal, pues se ha privilegiado debatir con el Congreso el paquete económico destinado a tapar el boquete de las finanzas públicas proponiendo recortes, impuestos, alzas a los energéticos, entre otras medidas. Hemos visto a los secretarios defender el nuevo impuesto del 2% al consumo, aunque poco o nada abundara sobre el tercer informe presidencial.

Y no es que el informe se encuentre desconectado del paquete económico, por el contrario, es el soporte documentado que justifica la propuesta. Por tal razón, mucho es lo que valdría saber del informe, no tanto como publicidad o autoelogio de una administración, sino datos con fuerte dosis de realidad como para fundamentar con solidez cualquier propuesta.

Como la mayoría de los ciudadanos, que no estamos familiarizados con el lenguaje de las finanzas públicas, ni con la confección de presupuestos y misceláneas fiscales y, si acaso, algunos nos enteramos por la prensa de los asegunes financieros. Los ciudadanos sí requerimos una explicación clara y contundente de cómo se formó el mentado boquete. Necesitamos saber qué se ha hecho de los recursos públicos, ser informados sobre el uso de los excedentes petroleros, enterados sobre el no ejercicio de gasto presupuestado (le llaman subejercicio) y, un capítulo especial, qué tanto de los recursos públicos se fueron por la cañería de la corrupción (rendición de cuentas) o en proyectos mal planteados. Además, saber no sólo del costo presupuestal de la declarada guerra al crimen organizado, también de su efecto en la economía.

Pero parece que el gobierno quiere dejar la impresión de que sustancialmente la crisis vino de fuera, con la crisis de las hipotecas que afectó al sistema financiero mundial. Lo cual en parte es verdad, al tiempo que un desmentido del supuesto blindaje que amurallaba a la economía nacional. Todo un contrasentido creer en la apertura de la economía y pretender construir “blindajes” económicos.

Ante un informe presidencial invisible, cabe la inferencia de que Felipe Calderón no sabe administrar o, peor aún, se maneja con la clave del viejo presidencialismo que en varios aspectos ha sido desmantelado. Guiado el Ejecutivo por la estrechez de una ideología económica empeñada en disminuir al Estado, que es presentada como la única política de Estado, evita informar su fracaso.

Salud y larga vida.
24 de septiembre de 2009

 

"TIEMPO DE PSICOPATAS"

 

Desde que en México ocurre el gobierno dividido (La conjugación del verbo ocurrir es correcta pues no hay deliberación, plan o diseño explicito por construir un gobierno dividido por parte de las fuerzas políticas, éste se impone por el veredicto de las urnas) no se han establecido instituciones para que la actividad gubernamental se acerque a la gente y responda de manera efectiva a las obligaciones de un Estado respecto a su población. Desde entonces, año de 1997, se da el regateo entre Poderes y se encuentran las salidas que no llevan a otra parte que no sea el deterioro del país. Un tema que ejemplifica esta realidad desgraciada es la votación en el Palacio de San Lázaro del presupuesto, la ley de ingresos y los criterios de política económica a seguir cada año fiscal. Se creía que con la promulgación de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, promulgada el sexenio pasado, el jaloneo entre fracciones parlamentarias se reduciría. Ya vemos que no.

Hoy, la propuesta del gobierno federal ha sido rechazada por incluir un menú de nuevos impuestos orientados a sanear las finanzas públicas que en años recientes se presumían de sanas. Una propuesta que desde el mundo empresarial y la academia se considera altamente recesiva, contraria al estímulo del crecimiento económico. El gobierno justifica su propuesta argumentando que es tiempo de aportar a favor de los pobres y ese es el propósito que lo anima. Cambios de Felipe Calderón que como candidato se postuló como el presidente del empleo, cuando asumió la Presidencia cambio de prioridad por la declaración de guerra al narcotráfico, llegada la mitad de su sexenio cambio la prioridad sin considerar que el incremento de la pobreza está directamente relacionado con el dogma económico que él profesa. Lo único seguro de este debate es que el resultado de la deliberación en el Congreso tiene la forma de acuerdo entre los funcionarios de Hacienda y los legisladores del PRI. Estamos en sus manos y más les vale que tomen las decisiones más acertadas por el bien del país, alternativas hay, es cuestión de que las consideren y las incorporen. Que no nos engañen, el 2% de impuesto al consumo no es una solución mágica. Antes el gobierno tiene que hacer un esfuerzo creíble y efectivo de rendición de cuentas.

Junto con la discusión del paquete económico corre paralelo el tema de la reforma del Estado, que recobra el aliento y lo peor que puede sucederle es estigmatizarla como la propuesta Beltrones, en gracia a que el senador Manlio Fabio ha venido pateando esa lata desde que inició la gestión de Felipe Calderón. La verdad es que mucho se ha manoseado la reforma del Estado y la lista de los que la han cachondeado es voluminosa. Por no dejar, se puede mencionar a Cuahtémoc Cárdenas, Santiago Creel, Porfirio Muñoz Ledo. Sin duda, política económica y reforma del Estado son definiciones cruciales para encarar el combate a la pobreza y al crimen organizado. Son asuntos ineludibles de la agenda pública que no se deja ver con claridad en tiempo de psicópatas, marcado por sucesos que provocan escalofríos en el cuerpo social.

El viernes 19 de septiembre pasado, la capital de la república y el país entero se estremecieron con las imágenes captadas por el circuito interno de televisión del trasporte colectivo Metro. En una de sus estaciones, Balderas, en pleno andén la seguridad no sometió a tiempo a un grafitero espontáneo venido de Jalisco. El sujeto fuera de control mató a un policía, a un usuario e hirió a cinco personas más. Todavía estaba fresco el recuerdo del secuestro de la aeronave de Aero México en su vuelo de Cancún a la ciudad de México del 9 de septiembre. En ambos casos, los sujetos infractores se dijeron portadores de un mensaje divino para el presidente Calderón, advirtiéndole que las cosas se pondrán mal para el país. Se podrá decir que se trata de psicópatas, adultos trastornados mentalmente, incapaces de desarrollar empatía por el otro, sujetos a los que las normas no les dicen nada y su proceder no alberga sentimiento de culpa, cuya intempestiva irrupción en los medios de comunicación, vibra en sincronía con la crisis económica y el descontento social, lo que ha contribuido a proyectar una imagen de inestabilidad y desorden que no se corresponde con la realidad total del país ¿O sí?

Estos actos se dan aquí y otras latitudes, el contexto termina por amplificarlos. Si algún evento inaugural de este tiempo de psicópatas ha ocurrido en México, ése ha sido el del incendio de la guardería ABC, de Hermosillo, Sonora, cuyo dueños encuadran bajo ese perfil que no tiene empatía por el otro, no desarrolla culpa y no se siente sujeto a cumplir las normas.

Así está el asunto, a la espera de que las resoluciones legislativas por venir representen el consenso de la sociedad, no sólo de los políticos, para entonces comenzar a disipar este tiempo de psicópatas.

Salud y larga vida.
22 de septiembre de 2009

 

"PLAN B DE EMERGENCIA
PARA SALVAR AL PAIS"

 

El Universal lo consignó así: “Gobierno y PAN: no hay ‘Plan B’ fiscal”, con ello refería a las declaraciones de Ernesto Cordero (Sedesol) y Josefina Vázquez Mota –coordinadora de la fracción de diputados del PAN en San Lázaro. Declaraciones que hablan de mantener la propuesta de impuesto del 2% al consumo, alimentos y medicinas incluidos. Un IVA con disfraz ha reprochado la oposición. Llama la atención que iniciado formalmente el debate el pasado 15 de septiembre con la comparencia del secretario Agustín Carstens, un día anterior se adelante que no hay disposición a cambiar la propuesta, como si el autoritarismo campeara a plenitud, como si no tuviera sentido la discusión entre legisladores.

Viéndolo bien, se trata de un regateo y al final de cuentas se llegará a un acuerdo, sea este bueno, malo o pésimo. Tanto Cordero como Vázquez Mota, participan de una mentalidad estratégica que les conduce a tener abiertas vías alternas para alcanzar los propósitos del gobierno federal, que no las hagan públicas es otra cosa. El adoptar una posición que denota intransigencia es lo desagradable y los servidores mencionados bien podrían evitar esta actuación arrogante en el contexto de adversidades que vive el país.

Ahora bien, de ser cierto lo que afirman, que el gobierno no dispone de un plan alternativo al paquete económico que ya propusieron, entonces si que están mal las cosas. Una autoridad o representante popular que no tiene una pequeña lista de posibilidades que ofrecer como variante de su propuesta central hace una apuesta elevada y corre el riesgo de quedarse aislado. Bien le valdría al juvenil equipo de Felipe Calderón verse en el espejo de Gustavo Díaz Ordaz, él sí que nunca tuvo un Plan B para atender la demanda democratizadora del movimiento universitario de 1968. No la comprendió y a los más que llegó fue a formar una comisión que no tenía el mandato de negociar, pues Díaz Ordaz no se iba a dejar intimidar por los muchachitos alborotadores. El entonces presidente tenía claro que sólo la represión era la salida para detener al movimiento.

Claro que hay Plan B y será resultado del trabajo legislativo de estas semanas por venir. Un anticipo de ese Plan B es reconocido por el secretario de Hacienda ante los diputados el día de su comparecencia y que lapidariamente recogió La Jornada el día de hoy: “Consorcios no cubrirán al fisco $465 mil millones” Ahí está el recurso para tapar el boquete de las finanzas públicas, acabar con los regímenes especiales. Falta que quiera Calderón y lo quieran los diputados. Es la oportunidad para superar la contradicción de un gobierno que no sabe recaudar y cuando recauda devuelve los impuestos a los que lo solicitaron.

Salud y larga vida.
18 de septiembre de 2009

 

"REDUNDANCIA"

 

Se trata de una función de la comunicación que mediante la repetición del mensaje lo fija en la mente del destinatario. En estos días la ciudadanía ha sido sometida a la reiteración inclemente del mensaje presidencial con motivo del tercer informe de gobierno de Felipe Calderón. Desde el monólogo de Palacio Nacional del 2 de septiembre, que a diferencia de otras alocuciones no incurrió en coloquialismo o improvisaciones de mal gusto. Esa fue la diferencia. Le antecedieron la serie de spots –que todavía siguen en el aire- por radio y televisión, le sucedieron las entrevistas en una estrategia selectiva de comunicadores para interrogar al Presidente, demasiado calculada y controlada, como para dejar en Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre, Ciro Gómez Leyva, y los demás seleccionados, un tatuaje en su frente con la imagen de Calderón.

Uno de los efectos posibles del despliegue de esta artillería presidencial de medios que ha bombardeado a toda la sociedad se podrá apreciar con claridad cuando llegue la propuesta de la miscelánea fiscal y el presupuesto de egresos de la federación al Congreso, para que ahí se discuta, modifique y apruebe. Sólo entonces se podrá aquilatar si hay un acuerdo sólido entre la presidencia de la república, los representantes populares y los gobernadores. Mientras tanto, queda en claro que lo que el Presidente quiso decir con todas sus letras en Palacio Nacional fue la exclamación: ¡Que venga el PRI! Ya veremos bajo qué condiciones se atiende ese llamado por parte de los priístas, pues según Francisco Rojas, quieren regresar a Los Pinos pero no para administrar un tiradero.

Otro signo del acuerdo lo constituyen los cambios en el gabinete. Los relevos en la Secretaría de Agricultura y en la paraestatal PEMEX y la propuesta de nuevo Procurador General de la República que ratificará el Senado nos dirá si va cuajando el entendimiento entre el gobierno de Felipe Calderón y el PRI ¿Será suficiente? Depende de la respuesta de la sociedad, si siente incluida o considera que lo que venga del gobierno le es ajeno, distante, que no responde a sus acuciantes necesidades. Por algo Felipe Calderón sigue proyectándose para decirnos que quiere estar cerca de la gente. El problema es que son ejercicios mediáticos donde lo que falta es la espontaneidad de los ciudadanos, no son verdaderos acercamientos. Tanto el inicio oficial de la conmemoración de Bicententenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, como el diálogo con cien ciudadanos del domingo pasado, dejaron ver un Presidente aislado, en actos de plástico, sin entusiasmo colectivo. Actos hechos para redundar el 2 de septiembre y que la prensa sólo mencionó por cortesía o por pena ajena.

Un tercer signo será el concerniente a la reorientación del combate al narcotráfico, si cambia la pendiente de la exhibición de violencia que la magnifica o simplemente la refleja, pero que asusta y requiere de un compromiso de todas las fuerza políticas.

Ya basta de gobernar con los medios electrónicos en exclusiva, que a base de repetir se pretende encontrar la afirmación positiva de la sociedad. Lo cual se dificulta si responde con tanta lentitud a la demanda específica de casos excepcionales, unos dolorosos como las exigencias de los padres de los niños muertos en el incendio de la guardería ABC de Hermosillo. Tres meses se han cumplido y se siguen deslindando responsabilidades. Otros casos inadmisiblemente tortuosos, como la toma de nota de los dirigentes del Sindicato Mexicano de Electricistas. Es entonces que la intervención mediática de Felipe Calderón se hace polvo y no lleva a ningún lado distinto que no sea la exasperación.

8 de septiembre 2009
Salud y larga vida.

 

"TIEMPO REVUELTO"

 

Para el presidente Calderón es la hora del cambio. Suponemos entonces que el año dos mil no fue del cambio y hasta después de nueve años el cambio vuelve a ser consigna. El mensaje a la clase política y distinguidos invitados propuso un cambio pero en realidad se retomaron las propuestas ya trilladas de la presente administración. No se trata de una propuesta para cambiar el modelo económico, tampoco de cambiar el régimen político, eso sí, por el orden de exposición hay un cambio en el orden de prioridades.

El decálogo no aborda el tema ambiental que en el Plan Nacional de Desarrollo postuló como uno de los ejes de la política pública. Eso sí, los primeros tres puntos se concentran en la política social. Otros tres puntos nos hablan más bien de una reforma administrativa que incluye a las empresas públicas. Un apartado a las telecomunicaciones, otro a la reforma laboral, otro a la política y el infaltable tema de la seguridad. Los mismos temas del inicio de la actual administración que no han tenido la orientación que quisiera el Presidente. Nada nuevo, salvo las circunstancias de deterioro del país que Calderón eufemísticamente llamó “un año diferente”.

Hay otro aspecto de las circunstancias, decisivo para el futuro de la propuesta gubernamental: el fortalecimiento del Partido Revolucionario Institucional que hoy cuenta con el conjunto de legisladores más numeroso en la Cámara de Diputados y un líder en el Senado que dicta la agenda pública. Así lo mostró Manlio Fabio Beltrones al ser entrevistado después del mensaje presidencial (A manera de digresión: si el sonorense quiere jugar por la Presidencia de la República tendrá que sobreponerse a la campaña de desprestigio como no lo hizo Roberto Madrazo, asegurarse de que Beatriz Paredes no sea su Elba Esther Gordillo y que los gobernadores de su partido se la jueguen con él) Con ellos, con los priístas tendrá que negociar Felipe Calderón, de manera clara y si es abierta mejor. Por lo pronto, el PRI ya plantó como eje de la gestión gubernamental a la economía, desde el cual se propone la consecución del crecimiento, el empleo y el combate a la pobreza, teniendo como instrumentos el fortalecimiento de las finanzas públicas y la regulación del sistema financiero.

Lo irreconciliable para el presidente Calderón está a la izquierda. Desde la tribuna de San Lázaro, un día anterior al mensaje de Palacio Nacional, el diputado Muñoz Ledo planteó el cambio de régimen, que se adopte el sentido de la realidad que nos dirige hacia el parlamentarismo. El neopetista fue más lejos: propuso “la dimisión formal de quien ostenta la investidura presidencial” Por lo que respecta al desayuno y la foto que se dispensaron Jesús Ortega y César Nava al día siguente, hay que verlo como parte del anecdotario, sin peso en el debate real. Porque ni Ortega es el representante non de la izquierda, ni Nava es el jefe verdadero de Acción Nacional.

Y lo último sobre el evento que congregó el Ejecutivo el día de ayer: ver a los miembros de la cúpula empresarial en calidad de borregada, a excepción de Carlos Slim Helú, que si le fue tomada la voz para la de ocho en La Jornada.

7 de septiembre de 2009
Salud y larga vida.

 

"RENDICION DE CUENTAS
EL INFORME PRESIDENCIAL"

 

De qué se trata en el fondo el informe presidencial, de un ejercicio de rendición de cuentas por parte de la máxima autoridad del país ante el Congreso y para los gobernados. En los hechos no ha sido tal o no del todo, pues la ocasión se utilizaba para formar expectativas sobre el rumbo del país en el marco del nacionalismo revolucionario. Desde hace más de veinte años el informe comenzó hacer cuestionado severamente por su ceremonial, su ritualización, su besamanos y lo que después se condensó en la condena del día del Presidente.

Desde la sociedad y desde la oposición parlamentaria la descalificación del informe terminó por acorralar a la institución Presidencial, al grado de impedir la exposición del Ejecutivo ante el pleno del Palacio Legislativo, hasta acordar un acto austero de entrega – recepción, cancelando el monólogo y el falso diálogo entre Poderes que más bien degeneró en diatriba. A lo largo de estos años, el debate sigue enganchado al ceremonial, al formato del informe, descuidándose lo fundamental: la rendición de cuentas.

El tema no parece tener la mayor importancia para la clase política, como que no le es inherente, salvo que se utilice para desprestigiar al adversario. Existe un pacto tácito entre los políticos como para no hacer olas. La rendición de cuentas es un tema de salud pública que no es de obvia y urgente resolución, como diría el habla parlamentaria.

Sin embargo, uno de los beneficios inmediatos de la rendición de cuentas redundaría en el aprovechamiento virtuoso de los recursos públicos, nulificando la economía subterránea de la corrupción y hasta serían innecesarias reformas fiscales. Los políticos alcanzarían la autoridad suficiente que les serviría para resistir el chantaje o la intimidación de delincuentes, empresarios y movimientos sociales.

Lo que se ha hecho en los últimos años para institucionalizar la rendición de cuentas, significa tantos esfuerzos como maneras de darle la vuelta para desviarse del propósito. Se ha creado una secretaría que responde al Ejecutivo, existe una Auditoría Superior de la Federación que responde al Congreso, las dependencias tienen órganos internos de control y auditorías externas realizadas por despachos privados. Nada de eso le sirve a la sociedad y, por tanto, no le importa.

Desde la Constitución y en diversas disposiciones legales la rendición de cuentas está enunciada, pero no hay un trabajo consistente, ni voluntad para construir un sistema de rendición de cuentas que articule el arsenal de disposiciones jurídicas. Está la Ley de la Administración Pública Federal, la de Responsabilidades de los Servidores Públicos, la de Procedimientos Administrativos, la del Servicio Público de Carrera, la de Transparencia y Acceso a la Información, la de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y la que el año que entra tendrá vigor, la Ley de Contabilidad Gubernamental, así como todas las que en este momento no vienen a la memoria. Además, se instituyen reglamentos que son verdaderas ganzúas para abrir a la manipulación el espíritu de la ley.

En conclusión, no hay un sistema efectivo y confiable de rendición de cuentas, ni se vislumbra acuerdo entre Poderes y niveles de gobierno para el ejercicio de la rendición de cuentas. Esta falta o vacío es por negligencia o desinterés de los partidos, de todos. Esta carencia no es atendible con spots que aludan a la actividad gubernamental o con encuestas de popularidad de los gobernantes, ni con la retórica de Porfirio Muñoz Ledo lanzada desde su biografía política que es un galimatías. Hay que hacer algo y los Poderes tienen la palabra.

3 de septiembbre de 2009
Salud y larga vida.

 

"EL PUEBLO DE IZTAPALAPA Y JUANITO"

 

Lejos de los hombres de negocios

Lejos de los hombres de negocios, el pueblo de Iztapalapa ha sido materia informativa gracias a su delegado electo Rafael Acosta, quien de la noche a la mañana se ha convertido en un personaje acosado por los medios de comunicación, que le dedican entrevistas y titulares. No se trata que tenga alguna información importante, trascendente, algo que nos sorprenda sobre esa demarcación cuya población padece de falta de agua potable y es asolada cotidianamente por los delincuentes a cualquier hora del día, de preferencia en el transporte público concesionado, entre otros graves problemas. En el fondo, los medios se burlan y desprecian a tan pintoresco político que se formó literalmente en la banqueta. Simplemente es el morbo y las ganas exhibir a López Obrador y al sector de la izquierda aliado a él que absurdamente utilizaron a “Juanito”.

No viene al cuento rememorar el cuento que hizo célebre a Rafael Acosta. Sí importa destacar la simulación que se dio al amparo del proceso electoral pasado en la Delegación Iztapalapa, y hoy debería ser considerado este affaire para ajustar la legislación electoral ante este tipo de situaciones. De tiempo atrás, en Iztapalapa se vive un cacicazgo de René Arce y su medio hermano Víctor Hugo Círigo. Después de que se sucedieron como delegados, en el trienio anterior lograron colocar como delegado al chofer de uno de ellos y ahora querían que fuera la esposa de René, estableciendo de facto una aristocracia barriobajera en abierto contrasentido con el espíritu de libre ejercicio democrático. Ése es el mal de Iztapalapa, ante el cual el mentado Rafael Acosta terminará sometido sin que sirva de remedio a los males endémicos que padece la población. Y lo que es peor, es probable que se dé lugar a enfrentamientos violentos si desde la política y desde los medios de comunicación no se despresuriza el encono en ese bastión de la izquierda.

Lo importante no puede quedar sustituido por lo pintoresco, hay información más relevante que debería captar mayor espacio mediático, por ejemplo, la coincidencia de los partidos a rechazar se legisle en materia de IVA a los alimentos y las medicinas. De los pocos consensos que se dan entre los políticos que amerita ser machacado en los medios y no tuvo el eco que merecía. Por el contrario, la opinión contraria de Claudio X, González Laporte (CXGL), acerca de la necesidad de dicho impuesto, apenas mereció algún recuadro informativo. El legendario ejecutivo de la empresa trasnacional Kimberly Clark advirtió que sin ese impuesto México está condenado a la mediocridad, que todos los países competitivos lo tienen.

Por venir de quien viene, un personaje que ha sido consejero de importantes consorcios y dirigente de organismos cúpula –actualmente preside por tercera ocasión el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios- que de acuerdo con la publicación Líderes Mexicanos por “su inteligencia nata y visión, se ha convertido en una de las voces más respetadas como una suerte de vocero de los empresarios.” A él los medios no lo tratan con desprecio, ni se burlan de él, por el contrario le otorgan las más de las veces una reverencia rayana entre la devoción y la lambisconería. CXGL, más que vocero o ideólogo, ha sido el propulsor del actual desastre nacional pues él ha sido promotor del dominio absoluto de la iniciativa privada en las actividades económicas, eso que peyorativamente se llama neoliberalismo que no es otra cosa que el reciclaje del capitalismo salvaje del siglo XIX. Gracias a que sus planteamientos han sido recogidos durante los últimos cinco sexenios es que México ha destruido su clase media y ha sumido a más de la mitad de la población en la pobreza. Por eso dicen los que le rinden pleitesía, como Armando Paredes dirigente del CCE, que CXGL “es uno de esos hombres que no sólo conocen y entienden muy bien la política mexicana” ¿Conoce? ¿Entiende? O simplemente sabe lo que es del dominio público, que la debilidad de los políticos mexicanos son sus ambiciones materiales.

En fin, que el Ing. CXGL pone como solución a la competitividad de la economía el IVA a alimentos y medicinas para mejorar las finanzas públicas que durante todos estos años nos han dicho que estaban sanas y hoy presentan colosal boquete. Porqué no se pronuncia en contra de la devolución de impuestos a las grandes empresas, en contra de ese inagotable subsidio a los banqueros que es el Fobaproa/Ipab y de todas esas mañas que les dispensan subsidios gubernamentales a los que más tienen, lo que mal puede entenderse como libre comercio y sí bien como populismo para los ricos. Lo peor es que el desastre económico del país llega cuando CXGL creía realizado el gobierno de empresarios para empresarios que trajo consigo el arribo del PAN a la Presidencia de la República. Se ha llevado el chasco que le han deparado sus propuestas.

Así concluimos el agosto mexicano, en el extremo unificado del lumpenproletariado y la clase opulenta.

1ero de septiembre de 2009
Salud y larga vida.

 

"AL PUEBLO YA NO LE PIDAN MAS SACRIFICIOS"

 

Cada quien su parte.

La realidad se impone, la voluntad de los actores políticos mexicanos no puede soslayarla. La situación delicada por la que atraviesa el país demanda decisiones y acciones coordinadas que no cuentan con el mejor marco institucional para la resolución política: la combinación de régimen presidencial con gobierno dividido.

Desde la Presidencia de la República se requiere más que relevos en el gabinete, atender la impostergable coordinación del aparato público federal, que se despierte la vocación por el servicio público que se encuentra sepultada por corruptelas e improvisación que se agazapan en un esquema de feudalización de la función pública, esquema que desestima la cooperación intersectorial para una mejor aplicación de los recursos fiscales. No hay en el círculo del presidente y del partido al frente del gobierno federal, quién eche sobre sus espaldas esa tarea. Tarea que en un primer momento de este sexenio, desde la oficina de la presidencia, asumía Juan Camilo Mouriño, pero que se desdibujó desde el momento en el que el hispano mexicano tomó posesión como secretario en gobernación. Desde ese momento el mundo se le vino encima al campechano por no deslindar contundentemente, ante la opinión pública, su alta posición burocrática de sus intereses empresariales de familia. Esa función de jefe de gabinete nadie la ha ocupado y alguien la tiene que asumir. En estas decisiones Felipe Calderón es mano y no hay institución o fuerza política que se lo dispute, es Jefe del Ejecutivo y al responden sus subordinados. No hay pretextos.

Desde el lado del Partido Revolucionario Institucional, con todo el fortalecimiento que le otorgaron las pasadas elecciones del 5 de julio, hay una definición establecida: no dar pauta al cogobierno con la administración calderonista, lo que no excluye la exigencia de resultados a sus gobernadores que sí son corresponsables en tanto partícipes de funciones ejecutivas y receptores de recursos fiscales. Desde el legislativo, el PRI ha dado muestras por destacar el tema de la economía, incluso presume de un equipo de diputados versados en la materia. Esto no es suficiente. El PRI no puede eludir sus planteamientos sobre la seguridad, la corrupción y la agenda social, al menos si realmente quiere asumir de nuevo la Presidencia de la República. Recuperar sus antecedentes socialdemócratas de la presidencia del Gral. Lázaro Cárdenas del Río.

Desde la izquierda bien le vendría una reflexión sobre su aporte en todos estos años, en los que integrada al presupuesto público, ha visto como se impuso el neoliberalismo y se han minimizado los derechos sociales sin poder lograr gran cosa para contrarrestarlo. Su distintivo ideológico sigue siendo la agenda social, la cual tiene una de sus expresiones representativas en el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador. No es la única, las comunidades zapatistas de los Altos de Chiapas no pueden ser ignoradas como ejemplo reivindicatorio de lo social. La izquierda no está sólo para la disputa de puestos de elección popular.

Desde los empresarios -los que amasan grandes capitales hay que subrayar- en tanto coautores del desastre, tienen mucho que aportar tras su experiencia dentro del modelo económico que propusieron, son los primeros que tienen que aportar a las finanzas públicas dando por concluido la deuda Fobaproa/IPAB, sustraerse de promover millonarias devoluciones de impuestos o de otras formas de subsidios que no deberían asistir a quienes encuentra en la asunción de riesgos de la oferta y la demanda su premio y su castigo.

Y al pueblo, por favor, ya no le pidan más sacrificios.

27 de agosto de 2009
Salud y larga vida.

 

"¿HABLAN MAL DEL PRESIDENTE O DEL PAIS?"

 

Molestia, irritación, es el sentimiento que expresa Felipe Calderón cuando reclama a quienes hablan mal de México, ante un auditorio que no es destinatario. No abunda en precisiones pero por respeto a sus gobernados está obligado a hacerlas. Primero tendría que distinguir dos puntos: establecer la diferencia entre hablar mal y libre expresión, ése es uno. El otro punto es distinguir entre hablar mal de México y hablar mal del gobierno, de su máximo representante y sus colaboradores. Entonces por este procedimiento se descubre el enojo presidencial contra la opinión adversa que se dirige hacia su gestión como titular del Ejecutivo Federal, en su reclamo a los que hablan mal de México.

Más coraje debería darle al Presidente lo que gasta en publicidad y en una oficina encargada de la comunicación oficial que es un fracaso rotundo. Pero sobre todo, debería estar advertido de que su investidura no es escudo contra la opinión adversa, sino es así para qué quiso llegar a la Presidencia sin estar dispuesto a los sinsabores. Es lo malo de creer a pie juntillas estupideces como la de la Presidencia Imperial.

No se está en la mejor posición valorativa en contra de los que “hablan mal de México” cuando desde su propia trinchera partidista se habla mal de un candidato a la Presidencia o de un partido político. Se asumen con gracia las campañas negras en contra de los adversarios políticos sin reparar en el hecho de lo que se dice, si no está bien dicho y sustentado, termina por convertirse en descalificación que viene de regreso y copeteada, como diría el mal hablado de Vicente Fox.

Hablar mal no es cuestión de habladas, dichos o mentiras. Se habla mal del gobierno porque contra las previsiones obligadas de una crisis económica anunciada las autoridades mantuvieron un optimismo de frágil asidero. El derrumbe de la economía arrasó la autocomplacencia gubernamental. Se habla mal del gobierno por proponer una guerra al crimen organizado con fines de legitimación sin disponer del conocimiento y los recursos para enfrentarla, sin construir el respaldo social para enfrentar dicha guerra, guerra que entró en una incontenible espiral de violencia encareciendo la seguridad que se buscaba. Se habla mal del gobierno, y de los que forman parte de la era tecnocrática, por transformar la función pública en una actividad gerencial, privada, lo que ha incentivado la corrupción. A fin de cuentas si en el pasado la cosa pública era fuente de negocios, qué más da formalizar el descaro.

Hay objetividad para hablar mal desde la opinión pública, como también hay subjetividad en el hablar bien de los asuntos públicos desde la autoridad. Y viceversa. Lo que debería quedar claro para las autoridades es tener una auténtica y permanente vocación del servicio público y sus responsabilidades, que son superiores y no homologables a las de la empresa privada. Esto es precisamente lo opuesto a lo que sustenta el gobierno federal, que cada que puede nos dice que la iniciativa privada es lo máximo y las oficinas públicas las deberían de emular. Es esa confusión, de las peras con las manzanas, fuente de la desgracia existencial de Felipe Calderón.

El presidente Calderón ha tenido oportunidades para mostrarse en defensa del interés público. En el caso de la guardería ABC de Hermosillo, la desgracia infanticida que está amenazada de salir de los medios, el gobernante no fue exigente con el tramo de responsabilidad que les tocó a sus subordinados, se fue por el expediente fácil y no movió sus resortes para tomar medidas enérgicas que se compadecieran de las víctimas y sus familiares; con igual pusilanimidad reaccionó ante la excarcelación de presuntos responsables de la matanza de Acteal (22 de diciembre de 1997) que dictó la Suprema Corte. Se limitó a declarar su respeto por las decisiones de la Corte, pero no se atrevió a retomar con vehemencia el enjuiciamiento de los culpables. Los votos que le proporcionó la Asociación Política Nacional Encuentro Social en el 2006 valieron más que la vida de 45 Tzotziles masacrados; la reforma de PEMEX es otro ejemplo de un encaramiento fallido de lo público. Calderón sabía que no contaba dentro del Congreso con la mayoría para llegar a la reforma por él deseada y que tenía que ajustarse a lo posible. Lo logrado no fue de su agrado y, en consecuencia, no hace lo necesario para fortalecer a la paraestatal porque no cree en la administración del Estado.

Así las cosas, cómo encargársele lo público a quien lo abomina.
Y sucede que hay a quienes les pagan por saber escuchar y no lo hacen.

24 de agosto de 2009

 

"PROCURACION DEFECTUOSA"

 

Después de que la Corte dictaminó la semana pasada excarcelar a veinte de los inculpados por la matanza de Acteal, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, argumentando defectos en la integración de los expedientes de los acusados, es necesario salir del pasmo que produce enterarse que se trata de una masacre sin culpables, como lo consigna el columnista Rafael Cardona. No hay modo de asimilar esa conclusión digna de novela y neurosis.

Todavía más insoportable es la reacción del titular del Poder Ejecutivo, que se limita a respetar la sentencia de los magistrados y asegurar que en México no habrá un nuevo Acteal, como si la Procuraduría General de la República, hoy bajo sus órdenes, estuviera dispuesta a darle vuelta a la página sin retomar la investigación para llegar a enmendar una investigación que no fue consistente.

Es el déficit de procuración de justicia que arrastra el país por décadas y que se ha incrementado en los últimos lustros, precisamente cuando el arribo de la democracia electoral y la liberalización comercial tendría un efecto civilizatorio como para no despertar al México Bronco, como lo advirtió el Tuxpeño Jesús Reyes Heroles. El déficit no puede ser atribuido en exclusiva al Poder Judicial, la mayor responsabilidad recae en el Poder Ejecutivo encargado de hacer las averiguaciones y solicitar a Juez los autos de formal prisión que correspondan.

Es una vergüenza que la justicia en México esté tan viciada como para tener en la cárcel a inocentes y en las calles a delincuentes mediante el expediente de la fabricación de cargos y pruebas o su desaparición. Ése es el asunto que debería preocupar, avergonzar al titular del Ejecutivo. Pero no es así, es autocomplaciente y deja al tiempo que la desmemoria entierre las injusticias. Eso sí, Calderón se entretiene declarando de que las elecciones pasadas del 5 de julio las perdió el PRD no su partido, Acción Nacional o que es necesario más libre comercio. Para él no hay apuro por la procuración de justicia. Su apuro son los viajes.

Lo de Acteal en Chiapas fue la masacre de cuarenta y cinco indígenas Tzotziles que por una averiguación defectuosa puede sacar de la cárcel a todos los inculpados y, como siempre, no llegar a saber quién o quiénes fueron los asesinos doce años después. Pero no es un proceder aislado de las instancias del Ejecutivo y de un partido en el poder. Cuántos años lleva la operación feminicida en Ciudad Juárez sin que se detenga la puntual cuota de sangre a costa de fronterizas mujeres del estado de Chihuahua. Frente a este sistemático comportamiento delincuencial los resultados de la procuración de justicia son magros, por decir lo menos.

No hay que ir tan lejos en el tiempo, el infierno no literario o bíblico, el incendio de la guardería ABC de Hermosillo que produjo el infanticidio de cincuenta menores en Sonora tampoco encontrará mayor justicia. No hay interés del Ejecutivo por sancionar a los funcionarios que incurrieron en negligencia criminal. No corre prisa, prisa hay por celebrar cumpleaños o bodas, asuntos privados ajenos a la responsabilidad pública de altos funcionarios. En los casi tres años de la guerra contra el crimen organizado nada o poco se sabe de las averiguaciones oficiales sobre las personas ajusticiadas, como si se tratara de una limpieza étnica.

Día a día México se guanajuatiza: “la vida no vale nada” El Estado falla en una de sus obligaciones: la procuración de justicia. Los institutos políticos, por su parte, no toman con fervor el tema. La línea que separa la violencia en ascenso de la guerra civil cada día se hace más delgada.

19 de agosto de 2009
Salud y larga vida.

 

"CUMBRE Y ABISMO"

 

En el lenguaje de la diplomacia, cumbre es la expresión para significar la reunión de máximos dignatarios para tratar asuntos que los vinculan o amenazan. No siempre colman la mayor elevación de la comprensión mutua entre naciones. En el caso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que inició su vigencia en el año de 1994, periódicamente convoca a una cumbre que con el paso de los años pierde elevación, es decir, con resignación se alcanza al último grado a donde se puede llegar.

La crisis económica mundial ha obligado a los países a revisar sus estrategias nacionales para posteriormente atender sus prioridades internacionales. A esta cumbre entre Canadá, Estados Unidos y México, que se desarrolló en el Instituto Cultural Cabañas el 9 y 10 de agosto, Felipe Calderón asistió como un anfitrión sin oferta pero con demanda, limitado por la crisis que encuentra su salida en la reactivación de la economía de sus socios en tanto que no se tiene el talento y la audacia para reordenar la casa, por miedo a ofender a los grandes capitales o a la excomulgación de la iglesia católica.

El gobierno de México se mantiene anclado a un paradigma que compró obligado por otras crisis, paradigma resumido en la consigna de menos gobierno más empresas, paradigma que no pudo dar de sí la prosperidad que prometía pues dispuesto en un sendero de corrupción e impunidad no encontró las condiciones de la abundancia que anunciaba. O sí las encontró, pero fue para unas cuantas familias que pudieron influir en las decisiones de política económica a costa de incrementar la pobreza y la desigualdad. La prosperidad de la gente, alentada por las políticas públicas, no fue considerada como fundamento del desarrollo empresarial. La economía informal y el crimen organizado se constituyeron en “alternativa” y terminaron por crear las condiciones hacia la hipótesis del Estado fallido.

El contexto de la cumbre de América del Norte es desfavorable para México si se parte del supuesto de que la demanda que se haga a nuestros socios depende nuestro bienestar, si se considera que la crítica situación económica por la que atraviesa el país se soluciona con un tratado migratorio con Estados Unidos o con la cancelación de la solicitud de visa a los mexicanos que se desplazan al Canadá.

Reordenar la casa no es sólo combatir al crimen organizado y levantar un muro con el nombre de cada uno de los policías caídos. Como tampoco sirvió durante el foxismo la declaratoria de santos, mártires y beatos por parte del Vaticano. Reordenar la casa inicia con la optimización de los recursos del Estado, no como recorte o disminución de los mismos, sino como su aplicación oportuna que efectivamente genera riqueza y la redistribuye. Lo que se dejó de hacer en quince años de vigencia del TLC y que nos pone como país en calidad de compañeros de ruta pero no de socios, a remolque de las decisiones que no nos pertenecen, que se imponen porque la fortaleza interior se encasilló en la agotable provisión de recursos naturales como el petróleo.

La cumbre de Guadalajara ha dejado ver el abismo de la diferencia grande entre las economías y las sociedades representadas en la reunión, precisamente lo que el instrumento del TLC se proponía era acortar la diferencia, al menos esa fue la ilusión al crear un bloque comercial.

13 de agosto de 2009
Salud y larga vida.

 

"FUGA DEL PRESUPUESTO DE LA FEDERACION"

 

Realmente se puede acoger la autoridad al expediente del no pasa nada. De verdad se puede creer que la solución a una mejora de los servicios gubernamentales pasa por una reducción a los subsidios o por un cambio de gabinete sin establecer un cambio de rumbo. No convendría mejor desenmarañar el enredo jurídico, electoral y de competencia de una administración pública que se revuelve entre las oficinas centrales y las delegaciones, entre los niveles de gobierno que terminan por balcanizar el Presupuesto de Egresos de la Federación desviándolo a específicos intereses políticos y privados.

Qué país se ha venido construyendo a lo largo de las últimas tres décadas, sustentado en el desprestigio de lo público y de lo social. Se ha construido un país a la medida de un libre mercado con muletas, las muletas que le dan más al que más tiene (Fobaproa/IPAB, devolución de impuestos y lo que quepa para eludir los riesgos que le son inherentes a la actividad empresarial) Se ha construido un país a la medida de los políticos con una cancha y unas reglas –IFE y COFIPE- que les garantiza un mundo aparte del resto de los mortales.

La abrumadora mayoría de los mexicanos que no somos empresarios, ni políticos, sentimos que el país ya no nos pertenece aunque se nos enjuague la pertenencia con el placebo de la selección de futbol. El país real es para el disfrute de una minoría. Ese es el punto del debate desde el cual se tiene que encontrar la salida frente al deterioro institucional, la crisis económica y la explosiva expansión del crimen organizado (Acaso la delincuencia organizada no representan un desafío para las élites en el reparto del reino de la impunidad y de los subsidios)

Se regresa al viejo debate de sí o no a los subsidios. Parece que el asunto bosqueja una diferencia de opinión, leve si se quiere, entre la Secretaría de Hacienda y el Banco de México. Lo que importa esclarecer, dilucidar, es distinguir el subsidio que llega al que lo necesita y no al que supuestamente ya ha desarrollado capacidades empresariales y de ahorro, un subsidio orientado a fortalecer el mercado interno pero no a formar rentas institucionales. Pero la voracidad es grande y cínica, no encuentra inconveniente entre recibir al mismo tiempo subsidios para guarderías subrogadas y el Procampo, que se conjugan sin rubor con ingresos por fungir como funcionario público.

Sin abrirse plenamente, en las últimas décadas subyace un debate sobre el cogobierno. Por no tener figuras formales para el cogobierno, lo que resulta más bien son emplazamientos pragmáticos que no engranan en un desarrollo nacional. Desde 1997 se tienen gobiernos divididos, no cogobierno, que hacen un verdadero champurrado legislativo que crea más incertidumbre pues no se aclara qué prima sobre qué. Un coctel sobre regulatorio donde los reglamentos y las circulares terminan por sacrificar el espíritu de las leyes promulgadas.

Con todo, ya se cumplió un mes de las elecciones del cinco de julio, de las cuales no se puede extraer literalmente un cogobierno. Lo contundente, de acuerdo a las cifras trabajadas por el suplemento Enfoque del diario Reforma, es el respaldo ciudadano obtenido por el Partido Revolucionario Institucional en las urnas. La incógnita es qué va hacer con el poder que le fue conferido a ese instituto político, no sólo en términos de trabajo legislativo, sino para efectos del desempeño ejecutivo de sus gobernadores y presidentes municipales. Es ahí, desde la porción de poder ejecutivo bajo su responsabilidad donde el PRI nos tiene que mostrar el para qué. Si ofrece una salida para sacar al país del deterioro en el que se encuentra o se trata de una fuga más que se agrega a la ya existente del gobierno federal.

Gobierno que, a dos meses del incendio de la guardería tantas veces citada, no acierta ni a pedir disculpas y con facilidad genera más irritación, es el caso de la encuesta que el IMSS solicitó a Transparencia Mexicana para conocer el grado de reconocimiento que tienen las guarderías subrogadas de parte de quienes recurren a ese servicio. Qué oportunidad para limpiar el nombre de la institución con encuestas que le conceden elogios, una burla al dolor de las familias afectadas. Familias que piden justicia y el gobierno no muestra interés por ello. Un gobierno en fuga, que pudiendo hacer una investigación a fondo para castigar impunidades no lo ha hecho y ahora no pudieron evitar que el caso llegara a la Suprema Corte de Justicia.

7 de agosto de 2009
Salud y larga vida.

 

"CUARENTA Y NUEVE NIÑOS
FALLECIDOS EN LA GUARDERIA"

 

La cifra de niños fallecidos a causa del multimencionado incendio de la guardería ABC de Hermosillo, en Sonora, se incrementó el día martes 28 de julio. Juan Carlos Rascón Holguín, de tres años, es el nombre la de víctima 49. El trato de esta información no produjo mayor conmoción mediática. Conforme pasan los días la autoridad apuesta al olvido, a favor del imperio de la impunidad y la corrupción. Su consigna es cínica: un escándalo saca otro escándalo. Eso quiere.

Entre la ciudadanía que ha seguido la información sobre este infanticidio, alberga el deseo de una verdadera revolución de las instituciones, pues el régimen se hace insoportable y odioso conforme se van acumulando los hechos de una autoridad omisa y negligente. Esta historia no ha llegado su fin, lo reportado en Proceso por Marcela Turati es una muestra del sistema de guarderías subrogadas por el IMSS, un arreglo indecoroso de un Seguro Social que simula como que norma y los empresarios que extorsionan para subvertir la norma. Normalidad aberrante de la autodenigración mexicana.

Y por más que uno le dé vueltas para explicar la conducta de esta aciaga alternancia, se propone una osada conclusión: al PAN no le gusta gobernar y si no le gusta no tiene el incentivo básico para aprender. Su esquema es el de gobierno mínimo, ínfimo, resabio del siglo XIX. De la economía que se encarguen los empresarios, de la cohesión social que se encargue la iglesia católica, ahí se compendia la sociedad civil, en el apego a las corporaciones. Al gobierno le corresponde la coerción, de ahí que ordenen mayores recursos para la policía y el papel protagónico que se la ha dado a las fuerzas armadas.

Por eso les cuesta trabajo impulsar la política social y por eso han tenido de aliados a los tecnócratas. Lo de las guarderías subrogadas es demostración del desprecio íntimo por la política social que se desvía en un medio mas para realizar beneficios privados. No hay interés genuino por atender a la población, es sólo un gran pretexto para hacer negocio a costa de la necesidad de las madres trabajadoras y en deterioro de los escasos recursos públicos. Lo de las guarderías no es un caso aislado, es todo un sistema para desvirtuar la política social. Una cadena de voracidad que tiene un eslabón más en el Procampo, como lo ha documentado esta semana El Universal. Y no olvidemos Proárbol, que también alcanzó las palmas del escándalo mediático sin que se sepa de corrección institucional de las desviaciones.

No sorprende entonces que el programa Oportunidades no haya podido contener, no digamos revertir, el crecimiento de la población que vive bajo la pobreza. Una realidad que no se puede ocultar con la publicidad gubernamental, ni con “sofisticados” ejercicios actuariales para maquillar las cifras.

Si no se tienen las soluciones, ni el interés por impulsar la política social, el gobernante en turno prefiere atrincherarse en el relevo de los escándalos. Van de nuevo los casos de los secuestros de Fernando Martí y de Silvia Vargas. Se dan a luz nuevas revelaciones y una certeza permanente: no sabremos la verdad de lo ocurrido a esos jóvenes que fueron asesinados.

Salud y larga vida.
30 de julio de 2009

 

"EL DESTINO DEL PAIS SE VE COMO TRAGEDIA"

 

Destino de la vida nacional, una tragedia

Se está haciendo de la vida nacional una tragedia, un destino que ya no se puede torcer, que no deja futuro por hacer pues los dioses han dictado su palabra inconmovible y no se puede intercambiar por lo posible. Las instituciones se achican y no hay personaje, ni colectivo, que esté a la altura y nos libre de la catástrofe. De nada sirve distraerse con la soledad o el perfil psicológico de Felipe Calderón. No perdamos el tiempo con esos temas, ni con los relacionados con la vida interna de los partidos, dicho sea de paso.

Todo el esfuerzo institucional por darle legalidad a la asunción de Felipe Calderón como presidente constitucional en 2006 no ha conducido a una mejor situación para el país, no para cumplir con su promesa de empleo. La crisis económica no fue tomada con anticipación y los planes anti-crisis tienen en la ideología del grupo en el poder su principal obstáculo: no creen en la intervención del gobierno, así como los ateos no creen en dios. El rebase por la izquierda que se sugirió en las primeras semanas de la gestión calderonista se evaporó con las cifras oficiales respecto al incremento del número de pobres en el lapso de los dos primeros años. La apuesta legitimadora de la guerra en contra del crimen organizado no ofrece mejores cuentas. Aún en el supuesto de que realmente se lograra someter a la delincuencia tal como se ha pretendido, las consecuencias políticas serían no deseables: normalizar el uso de las fuerzas armadas en funciones de policía, al margen de lo establecido en la Constitución.

No se ha visto la disposición de los actores para construir la agenda para el resto del sexenio. Dos bloques perfilan la discusión: los que insisten en las reformas estructurales y los que van por continuar la reforma del Estado, que por donde se le vea, no significan otra cosa que un nuevo reparto del poder entre quienes ya lo tienen. Agenda que no deja de ser una abstracción para las mayorías de este país mientras no conduzca de manera efectiva a una reducción de la impunidad y su costo, a tener mejores índices de seguridad, al logro de una mejor alimentación, a que se alcance más calidad y cobertura en los servicios públicos de educación y salud. Una agenda volteada a la izquierda, a la socialdemocracia que paradójicamente fue pulverizada en su denominación partido o que de plano encuentra justificadas reticencias para ser reconocida bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional.

No cumplir el destino trágico significa responsabilidad sobre la conducción del destino propio como nación, en su noción de modernidad, capaz de realizar lo que se propone y sobreponerse a dogmas o creencias. Una demostración de ello es la eliminación de algunas comisiones que cobran los bancos por sus servicios al imponerse la orden instruida por el Banco de México. Es una señal entre muchas otras que se necesitan para evidenciar un cambio que sea por el bien de todos.

28 de julio de 2009
Salud y larga vida.

 

"UNA REALIDAD LEJOS DEL CAOS"

 

Adentrarse en la Sierra Tarahumara, descender sus barrancas, no es hoy en día un proyecto recomendable a la luz de la información que proporcionan los medios sobre la violencia en el estado norteño de Chihuahua. Los medios no reflejan la realidad total, nunca lo han pretendido porque saben que es imposible. Qué mejor que desafiar esa información y encontrar el contraste de la pacífica gente de la sierra.

Alejandro es un trabajador de la salud, prieto por el sol y de ojos azul fosforescente por efectos del inclemente calor. Desde El Fuerte, Sinaloa, se trasladó a Chihuahua pues ahí se hizo de una plaza del gobierno del estado. Alejandro nos encuentra de regreso de nuestro inconcluso viaje al Río Urique. Viene a caballo, guiado por Hermenegildo, un indígena Tarahumara fiel a la tradición de incansables y diestros caminantes de senderos escarpados. Salió a las seis de la mañana de Arepo para llegar a casas dispersas y remotas con el propósito de aplicar vacunas a la población infantil. Alejandro está envarado por tantas horas de andar a caballo, a punto de la insolación, se lamenta de no poder cumplir cabalmente su tarea, pues no encuentra niños que vacunar y los que halla no les puede administrar las vacunas por estar ausentes sus padres o un adulto de la familia que testifique el acto. Más adelante, arroyo arriba, dos niñas deshierban la milpa familiar para que la planta de maíz crezca sana y robusta. Una de ellas, Teresa, se acerca al llamado de Martín. Ascendiendo para llegar a nuestro punto de partida nos alcanza Julio, un adolescente que no se arredra para cumplir la faena que le han asignado ese día: trasportar estiércol de cabra para la milpa de su abuela. Son las tres de la tarde y él nos cuenta que va en el quinto viaje del día. Son la pacífica gente de la sierra que no aspiran a ser héroes, ni a que los proclamen valientes. Portan la dignidad de su trabajo que los libera de la indignidad de la codicia. Aunque se les vea al margen de la zona de confort, ellos se las arreglan para vivir en medio de la zona de guerra de Felipe Calderón en contra del crimen organizado.

Regresar al desconcierto de las noticias políticas es el retorno al caos. Increíble que después de siete semanas del incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, no se tenga un informe claro de cómo y por qué inició el siniestro. Es lamentable que no se hayan decretado normas que anulen la posibilidad del manejo impune de estas estancias infantiles y se garantice una gestión profesional en el cuidado de los menores. A casi tres semanas de las elecciones del cinco de julio los llamados a la unidad y al acuerdo hechos por el presidente Calderón -verificados al menos en dos ocasiones- no están acompañados de una propuesta oficial. Hablar en abstracto, sin apuntar contenidos, no lleva a ningún lado. Después de las elecciones, en las que el partido oficial una vez más apostó por la división de la sociedad al plantear el falso dilema: estás con el gobierno o estás con la delincuencia organizada, dejó al Presidente sin la autoridad para delinear la agenda. Eso sí, los temas son insoslayables: impunidad, inseguridad, pobreza y economía.

Mientras tanto, los partidos políticos se encuentran sumidos en sus discusiones internas que al público en general ni le interesan. Vemos como la guerra entre el gobierno y las mafias se ha escalado, especialmente en el estado de Michocán, que es escenario de peliculesco despliegue militar, donde el cártel de La Familia ha demostrado ser factor de cohesión social fincado sobre actividades delictivas. La narco sociedad trasciende lo meramente policiaco para exhibirse como un fenómeno de interés sociológico, mostrando como los valores religiosos sirven para legitimar lo que sea siempre y cuando invoquen a dios padre.

¿Hasta cuándo seguiremos así, en el desencuentro político, en el desastre económico, en la devastación socio ambiental? Se requiere redoblar los pasos para ensanchar el desarrollo democrático, que no se estanque en un IFE organizador de "impecables" procesos electorales.

23 de Julio de 2009

 

" CUMPLIO ORDENES "

 

Germán Martínez no esperó mucho tiempo para dar por concluido su ciclo como dirigente de Acción Nacional. Él sólo cumplió órdenes, siguió una estrategia dictada por su jefe. Como buen subordinado, Germán carga con la derrota dominical de su partido. Felipe Calderón sólo actuó un desactualizado guión presidencialista, totalmente inoperante frente a una nación que ya no es la misma, lo que no significa que ya no se padezcan males de antaño.

Salud por el muchacho pendenciero que carga con la soledad que estigmatiza a los derrotados. Adiós a los fuegos fatuos que desde las columnas celebraban la “golpiza” que le ponía al PRI, al espejismo de los expertos que catalogaban como la mejor campaña a la de Germán y su partido. Por lo demás, la renuncia nos dice muy poco acerca de cómo enfrentar el presente que emerge de las elecciones.

La reacción de los empresarios es pragmática, están dispuestos a jugar con el ganador. No va a ser fácil, pues en las últimas décadas los grandes empresarios han desafiado con éxito al poder político y le han arrancado concesiones. Concesiones que han profundizado la desigualdad y sin que para ello se alivien con las migajas de la filantropía, ni se haya contenido el desprestigio de los políticos, ni mucho menos se alcanzó una economía más competitiva. Las finanzas públicas están en el límite, la bonanza petrolera se la acabó Vicente Fox, el mismo que hoy se diferencia con sevicia y resentimiento de Felipe Calderón.

Si se quiere realmente reactivar la economía habrá que pensar una participación gubernamental que llegue a la gente, que no resulte tan despiadada como el Fobaproa, rescate bancario ideado por Ernesto Zedillo y avalado por el PAN, que sigue requiriendo de recursos fiscales sin que se le vea el fin. Y lo peor, con un sistema bancario muy rentable para sus principales accionistas, que se regodean de su éxito en México, en un país donde la mayoría de la gente percibe que la situación económica ha empeorado (Ipsos).

Entendámonos, la tarea de abatir la desigualdad implica que los vectores de la generación de riqueza no pueden estar constreñidos por la maximización de ganancias y el beneficio de la impunidad. No todos en la sociedad son empresarios exitosos, ni todos son políticos que detentan poder. El resto de la sociedad, sobre todo los que menos tienen, también esperan alcanzar satisfactores de la riqueza generada. De otra manera, la tentación por obtener ganancias y vivir en la impunidad da legitimidad al esquema de “valores” del crimen organizado que no quiere dejar pueblo en paz, como la colonia Lebarón en el municipio de Galeana, Chihuahua.

Se estará atento a los acuerdos por venir. Para que se realicen esos acuerdos no caben más los intercambios cupulares, el quid pro quo para preservar privilegios. Exige a los gobernantes un esfuerzo mayor, como el reconocer lo que no funcionó y abrirse a otras opciones.

No puede el país permanecer en el pasado, el presente clama por un nuevo orden de cosas públicas.

9 de julio de 2009

 

" EN LAS URNAS GANO LA CIUDADANIA "

 

En la enumeración de los ganadores del cinco de julio de 2009, todas las listas que se han publicado coinciden en excluir a la ciudadanía. Nadie ha proclamado ¡Ganó la ciudadanía!

Qué tiene que suceder para que los ciudadanos se sientan los ganadores indiscutibles. Algo aparentemente fácil de cumplir, que la ley y los poderes públicos establecidos fluyan su acción benefactora hacia las mayorías. Que la ciudadanía no sólo se sienta en un país libre sino también justo. Para ello, la correlación de fuerzas resultante tendrá que llegar a los acuerdos a pesar de las convicciones y de las costumbres políticas.

Decíamos aquí que las encuestas previas al día de las elecciones del 5 de julio resultaban demasiado optimistas para el Partido Acción Nacional. Se argumentaba que en la memoria inmediata de la ciudadanía había suficientes motivos para votar en contra del PAN: crisis económica, inseguridad e impunidad. Aunque esta presunción contó con los asideros suficientes para comprobarse en los resultados, cabe incluir una razón de orden operativo: los gobernadores priístas que en 2006 decidieron favorecer a Felipe Calderón, el día de ayer no encontraron incentivo para volverlo apoyar. Por eso la debacle fue más estruendosa para el PAN. Hasta ahora, Felipe Calderón y su círculo íntimo no han encarado la precaria legitimidad con la que llegaron a la presidencia de la república. Mucho menos consideraron que su arribo se consintió gracias a un préstamo de otras fuerzas políticas. No obstante, desde Los Pinos se asumieron con todo el poder capaz de imponer condiciones. El error de cálculo se reflejó ayer en las urnas con un resultado adverso para las aspiraciones del grupo gobernante. Lo que se propusieron no fue lo que pudieron y hoy tendrán que aceptar lo que la realidad les imponga. No hay lugar para la tozudez. En un ejercicio de estadista, tendrán que replegar algunas de sus posiciones políticas más arraigadas. Entre ellas su creencia en la inmaculada acción del mercado y tendrán que tomar decisiones contrarias a su parecer: lo que el grupo en el poder llama populismo. Para revertir los efectos devastadores de la crisis económica tendrán que tomarse medidas efectivas desde el gobierno para reactivar el empleo y prodigar bienestar social.

Por su parte, la fuerza política ganadora, el Partido Revolucionario Institucional, no puede considerar que las urnas ratificaron su creencia de que ellos si saben gobernar y el pueblo decidió refrendarles su confianza. Si la ecuación fuera tan simple y contundente nunca habría caído de la supremacía política ese instituto político. El PRI está obligado a dar acuse de recibo del hartazgo ciudadano respecto a la impunidad y la falta de transparencia de la clase política mexicana de la que ellos son su representación por antonomasia. Desde el PRI se tienen que promover los cambios que erradiquen la corrupción que ha sido su estigma.

Sólo así se podrá considerar que el esfuerzo ciudadano para otorgar su voto valió la pena y los ciudadanos podrán considerarse ganadores de este proceso comicial.

8 de julio de 2009
Salud y larga vida.

 

"CORRELACION 6 DE JULIO
Nos falta la verdad sobre la guarderia"

 

En verdad, los pronósticos sobre los resultados electorales del domingo cinco de julio coinciden y no van más allá. Las encuestas no presentan el futuro. El país no puede quedarse en la falsa perspectiva que se manejó en las campañas como un cambio de gobernantes y, consecuentemente, de gobierno. No olvidemos que a nivel federal se trata de un cambio de legisladores en la Cámara de Diputados y la oferta de una agenda parlamentaria. La perspectiva se ha distorsionado porque la propaganda del partido oficial y su gobernante, el PANgobierno pues, así lo impusieron. De manera abreviada la oferta oficialista consigna: lucha contra el crimen organizado o sometimiento al crimen. Una oferta mañosa, maniquea, insostenible más allá de la propaganda.

Lo que pesará en la decisión del votante que no es parte de algún voto duro, es la memoria reciente de un semestre terrible para México -tal como lo describe Enrique Quintana en Reforma- por el desplome de la economía, el cierre de empresas y la caída del empleo, la violencia del crimen organizado, la epidemia de influenza. Un recuento del infortunio mexicano en los últimos seis meses. También pesará el hecho de que el mes de junio ha sido el mes más violento, con mayor número de muertes contabilizadas por mes desde que inició la guerra contra el crimen organizado, según el seguimiento de Milenio Diario.

En la decisión electiva tendrá su propio peso la desgracia y nunca suficientemente lamentado incendio de la guardería ABC. Acontecimiento que oculta información de las autoridades implicadas, al menos esa es la sensación: a los padres de familia de los 48 niños muertos a causa del sinistro y de los mexicanos en general. No se les ha hablado con la verdad de lo sucedido y de sus causas, ni siquiera se tiene la simulación de un nintendo al estilo de Jorge Carpizo. Con esas consideraciones en la memoria del ciudadano no hay modo de que el partido en el gobierno resulte ganador, incluso las proyecciones que lo ubican como segunda fuerza en San Lázaro son demasiado optimistas.

Pero el asunto no es nada más pronosticar, tampoco hacer una simple suma de votos que nos dirá cual es el nuevo orden de las fuerzas políticas. Lo verdaderamente importante es asegurar si la correlación de fuerzas resultante de los comicios del cinco de julio adoptará una agenda clave para sortear, como país, estos tiempos difíciles. Una agenda convencida de un cambio en la estrategia sobre seguridad. Una agenda que encauce las medidas anticíclicas dentro de un cambio del paradigma económico imperante. Una agenda que no se quede en una nueva reforma electoral sino en una reforma a fondo del aparato y servicio públicos.

No hay ganador creíble el próximo domingo si la clase política no reconoce sus deficiencias y ofrece acciones para enmendarlas. Sin miedo a los empresarios, convencida de que no pueden seguir teniendo un rol protagónico las fuerzas armadas sin desgastarse. Con la claridad de que los jodidos tienen que ser atendidos y que la justicia ya no puede ser tasada en el cuánto tienes cuanto vales. Es obligado realizar consensos que eviten la tentación de la coerción indiscriminada, como ocurre desde el fin de semana pasado en Honduras.

Que se hagan los consensos en homenaje a los niños víctimas del sometimiento de lo público a lo privado.

3 de julio de 2009
Salud y larga vida.

 

"120 MINUTOS"

 

Los doce mil muertos, más menos, resultado de ejecuciones al fragor de la guerra declarada por el gobierno de Felipe Calderón al narcotráfico, son la materia de cambio del Partido Acción Nacional por el voto ciudadano el próximo 5 de julio. Según las estimaciones de distintas encuestas, la ciudadanía no está dispuesta a celebrar espeluznante intercambio pues no votarán mayoritariamente a favor del PAN. Y no es que la población, al negar su voto al partido oficial, esté a favor del crimen organizado, sólo intuye que la estrategia gubernamental contra la inseguridad ha fracasado y no le ve sentido ofrecer su voto por lo que no funcionó. El mismo Felipe Calderón sabía, desde el inicio de su cruzada, que la estrategia costaría sangre y no concluiría durante su administración. No ha dicho si el derramamiento de sangre tiene un límite. Tampoco tiene seguridades de que su sucesor continúe con su estrategia. A estas alturas tampoco se tiene certeza de que Estados Unidos logre reducir el consumo de estupefacientes en su territorio, ni corte de tajo el trasiego de armas hacia México. Igualmente, Colombia no da garantías de erradicar la producción de materia prima base de estupefacientes. Eso sí, ya se ha dicho hasta la saciedad, México pone los muertos. El fracaso de la estrategia gubernamental, al día de hoy, es redondo. A pesar de ello, el PANgobierno ha construido sobre ruinosa estrategia anticrimen la plataforma de su campaña electoral. Y es que la violencia sigue incontenible, con la fuerza capaz de silenciar al vocero oficial en materia de seguridad, Monte Alejandro Rubido García, vocero que se ha quedado afónico o simplemente decidió no subirse a las tablas. La violencia desatada por el crimen organizado va acumulando relatos de un México al borde del caos, incluso en entidades que por ser de gobierno panista se les consideraba fuera de la espiral de violencia. Para muestra Guanajuato y la crónica de 120 minutos de terror tomada del periódico Correo de Guanajuato: “Fueron 120 minutos de terror los que vivieron estudiantes de la Telesecundaria 70. Gritos, desmayos, pánico entre los alumnos al escuchar las detonaciones de armas de fuego, la explosión de una granada y lo peor, la incertidumbre de no saber qué pasaba afuera de su escuela. “Minutos después de las 10 de la mañana, transcurría con normalidad la cuarta hora de clase. La calma se rompió cuando se empezaron a escuchar balazos. “Sin saber qué hacer o hacia dónde correr, 215 alumnos vivieron los peores momentos de su vida. “El continuo rafagueo de las armas y la explosión de una granada fue inevitable que los estudiantes no lo escucharan. La institución educativa se encuentra a escasos 40 metros de donde policías federales y estatales se enfrentaron a presuntos integrantes de "Los Zetas". “Las ventanas de cada una de las aulas que alberga la Telesecundaria 70 se cimbraban ante cada disparo. "Tírénse al suelo" “Durante los 20 minutos que duró la balacera, alumnos de esta institución educativa, no sabían qué hacer, si esconderse, correr, llorar, gritar, pedir auxilio… Al escuchar la primera detonación, el sentimiento que inundó los salones fue la incógnita de no saber qué pasaba. “Segundos después, vinieron las demás, en ese momento y al verse entre sí, alguien gritó "tírense al suelo", la reacción instintiva fue inmediata. “Muchos alumnos se quedaron quietos, como si alguien los estuviera vigilando, otros más lloraban. “La mayoría se aferraban a sus butacas como si éstas pudieran defenderlos de los ruidos ensordecedores que se escuchaban de fuera. “Esos 20 minutos parecían eternos, las clases se suspendieron, las matemáticas, la historia, el español, el inglés, las demás materias quedaron en el olvido cuando se comenzaron a escuchar las detonaciones, las asignaturas podían esperar. “Incluso, en ese lapso, nueve de los alumnos no soportó más, sus nervios los traicionaron y se desmayaron; el pánico, el miedo, la incertidumbre, la zozobra fueron los sentimientos que reemplazaron a las risas y los planes de fin de semana. “Al concluir el enfrentamiento entre policías y presuntos sicarios, todavía tuvieron qué esperar más tiempo. El silencio se expandió sobre los estudiantes, ahora preguntándose qué había pasado. “En medio de un ambiente incierto, sin nadie que diera explicaciones, que informara la situación que se vivía en la calle, adolescentes de 11 y 15 años de edad, tuvieron que esperar 120 minutos que nunca olvidarán para que fueran rescatados. “Así, en la incertidumbre, fue hasta casi el mediodía cuando fueron rescatados, padres de familia ansiosos esperaban ver a sus hijos” Afuera del plantel quedaron 12 sicarios muertos, presumiblemente pertenecientes a Los Zetas. Viernes 26 de junio que los estudiantes de la telesecundaria de Apaseo el Alto, Guanajuato, nunca olvidarán.

29 DE JUNIO DE 2009
Salud y larga vida.

 

"EL USO DE LOS MUERTOS PARA FINES POLITICOS"

La tarde del pasado cinco de junio sigue pesando en el ánimo de los hermosillenses. No es para menos. La autoridad les debe una respuesta clara y justiciera a los padres que perdieron a sus hijos en el incendio de la guardería ABC. A falta de resolución oficial que atienda a los deudos, las autoridades han dispuesto una arena para el duelo de los Chapos. El Chapo Bours contra el Chapo Calderón. No se trata hacer justicia en este duelo. Se trata de un duelo para sacar raja electoral. Por aquí y por allá se publica que la desgracia de las familias afectadas será factor para modificar las intenciones del voto en Sonora (Como el efecto Torres Gemelas de Nueva York que favoreció a George W. Bush 11-09-2001) Pero nada se publica sobre si esa desgracia modificará las formas de hacer política carroñera. Tampoco se dice que tras la pantalla de una supuesta disputa electoral entre el PAN y el PRI, se mueve una oligarquía regional que es el fiel de la balanza, la que decide quien gana o quien pierde. Sea el PRI o sea el PAN.

Lo que se ve en este tiempo de campaña electoral es la defensa hasta la ignominia de los que siempre se han beneficiado de este estado de cosas, ya desde la empresa privada, ya desde los altos puestos públicos. Se ve al empresario Alejandro Martí, padre del adolescente asesinado por sus secuestradores, irrumpir en la escena política después de que no le fue bien en su lucha contra la inseguridad. De luchador por la seguridad a vocero del voto firmado. Como bien ironiza Rafael Cardona (La Crónica De Hoy 24-06-2009) la demanda o consigna del empresario trocó del “si no pueden renuncien” al “si no renuncian inviten”. El Sr. Martí pasa de padre lastimado a militante de la lucha contra la partidocracia. De la noche a la mañana se convierte en líder ciudadano por obra y gracia de Televisa. Vale la muerte aberrante de un hijo tremenda manipulación. Parece que para el empresario si lo vale o no se ha dado cuenta de que lo usan.

Hay otros muertos que también son usados con fines político electorales. Los más de doce mil muertos producidos por la guerra del gobierno en contra del crimen organizado. Crímenes que están lejos del alcance de la justicia institucional, situados en un limbo judicial, cuyos muertos ya son parte de la estrategia electoral de Felipe Calderón y su partido, el PAN. Para su vanidad que vende como heroísmo, el PANgobierno nos está salvando de la delincuencia y todo mundo debe agradecer tal cruzada. Ayer, en el estado de Morelos, muy animado estaba el presidente Calderón en defender su postura, que sin cuidado se ha fusionado con la campaña electoral de su partido. Desatado, este Chapo radicado en Los Pinos, declara que no pide permiso para cumplir con su deber. Una declaración innecesaria pues su obligación es cumplir la ley, ley que obliga procedimientos que no quedan bien parados con la operación de madruguete como el efectuado en Michoacán en mayo pasado.

Por eso, el uso de los muertos ha empañado las campañas electorales. No se ven las campañas porque están debajo de la montaña de personas ejecutadas por la violencia del crimen organizado o por la irresponsabilidad de la autoridad, como es el caso de la guardería de Sonora. Y es muy cómodo hacer uso político de los muertos: no se quejan, no votan, son de una ductibilidad macabra para inducir el miedo ¿Qué sucede cuando se invita inconsideradamente a los muertos a la política? Guerra civil o genocidio.

La administración federal no ha dado muestras de estar conducida por el mejor gabinete, ni medianamente. Ha sido el Ejército el que ha cargado con las deficiencias del actual ejercicio, resolviendo por la coerción la incapacidad para concretar acuerdos de su Comandante Supremo. Qué tardan en mandar las tropas al palacio de gobierno de Sonora para atajar el encontronazo entre el gobierno estatal y federal. Qué se puede esperar después del 5 de julio ¿Más militarización del país?

Salud y larga vida
25 de junio de 2009

 

"DESVÍO DEL CAMINO HACIA EL DESARROLLO
Y LA DEMOCRACIA"

Hubo una vez la narración de un camino que llevaba a México al mundo desarrollado y al concierto de los países democráticos. Algo ha pasado, pues en el trayecto se ha desviado la ruta original. El destino se dirige a la decepción, lejos de las economías emergentes y sin alcanzar la consolidación democrática.

Con los niños fallecidos en la guardería ABC de Hermosillo, que ya son 47, no hay autoridad que asuma responsabilidades. Unos a otros se inculpan, desde el gobierno de Sonora a las autoridades federales. Lo último, la declaración de Daniel Karam, quien con pose de Ministerio Público, sentencia: la culpa es por la bodega que rentaba el gobierno del Estado, la que no cumplía condiciones de seguridad. ¿Y el galerón de la guardería si las cumplía? Vaya forma de quererse zafar del director del IMSS. Todas las autoridades involucradas cojean del mismo pie: incumplimiento de los procedimientos administrativos en los tramos que les correspondían. Tan se parecen que hasta podría sospecharse de asociación delictuosa en esta trama de los menores embodegados.

Por más que se quiera aprovechar el confuso proceso de elección a Delegado en Iztapalapa, ése no es tema que pueda rivalizar con el de la guardería ABC. Por una razón muy sencilla, en un caso se trata de víctimas fatales de la irresponsabilidad gubernamental y de los concesionarios de la guardería. En el segundo caso, se trata de un asunto interno del PRD y sus conflictos se los cobrarán en las urnas los ciudadanos. Un asunto interno del que el Tribunal de la federación especializado en asuntos electorales tuvo a bien sacarlo de madre. Bien pudieron los magistrados encontrar otra salida jurídica y encontraron la más explosiva. Cancelar una candidatura con la campaña en marcha y la papelería impresa, dando de alta a otra candidata que no aparecerá en las boletas y que no tendrá tiempo de hacer campaña. Si el conflicto se escala en Iztapalapa los responsables, por insensibles, serán los miembros del Tribunal.

Otro asunto son las consignaciones de las autoridades michoacanas que habían sido arraigadas por atribuírseles vínculos con el grupo delictivo de La Familia. No sólo hubo consignaciones, sino que se divulgó una averiguación previa que señala al gobernador de Michoacán con fuertes vínculos con La Familia. En unas cuantas semanas, Felipe Calderón entra en conflicto con dos gobernadores. Uno, Eduardo Bours Castelo, que le ayudó en Sonora en la operación de las polémicas del 2006, traicionando al candidato a la Presidencia de su partido el PRI. El otro, Leonel Godoy, que contribuyó desde una corriente del PRD a la legitimación poselectoral del presidente Calderón.

En el colmo, ni en las mismas filas del gobierno federal hay unanimidad respecto al combate al crimen organizado. Según Cecilia Romero, encargada del Instituto Nacional de Migración, el tráfico de personas es un mal de la humanidad sin solución. Las instituciones tienen que resignarse. Se olvida que el actual gobierno ha declarado una lucha frontal contra el crimen organizado, pero aun, el tráfico de personas no es acaso una variante de la delincuencia organizada. Con qué cara se les pide a los militares enfrentar al crimen organizado.

Así van las cosas, la democracia electoral no es acompañada de un nuevo comportamiento de la clase política, de acuerdo con un orden con mayor escrutinio público. Los defectos en el desempeño del aparato público se le quieren endosar al burócrata común. En lo económico, el gobierno insiste en que la crisis ya tocó fondo. Que así sea. Lo que no se dice es hasta cuando se recuperará la economía, porque bien puede entrar el país en un periodo de estancamiento. Se toca fondo pero no se sale del hoyo.

Urge encontrar el hilo de la narración que lleve al país a un mejor futuro, distinto al aciago presente de violencia criminal, impunidad gubernamental y desigualdad social.

23 de junio de 2009
Salud y larga vida.

 

"SINIESTRO FATAL INFANTICIDA EN SONORA"

 

El siniestro fatal –infanticida- de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, está puesto para dar pauta o ser el punto de quiebre que ponga lo social en el centro de la aplicación de los recursos públicos. Contrario a esta posibilidad, lo social no ha sido tema primordial de las campañas. Lo que las campañas han producido, sus spots para ser específicos, es un hartazgo, una náusea colectiva por la política.

Cómo es que hemos llegado a este punto de rechazo social por la política en su vertiente de disputa electoral. El empresario Alejandro Martí se lo atribuye al incumplimiento de los políticos. En ese entendido, recupera un procedimiento establecido por Enrique Peña Nieto durante su campaña que lo llevó a la gobernatura del Estado de México: comprometer ante notario sus promesas. Hasta qué punto es efectivo el planteamiento, hasta qué punto es una estratagema para lidiar con la corriente de opinión que promueve el voto nulo o blanco como medio para patentizar la molestia para con los políticos.

¿Son los políticos y la partidocracia el problema? ¿Los compromisos notariados por Peña Nieto han incidido para abatir la inseguridad en el estado que gobierna? Son preguntas que uno se tiene que hacer para captar con ojo crítico lo que en los medios se comunica a la ciudadanía, no quedarse con el sustrato de enojo justificado de la sociedad que los medios resuenan. Porque si es así, la propuesta de los opinadores del voto antipartido no pasará de malestar sesudamente expuesto. Porque si es así, la propuesta del señor Martí llevará agua al molino de quienes se han beneficiado de este estado de cosas.

Qué se quiere decir por estado de cosas. Que no habrá legislación suficiente en materia de seguridad, electoral o lo que se quiera poner, mientras en el país siga prevaleciendo, por usos y costumbres de las élites, la desigualdad social. No debería ser aceptable que la renta nacional esté tan mal distribuida. Ya no debería suceder que la diferencia en el trato ante la justicia que tiene cualquier ciudadano sea el dinero o las influencias. La justicia es un bien escaso que agravia por su ausencia a la mayoría de los mexicanos. Ése es el estado de cosas que anima el descontento, combustible para la polarización. Si los expedientes de la injusticia se pusieran en el cielo perderíamos la luz del sol.

Por eso lo sucedido a los 46 niños hermosillenses puede dar fin a los arreglos interesados que subvierten el espíritu de la ley fundamental, los afanes de justicia, igualdad y libertad que contiene. La democracia y el mercado no serán suficientes si no ayudan a formar una ciudadanía completa. Los problemas de este país no se aliviarán con sólo poner a la policía y al ejército a combatir el crimen organizado.

Es lo social, atenderlo no para uniformar la utopía de una sociedad empresarializada que quiere hacer de cada individuo un empresario, donde todo se vuelva empresa y los bienes y servicios públicos sean subrogables para aligerar los costos del gobierno, aun a costa de la anomia que es saldo del repliegue de lo público ante la iniciativa privada. Anomia que multiplica otros gastos como el de la seguridad pública. Si en realidad se atendiera con vehemencia la educación, la salud, la alimentación, no se estaría en la aberración presupuestal de gastar más en el aparato de coerción o dilapidar las arcas del gobierno para saldar el Fobaproa que parece no tener fin.

20 de junio de 2009

 

" ADMINISTRACION FALLIDA"

 

A ocho días de los fatales acontecimientos de la ciudad de Hermosillo. Del incendio de una guardería cuyo siniestro dejó sin vida a cuarenta y seis niños. A lo largo de estos días sólo titubeos e irresolución dejan ver las autoridades responsables.

No hay capacidad para responder con firmeza y de manera convincente a la ciudadanía, pero sobre todo, a las familias afectadas. No hay enojo sincero por parte de la autoridad y una toma de decisión política brilla por su ausencia. El proceder es infame, pues como se está en campaña electoral no quieren que el lamentable accidente se les cobre en las urnas, lo cual ya será imposible.

Es, desgraciadamente, un ejemplo de la administración fallida de la que de manera cotidiana informa la prensa. En la semana, por ejemplo, El Universal informó del descuido y la indolencia con la que la Secretaria de Comunicaciones y Transportes perdió un juicio que le costará mil quinientos millones de pesos a esa dependencia. Reforma relató la travesía que recorren los responsables de escuelas públicas para reparar las instalaciones a su cargo. Existe una incapacidad probada de gestión.

A principios del año se afirmó que el presupuesto estaría listo para ejercerse desde el primero de enero. No fue así. A principios del sexenio desde Los Pinos, cuando Juan Camilo Mouriño tenía en sus manos la oficina de la presidencia, palomeó o impuso a los oficiales mayores de la administración pública federal por instrucción presidencial. El objetivo de esta medida era el de tener un control y seguimiento del gasto gubernamental.

El resultado para el año 2007, según la Auditoría Superior de la Federación, mostró opacidad y subejercicio: parálisis gubernamental. Los recursos que el Congreso le aprobó al Ejecutivo no se ejercieron a plenitud y con oportunidad. De haberlo hecho, el gobierno estaría en mejores condiciones de credibilidad. Se empeñó en la lucha contra el crimen organizado, lo que no está mal, y en una costosa campaña de publicidad con el objetivo de granjearse la legitimidad que no le brindaron las urnas. Con un miedo a desarrollar enjundiosa política social para no parecer populista, el Presidente se achica, no se envalentona.

Lo contrario sucede con el combate al crimen organizado, con una concepción del oficio público desde la perspectiva de la coerción. Algo no encaja. Quizá por el pago de facturas, el apego a los amigos o hasta por la influencia de la familia Gómez del Campo. El caso es que desde los recursos del Estado el gobierno debería estar en mejores condiciones de ejercicio y de reconocimiento. Será que Felipe Calderón se la pasa “campañeando” -expresión extraída por José Carreño Carlón de la jerga política estadounidense- lo que le reditúa aceptación a su persona (según las encuestas) pero no en capacidades de ejercicio gubernamental.

En un juego tan restringido desde el gobierno, la apuesta a decisiones dogmáticas le quitan agilidad, pues no hay disposición a rectificar ni en defensa propia. Se incursiona en el terreno de lo inmanejable cuando la ruta adoptada es abruptamente interrumpida. Es el supuesto de las grabaciones que le hicieron Mauricio Fernández, candidato a presidente municipal de San Pedro Garza García, Nuevo León. Grabaciones que llegadas a la redacción de la revista electrónica Reporte Índigo se convirtieron en declaraciones que explotaron en la línea de la lucha gubernamental contra el narcotráfico y que coincide con la estrategia de campaña del Partido Acción Nacional. Con espanto y desparpajo, el político regiomontano reconoció que el cártel de los Beltrán Leyva controla la seguridad de ese municipio pues en ella están avecindados desde hace siete años, que es necesario llegar a un acuerdo con ellos si se quiere que no haya violencia y que no se dispare el consumo de drogas en esa localidad gobernada por el PAN desde hace años.

Las degradantes declaraciones corrieron rápidamente entre las élites y profesionales de los medios, aunque bien pudieron quedar ignoradas por la mayoría, ya que de inmediato se operó para tratar de encapsular la propagación de los dichos. El golpe fue secó. Prácticamente nada se supo de Felipe Calderón durante el día de ayer viernes. Nada dijo al respecto Germán Martínez Cázares. De Hermosillo a San Pedro Garza García se exhibió la pudibundez de una administración fallida.

15 de junio de 2009
Salud y larga vida.

i n i c i o